
“Es la primera elección interna dentro del Partido Colorado que de todos los precandidatos ninguno lo fue antes. En eso somos todos iguales, pero al mismo tiempo considero que soy el más distinto de todos”, dijo a EL TELEGRAFO Andrés Ojeda, precandidato a la Presidencia por ese partido.
“Cuando se mira a los seis que quedamos en carrera, los demás provienen de cargos de gobierno que los trajeron hasta la precandidatura. Tienen determinada edad, todos viven de la política, todos se dedican a esto centralmente hace tiempo”, dijo describiendo al resto de los precandidatos del Partido Colorado a la Presidencia. Aseguró que es “el más distinto” y explicó: “tengo 40 años, vengo de la actividad profesional, nunca tuve cargo político salvo por cinco años en la Junta Departamental de Montevideo (2010-2015), o sea, no vivo de la política. Creo que el partido pide a gritos renovación desde que la imagen que la gente tiene es de antiguo y anquilosado, por lo que necesita modernizarse. Venimos con un estilo muy diferente y eso se nota mucho cuando se contrasta con el resto de los candidatos, la manera en que se comunica, se viste, habla, usa sus redes. Soy el más distinto”.
Estuvo en Paysandú para presentar su lista nacional 25 y la departamental 1525 que integran “un grupo muy sano, de gente reconocida y con prestigio en el departamento, que lo pone al servicio de un proyecto. Estoy bien contento con lo que hemos logrado armar en Paysandú”.
“Creo que la política cambió, incluso más allá de Uruguay. Hoy la política reclama otra pujanza, energía, dinamismo, capacidad de adaptación. Los próximos cinco años van a traer para la humanidad más cambios que los últimos 50 años. Y eso reclama líderes que se puedan adaptar en los tiempos que vienen, mucho más dinámicos y vertiginosos”, opinó Ojeda.
“Se acabó la formalidad extrema de los presidentes que eran encumbrados, que bajaban con 20 guardaespaldas y eran inaccesibles. Hoy el dirigente político es cercano, se lo ve sentado en un muro charlando. Me siento de una generación distinta, en un momento bisagra de quiebre generacional político. A nosotros Lacalle Pou nos cortó el viento, el quiebre grande lo hizo él. Los que venimos detrás seguramente nos beneficiemos de que él probó que no hay que tenerle miedo a la juventud y a la renovación, que se gana mucho y no se pierde. Me parece que demostró que se puede hacer una gestión de enorme calidad, con buenos equipos, con una presencia, una pujanza mucho mayor”, reflexionó.
“LA ENCUESTA NO VOTA”
Andrés Ojeda lidera la intención de voto en las internas del Partido Colorado, pero el candidato subrayó que “los recientes sondeos de opinión no hacen más que invitarnos a redoblar el trabajo, aunque recordando a la gente que la encuesta no vota, que es importante que el 30 de junio se concurra a votar, que nuestro mayor adversario no son los compañeros, sino que la elección no es obligatoria. Pedimos que traten de sentirla como obligatoria, porque es el principio de lo que va a pasar en noviembre y de quien asuma el próximo marzo del año que viene”.
“NO ES DE PRINCIPAL PREOCUPACIÓN”
El candidato de a la Presidencia del Partido Colorado dijo que en cuanto a la seguridad pública, “este país es muy heterogéneo. Me consta que el tema de seguridad pública en general en el litoral no es de principal preocupación, por varias razones. Primero, porque la situación no es tan grave como en otros lugares del país, pero especialmente porque tiene otros acuciantes problemas”.
“ACÁ PASÓ UN TORNADO”
Andrés Ojeda destacó que “el litoral vivió una verdadera pandemia con el tipo de cambio argentino, y digo pandemia porque se trata de una cosa externa que no se puede controlar, que destruye. Es como si fuera una enfermedad”.
“Acá pasó un tornado, que como no rompió las casas, no nos damos cuenta, pero se llevó puestos el trabajo de la gente, salarios, industria, comercio, le pasó por arriba a una zona del país”, aseguró Ojeda.
“He mantenido muchas reuniones con los centros comerciales de departamentos de frontera, que tienen un reclamo bastante fuerte de una ley de frontera que pueda tener un poco más de cuerpo para las realidades que la zona vive. Hay que tratar igual a los iguales y desigual a los desiguales. Acá hubo una desigualdad. Lo que le pasó al litoral no le pasó al resto del país. Entonces merece una atención diferencial. Por ejemplo, si el país recibe inversiones, el gobierno puede dar algún tipo de facilidad para tratar de que se direccione hacia esta zona. Porque tuvo que vivir una situación distinta al resto, mucho más grave”.
“Que no hayan volado techos no quiere decir que no pasó un tornado. El país necesita una actitud como la que tuvo con Dolores cuando ocurrió el tornado, reconstruyendo una zona que a nivel de estructura económica había quedado muy golpeada. En el litoral, por más que ahora se aprecien mejoras, las consecuencias están, por ejemplo en el desempleo, que es el mayor del país”.
