Desde el 4 de diciembre hasta el 31 de marzo se extendió el operativo Protección Anti Incendios Forestales 2023 – 2024, en una temporada en la que sólo se vieron afectadas menos de 10 hectáreas de bosque, un área “insignificante”, teniendo en cuenta que en la anterior fue de más de 2.400 há la superficie de bosque quemada, según valoró en diálogo con EL TELEGRAFO el coordinador del plan contraincendios de la Sociedad de Productores Forestales (SPF), Rafael Sosa.
“No tengo el área exacta, pero yo diría que es menor a 10 hectáreas afectadas de bosque”, estimó, a la vez de aclarar que “en los casos en que hubo alguna afectación fue fuego rastrero o que no llegó a quemar el bosque totalmente”. En tanto, en la temporada anterior “tuvimos 2.430 há quemadas de bosques”, recordó.
Esa pequeña superficie, cuando “el año pasado tuvimos más de 2.400 há quemadas” de bosque, es un área “insignificante”, consideró. “Además el grado de afectación de este año fue muy menor porque fueron 3-4 incendios muy chiquitos, con un fuego rápido, rastrero, que no afectó prácticamente los bosques”, indicó. “No creemos que haya habido una pérdida significativa de árboles”, sostuvo, citando que las pocas intervenciones se realizaron en Tacuarembó, en la zona sobre el río Negro, cerca de Baygorria, donde fue una de las más grandes, y en la zona del litoral “básicamente como amenaza y poca cosa más”.
Consultado respecto a los factores que incidieron en este resultado, aclaró que “es multifactorial, pero básicamente el gran efecto son las condiciones climáticas, que llovió mucho; el hecho de que esté todo muy verde, que prácticamente no hubiera propagación rápida de los focos, sumado a que este año pasamos a tener el 76% del área de bosques cubierta con cámaras” inteligentes, “lo que permite detectar muy rápido, y también se llega rápido y los incendios tienden a ser menores”.
El operativo antiincendios forestales cubre casi 937 mil há de bosque, por lo que ese 76% de cobertura con cámaras inteligentes significan unas 712 mil há, graficó.
Como habíamos adelantado previo al inicio de la temporada, para este año se incorporaron 60 cámaras inteligentes, cuadruplicándose las del año anterior, que son monitoreadas desde la Central de Monitoreo y Despacho en Durazno. La evaluación de la adopción de esta herramienta tecnológica “es positiva”, afirmó el entrevistado, reafirmando que “nos ha permitido detectar muchos focos que algunos ni siquiera son incendio, (sino que) son igniciones que ocurren y que se atienden rápidamente, no se transforman en incendio”, precisamente por la celeridad en la respuesta.
“Es una gran ventaja porque permite estar monitoreando y además hacer el seguimiento de esos focos, que de otra manera sería muy difícil”, explicó. A través del “monitoreo permanente” cuando “se ve que no evoluciona, sale de la preocupación”, en tanto “si se ve que se empieza a propagar”, se responde “de manera rápida”, subrayó.
Además ilustró acerca del impacto de esta tecnología en lo que respecta a la mayor detección de focos. En temporadas anteriores, “nosotros normalmente en verano detectábamos entre 1.000 y 1.200 focos con los diferentes sistemas que teníamos. El año pasado, un año complicado, detectamos en este período de 4 meses 1.015 focos y este año con la incoporación de las (60) cámaras detectamos en el mismo período 1.524 focos. Hubo un incremento de casi el 50%”, observó, a la vez de explicar que “muchas veces esos no son ni focos, es un humo que aparece, se detecta, se monitorea y termina siendo nada, pero permite estar alerta”.
MÁS DE 5,5 MILLONES DE DÓLARES DE INVERSIÓN
La inversión del operativo antiincendios forestales 2023-2024 superó los 5,5 millones de dólares, entre costos directos e inversión tecnológica. “Estuvimos en los 4,6 millones de dólares de costo directo del operativo”, el cual “pagan todas las empresas que participan en función del área”, especificó. Además, “para toda la instalación del sistema de cámaras hubo una inversión de algo más de un millón de dólares que las empresas van a ir recuperando a lo largo del tiempo”, puntualizó, explicando que en la infraestructura fue necesario “instalar mástiles en diferentes lugares tratando de buscar los mejores puntos para tener más cobertura y a su vez una red que permita comunicarse entre el sistema de cámaras”.
En el operativo antiincendios forestales trabajan en forma directa “unas 120 personas” entre “brigadistas forestales, pilotos, choferes y la gente que atiende la central de monitoreo en Durazno”, detalló Sosa. Aclaró que además está el personal propio de las empresas forestales, “que está atento a los incendios dentro de las empresas”, pero que es competencia de cada una en particular.
SIEMPRE “TENEMOS COSAS PARA MEJORAR”
Pensando en la próxima temporada y los desafíos que seguramente se presentan, coincidió en que “tenemos cosas para mejorar sin duda, siempre”. En este sentido, consideró que “una temporada como esta, con muy bajo riesgo, muy tranquila entre comillas, es un poco engañosa, porque de repente hace que uno no vea eventuales problemas que pueda haber”.
“Tenemos algunos temas para resolver”, como “el de comunicaciones con los medios aéreos que todavía no lo tenemos resuelto de manera óptima” y otros referidos a “la parte operativa que queremos afinar para tener respuesta acorde” en situaciones de mayor demanda y que “seguramente va a ser en algún verano de los próximos”, apuntó.
MONITOREO DE CÁMARAS DURANTE TODO EL AÑO
Aunque específicamente el operativo de Protección Anti Incendios Forestales se desarrolla entre diciembre y marzo, comprendiendo la respuesta de combate, los helicópteros con las brigadas helitransportadas, desde las tres bases ubicadas en Varela, Tacuarembó y la de Andresito y ahí el despliegue completo, en realidad, “las cámaras funcionan durante todo el año” en la detección de focos en esas zonas, monitoreadas desde el centro de Durazno, “pero sin respuesta general sino que ya es específica de cada empresa”, explicó Sosa.
En el Centro de Durazno “hay dos áreas, el monitoreo de las cámaras específico y otra que es de gestión de los focos, que toma las detecciones que llegan de las cámaras y de otros lados –como por ejemplo llamados telefónicos–, ubica el foco, lo sitúa con referencia a los predios protegidos y emite las alertas en el caso de que sean amenaza para alguno de los integrantes del sistema operativo”, cerró el entrevistado.

