Evidentemente la humanidad puede y debe rendir más. Es algo que se puede decir tanto por las más grandes calamidades como por otros ejemplos menos graves que una guerra, por ejemplo, pero que también lleva a preguntarse qué es lo que hemos aprendido luego de todo el tiempo que llevamos sobre este planeta.
Y el siguiente caso viene directamente del Primer Mundo, de Nueva York y Dublín. Hace poco habilitaron en ambas ciudades un “portal” que las comunicaba en tiempo real. No, no habían resuelto el tema de la teletransportación, sino que simplemente era una pantalla en forma con forma de dona que conectaba en vivo y en directo ambas ciudades.
De esa forma se podía ver toda la actividad diaria de dos calles principales de ambas ciudades y quienes pasaban por ahí podían interactuar con personas a miles de kilómetros de distancia.
Era una gran idea pero duró lo que la buena educación y sentido común de la gente la aguantó. Porque entre los millones que se detuvieron ante el “portal” muchos simplemente saludaban y conversaban con neoyorkinos, dublineses y gente de todas partes del mundo habida cuenta de lo cosmopolita de ambas ciudades, pero no fueron pocos los que se desubicaron de muy mala manera.
En redes sociales se hicieron virales videos de habitantes de Dublín mostrando a cámara imágenes de los atentados del 9/11 e insultando a los residentes de Nueva York. Y desde la ciudad estadounidense también se presentaron situaciones parecidas. La gota que rebasó el vaso para los responsables del portal fue, como casi siempre, el sexo. Una modelo de Onlyfans se grabó frente al portal desnudándose. Los responsables del portal y las autoridades de cada ciudad en primer lugar intentaron hacer algo técnicamente pero, como aclararon en un comunicado, “la solución preferida, que habría implicado una imagen borrosa, no fue satisfactoria”.
Así que el portal se cerró. Desde la gobernación de Dublín aclararon que es un cierre temporal y que el equipo de Portals.org dijo que será reabierto en unos días. Pero claro, esa promesa va unida a la esperanza de que los usuarios esta vez se comporten. Algo difícil de que ocurra en estos tiempos.

