El Sinae finalizó la fase de Emergencia; Paysandú el más afectado por creciente

El Sistema Nacional de Emergencias (Sinae) dio por finalizada la fase de Emergencia por inundaciones en el litoral norte del país, tras regresar a sus viviendas las últimas 6 familias que permanecían autoevacuadas en Bella Unión. La emergencia tuvo una duración total de 80 días y Paysandú fue la ciudad más golpeada. El aporte del Sinae superó los 17 millones de pesos.

El 20 de octubre iniciaron las primeras evacuaciones en Bella Unión, Paysandú y Salto debido a la crecida del río Uruguay. Entre el 12 y el 13 de noviembre fue necesario evacuar algunas familias de la ciudad de Artigas y de los departamentos de Cerro Largo y Tacuarembó, debido al desborde de varios cursos de agua.
Esta inundación tuvo la particularidad de que la mayoría de la población desplazada –más del 90%– fue autoevacuada. El máximo de personas desplazadas fue 3.511: 263 evacuadas y 3.248 autoevacuadas y se registró entre los días 1º y 3 de diciembre.

El departamento con el mayor número de personas desplazadas fue Paysandú con 2.105, seguido de Salto con 1.225 y Artigas con 247.
El operativo retorno comenzó el 6 de diciembre en Salto, el 7 en Artigas y el 8 en Paysandú y finalizó el 20 de diciembre en Salto, el 26 de diciembre en Paysandú y el 8 de enero en Artigas.

El máximo nivel del río Uruguay en Bella Unión fue 9,03 metros, más de 2 metros por encima de la cota de seguridad que está establecida en 6,30 metros y se alcanzó el 27 de noviembre. El máximo nivel del río Uruguay en Paysandú fue 7,84 metros, más de 1 metro por encima de la cota de seguridad que está establecida en 6,50 metros y se alcanzó el 25 de noviembre. El máximo nivel del río Uruguay en Salto fue 13,94 metros, más de 1 metro por encima de la cota de seguridad que está establecida en 12,20 metros y se alcanzó entre el 25 y el 27 de noviembre.
Durante el evento de emergencia y por razones de seguridad, UTE debió interrumpir el suministro de energía a un total de 394 clientes: 218 en Paysandú, 108 en Salto y 68 en Artigas.

EN PAYSANDÚ

Las inundaciones en Paysandú comenzaron el 20 de octubre y se extendieron hasta el 8 de diciembre cuando empezó el operativo retorno que culminó el 24 de diciembre. El río Uruguay alcanzó los 7,84 metros, más de 1 metro por encima de la cota de seguridad definida en 6,50 metros. Las inmediaciones del hipódromo, la Diagonal a San Félix, la Costanera y la Unión Portuaria fueron las zonas más afectadas. El máximo de personas desplazadas fue 2.105 y se registró entre el 1º y 3 de diciembre. De ese total, 32 eran evacuadas y 2.073 autoevacuadas. Las personas evacuadas se alojaron en tres centros de evacuación: el gimnasio del Liceo N°1, el refugio Santa Elena y las instalaciones de la Asociación Cristiana de Jóvenes.

ATENCIÓN INTEGRAL A EVACUADOS

En cada departamento los Comités Departamentales de Emergencia, a través de los Cecoed, brindaron atención integral a las personas evacuadas. Además de atender las necesidades básicas como alimentación y abrigo, se consideró el bienestar emocional para reducir el impacto de esas experiencias traumáticas.
En ese marco Unicef y Sinae elaboraron 20 kits de materiales didácticos, libros y juegos que se distribuyeron en cada departamento afectado. Cada kit estaba compuesto por 3 sets definidos por franjas etarias: uno para niños entre 0 y 6 años, otro para niños entre 6 y 12 años y uno con materiales dirigidos al trabajo con adolescentes. El contenido de los kits incorporaba perspectiva de género y diversidad así como materiales inclusivos. Esos kits fueron utilizados en los centros de evacuación.

El Ministerio de Desarrollo Social (Mides), como medida de apoyo a las personas desplazadas, autorizó a aplicar una carga triplicada a las Tarjetas Uruguay Social (TUS).
En igual sentido, UTE autorizó la aplicación de algunas medidas a los clientes de los departamentos afectados por las inundaciones que fueron comunicadas por los respectivos Cecoed. Esas medidas van desde descuentos del 10% diario en las facturas hasta un máximo del 100% en base al consumo del mes anterior; pasando por la extensión del vencimiento las facturas; la reconexión sin cargo de los servicios suprimidos y la instalación sin cargo de llaves diferenciales.
En la misma línea, OSE autorizó a realizar una exoneración del 100% de los cargos fijos y cargos variables de agua potable y saneamiento.
Intendencias, municipios, Bomberos, Policía, Ejército y ministerios articularon para brindar una respuesta efectiva en las zonas afectadas. Desde la Dirección Nacional del Sinae se realizó un seguimiento permanente de la situación y se facilitaron las coordinaciones y las ayudas necesarias.

Además del combustible para los traslados, los ítems que mayormente se distribuyeron fueron colchones, ropa de cama (frazadas, sábanas, almohadas); kits de limpieza de viviendas, hipoclorito, desinfectante; kits de higiene personal, pañales; mosquiteros, repelentes, agua embotellada y canastas de alimentos. El valor total en pesos de esos insumos asciende a 17.235.805 pesos.

Durante los 80 días de duración del evento de inundación las capacidades departamentales no se vieron superadas, por lo cual la gestión de la respuesta se mantuvo en el nivel departamental. Esto significa que los Comités Departamentales de Emergencias (CDE) de los departamentos afectados coordinaron las acciones por medio de los respectivos Centros Coordinadores de Emergencias Departamentales (Cecoed).

EL IMPACTO DE EL NIÑO

Durante el trimestre junio-agosto de 2023 se informó sobre las altas probabilidades de una transición de condiciones neutrales del fenómeno de la Oscilación del Sur (ENSO) a condiciones de El Niño. En el segundo semestre del 2023 y de acuerdo a esas previsiones se produjeron precipitaciones de gran intensidad en el norte de Uruguay y Argentina y en el sur de Brasil.

Las intensas precipitaciones ocurridas en la cuenca alta y media del Uruguay incrementaron los niveles del río, de manera tal que se sobrepasaron las llamadas “cotas de aviso” en las ciudades de Bella Unión, Salto y Paysandú a partir de la primera quincena de setiembre.

En el mes de setiembre, las precipitaciones a lo largo de la cuenca estuvieron por encima de los valores medios del período 1981-2020. Se registraron anomalías positivas de mayor intensidad en las cuencas media y alta, alcanzando hasta un 140% por encima del promedio del período de referencia. La precipitación máxima registrada en este mes fue de 362 mm en la estación de San Tomé, en la parte alta de la cuenca.

Las precipitaciones en el mes de octubre tuvieron un comportamiento similar a las del mes de setiembre. El máximo puntual registrado en la cuenca para el mes de octubre fue de 678 mm, en la cuenca alta, en la estación Pepirí Miní.

En noviembre las anomalías de precipitación fueron significativamente elevadas en la parte superior de la cuenca, llegando a valores un 240% por encima del período de referencia. El mayor acumulado puntual registrado fue de 512 mm en la estación Pepirí Miní.