En el marco del acto del Pit Cnt ante el 1º de Mayo, se procedió a declarar Sitio de Memoria al memorial inaugurado el 10 de diciembre del año pasado en avenida Salto e Independencia, en homenaje a la huelga general de 1973, con la presencia de la integrante de la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria y de la delegación de la Red Nacional de Sitios de Memoria, Mercedes Cunha. En nombre de la comisión que en Paysandú llevó adelante el proyecto, 50 años después de la huelga general de 1973, habló María Topolanski.
“La Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria –integrada por la ley 19.641– tiene el cometido de señalar lugares, acontecimientos y personas que hacen a nuestra memoria reciente. Cada lugar para ser declarado sitio de memoria es presentado a la comisión con una solicitud debidamente fundamentada y la declaración de sitio de memoria es el reconocimiento oficial por parte del Estado del sitio declarado”, destacó.
“A partir de ahora que se declara sitio de memoria es una declaración oficial de parte del Estado uruguayo”, subrayó Topolansky.
“En nombre de la Comisión Nacional Honoraria de Sitios de Memoria y como integrante de la delegación de la Red Nacional de Sitios de Memoria en esta comisión –explicó Mercedes Cunha–, tengo el honor de saludar a todas las organizaciones, a todas las mujeres y hombres, a la ciudadanía, a la sociedad de Paysandú, por este aporte a un desarrollo mayor y mejor de una política de memoria, una política pública, por la cual, y en este caso, el Estado uruguayo, de manera oficial, reconoce a la huelga general en Paysandú y en el país como una acción popular de resistencia a la dictadura, de defensa de la libertad, la democracia, la Constitución y sus instrumentos e instituciones”.
Aseguró que “como política pública –todos lo sabemos– la política de memoria fue una política tardía, aunque con antecedentes. La ley de memoria apenas tiene cinco años y su presupuesto es pequeño y a todas luces insuficiente. Pero se trata de una política pública lograda por la movilización del campo popular y la ley que la organiza contó con el apoyo parlamentario de todas las colectividades políticas”.
“El Estado reconoce las graves violaciones de derechos humanos cometidas durante su etapa autoritaria y terrorista, conmemora y homenajea a organizaciones y personas que lucharon contra el autoritarismo y la dictadura, pero su mayor pretensión es aportar a la no repetición, a un Uruguay donde las generaciones venideras, nuestros hijos, nuestros nietos y más allá, vivan de tal forma que puedan contar que después de aquel tiempo oscuro nunca más hubo terrorismo de Estado”, dijo Cunha.
Anunció asimismo una próxima resolución del homenaje a la maestra sanducera Raquel Eunice Culñev Hein, muerta durante detención en el Hospital Central de las Fuerzas Armadas, por un postoperatorio traumático, a los 27 años, el 11 de julio de 1977. Culminando, se descubrió una placa que recuerda el ahora oficialmente declarado Sitio de la Memoria.

