La decisión de UTE de invertir unos 100 millones de dólares en un parque fotovoltaico para la generación de 100 megavatios de electricidad se inscribe en la falta de transparencia del ente estatal, la que explica entre otros aspectos que no se hayan reflejado en las tarifas los menores costos de generación, destacó a EL TELEGRAFO el Ing. Miguel Fraschini, directivo de la Asociación Uruguaya de Generadores Privados de Energía Eléctrica (Augpee).
El empresario sanducero de la industria Azucarlito precisamente coincidió con reflexiones vertidas por el Ing. Martín Bocage, actual presidente de la agremiación, en el sentido de que esta inversión directa se hace por fuera de la competencia con privados y que consecuentemente no se está actuando en la necesaria consideración hacia el usuario, que se beneficiaría con menores costos de este tipo de emprendimientos si se actuara en un mercado transparente.
Precisó Fraschini que “como lo expresa el ingeniero Bocage, es esa la preocupación que tenemos en el sector privado, tanto mirando a UTE como generadores, pero también como consumidores. Como generadores, la UTE fue muy reticente y reactiva a contratar la energía de parte de los privados. O sea que ya lo hizo a instancias del Poder Ejecutivo, lo hizo porque el Poder Ejecutivo le dio instrucciones de hacerlo, de convocatorias a energía privada, pero en la interna de UTE siempre hubo una resistencia como que a tercerizar, en este caso la generación, porque dicen ellos que ello hace que UTE pierda poder, pierda dominio, y están siempre en contra de los privados”.
“Y los privados les demostramos que el aporte que se hizo fue multimillonario, fue una cifra que no estaba al alcance de la UTE invertirla, y se logró una reducción del costo de generación, del costo de cubrir la demanda nacional de energía. Eso fue del orden de un cincuenta por ciento, un impacto enorme en la magnitud que se logró. UTE y el Estado uruguayo ahorraron muchísimo dinero, una millonada, por toda esta reconversión a las renovables, con los paneles fotovoltaicos, con la energía eólica, así como la biomasa. Pero después que está hecha toda la inversión, después que está logrado el resultado, resulta que no te lo reconocen y hacen una nueva inversión por cuenta de ellos, la hacen sin convocar a privados”, reflexionó el empresario.
“Esto es negativo, porque, primero, al sector privado que invirtió, que se especializó, que formó capacidad y tantas otras cosas, para ese no hay más negociación, se terminó, pues ese es el mensaje. ‘Todo lo que se va a hacer de ahora en adelante lo hacemos nosotros, a puertas cerradas’. Es muy malo el mensaje”, subrayó.
“Lo otro que es malo es que esa nueva capacidad que se va a desarrollar, esos 100 megavatios fotovoltaicos, no se sabe cuánto van a costar, porque no es un proceso competitivo real y transparente. Sucede que las energías renovables, con los molinos y los paneles fotovoltaicos, son negocios prácticamente financieros, porque una vez que están montados, el costo operativo es cero. El costo de tener paneles fotovoltaicos o molinos girando con el viento, es el costo de haber hecho la inversión y haberla financiado. Y esa es la parte que los privados hacen mejor que UTE, lo van a hacer siempre mejor, a comprar mejor los molinos, a montarlos eficientemente, y a financiarlos con tasas de interés más bajas”, explicó.
PROCESO NO COMPETITIVO Y TARIFAS CARAS
“Cuando lo hace la UTE está usando recursos que son públicos, que son de todos los uruguayos y lo hace de una manera que no es transparente, o sea que no queda claro que haya un proceso competitivo, no queda claro cuánto van a costar esos paneles, cómo se van a financiar, a qué tasa de interés se van a financiar y por lo tanto no queda claro cuánto va a terminar costando la energía, esa nueva capacidad que desarrolla UTE”, señaló.
“Quiere decir que no solo no se le da la oportunidad a los privados, de hacerla, cuando están prontos para hacerla, sino que lo hace de un modo opaco, turbio. Después manipulan las tarifas, porque esa es la otra cara de la misma moneda: UTE cobra tarifas que son abusivas, que son las más caras del Mercosur y una de las más caras del mundo, y no presenta en forma transparente cuál es su estructura de costos, cuál es el motivo de que no baje los precios”, consideró el entrevistado.
AHORROS POR INVERSORES PRIVADOS
“Lo que sí está calculado con objetividad es cuánto se ahorró el país, cuánto se ahorró UTE, por haber puesto toda la energía eólica, y toda la fotovoltaica. Se ahorran entre 400 y 500 millones de dólares por año. Ese beneficio, ¿se lo trasladó a los uruguayos en las tarifas? Negativo, las tarifas prácticamente son las mismas, o sea, lo único que ha sucedido es que no han subido con la inflación, como ajustaban antes las tarifas los 1º de enero con inflación, y ahora la inflación es un 6 % y la ajustan un 3%. Pero igualmente estamos carísimos, las tarifas tendrían que bajar en el Uruguay. El costo de la energía ha bajado mucho, y permitiría que las tarifas bajen un 20 por ciento, por lo menos, pero no bajan nada”, estimó Fraschini.
“NUNCA HA CUMPLIDO CON LA LEY DE MARCO REGULATORIO”
“La Ley del Marco Regulatorio obliga a la UTE a abrir sus costos en tres sectores que están claramente diferenciados: uno es el de la generación, otro el costo de la transmisión y el otro es la distribución. Esa es la obligación por ley que tiene la UTE, pero nunca la cumplió, porque van veinte años de decreto regulatorio y todavía la UTE no cumplió. La regla básica es que tiene que decirle al Estado uruguayo y a la población, que son sus usuarios, cuánto cuesta la generación, cuánto cuesta la distribución y cuánto cuesta la transmisión. Lo tiene que hacer con transparencia, tiene que rendir cuentas a todos los uruguayos, y no lo hace, incumpliendo la ley”.
“Entonces la molestia es muy justificada, es totalmente objetiva y lo que hay que hacer es seguir insistiendo para dejar en evidencia ese comportamiento hegemónico, monopólico, no transparente, de este ente estatal”, puntualizó Miguel Fraschini.


