Dueños de caballo niegan maltrato y aseguran que le dan buen cuidado

“Queremos expresar que no es correcta la información proporcionada por EL TELEGRAFO en relación a un caballo que se encontró enredado den una cercha en el parque Guyunusa. De ninguna manera está descuidado, de hecho no los usamos para atar a un carro ni nada de eso. No sabemos por qué se hicieron esas apreciaciones, pero no tienen nada que ver con la realidad”, dijeron Santiago Alchurrut y su padre Pablo Perg, ante el artículo “Curan caballo con importantes heridas por cuidado irresponsable”, publicado en la víspera en página 4.
Santiago Alchurrut, de 20 años, el propietario del animal, “un potrillo de seis meses” relató que “lo llevé al Guyunusa el día anterior, por el intenso calor que sufría en casa. Nosotros vivimos frente a la escuela 88. Y el jueves, cuando dejé de trabajar fui a verlo, como siempre lo hago. Ahí lo encontré enredado en eso que parecía una reja y realmente me asusté un poco. Podía estar quebrado y eso sería muy grave. Pero hice fuerza hasta que logré liberarlo y el caballo se levantó. Tiene heridas, pero no está quebrado”.
“Como potrillo le gusta correr y jugar. Probablemente estaba retozando y atracó una de sus patas traseras. Pero de ahí a decir que no lo cuido, sin conocer la verdadera historia, hay un trecho largo”, agregó. “Después llegó un fotógrafo de EL TELEGRAFO y el veterinario Matosas, al que le habían avisado que tenía que sacrificarlo y a eso venía. Pero estuvimos conversando, vio que no era como le habían dicho, nos aconsejó sobre algunos medicamentos”, explicó.
“Duele que se hable así sin saber, sin conocernos, la realidad es que mi hijo tiene caballos desde los 8 años cuando le regalé la abuela de este potrillo. Ahora tiene a la madre y dos potrillos. En en realidad para él son sus mascotas. Ni siquiera los monta. Los lleva de tiro con la moto. Están muy bien cuidados, hubo un accidente es cierto, pero no es para decir que somos maltratadores de nuestros animales, de nuestros caballos, porque los queremos realmente”, sostuvo Pablo Perg.
“Queríamos aclarar, nos sentimos heridos por lo publicado y cualquiera puede ver cómo están nuestros caballos. Es bien simple. Basta verlos para saber que están cuidados y criados con mucho cariño”, agregó.