Recomendaciones a las personas mayores por el frío; activos, pero cuidados en el hogar

Antes de la llegada del invierno, se habrán confirmado varias olas de frío. La población adulta mayor es particularmente vulnerable al descenso de las temperaturas y la próxima temporada invernal será fría y seca, con algunas heladas tardías. Por lo tanto, las temperaturas frías se extenderán un poco más allá de los meses habituales. El equipo técnico de Atención Alzheimer Paysandú (ADAP), liderado por el Dr. Gustavo Curbelo, recomendó medidas para enfrentar las bajas sensaciones térmicas.
El integrante del equipo, Dr. Marcelo Luaces, precisó la importancia de “mantenerse informado sobre pronósticos y advertencias de las autoridades. Hay que extremar cuidados con las estufas y mantenerlas a más de 1,5 metros de material combustible, como cortinas o colchones. Ante la eventualidad del uso de “estufas eléctricas asegurarse del buen estado de los cables y enchufes, y que se adapten perfectamente al tomacorriente. No utilizar adaptadores. Procurar utilizar sólo un artefacto por tomacorriente, tomar especiales precauciones para evitar la intoxicación por braseros o estufas de carbón, leña o gas. Y recordar que nunca deben encenderse en lugares cerrados sin renovación de aire”.

Alimentos

En cuanto a las dietas alimenticias, “consumir comidas y bebidas calientes, como guisos, sopas, té, mate y evitar ingerir alcohol, porque disipa el calor corporal”. Recomendó “evitar permanecer al aire libre. Si es necesario salir, procurar llevar varias prendas ligeras y cálidas superpuestas en lugar de una sola prenda de tejido grueso. Protegerse el rostro y la cabeza y en la medida de lo posible, usar calzado impermeable.
Prestar especial atención a la población más vulnerable que son las personas adultas mayores, niños, personas en situación de calle y personas con ciertas enfermedades asociadas a problemas respiratorios, circulatorios, cardíacos, entre otros”.

Hipotermia

Cuando la temperatura corporal de una persona es inferior a 35 grados, se considera que atraviesa por un cuadro de hipotermia. “A medida que las personas desarrollan hipotermia, sus habilidades de pensar y moverse se van perdiendo y puede causar la muerte. El cuadro de hipotermia se caracteriza por somnolencia, debilidad y pérdida de coordinación, entumecimiento de extremidades, temblores, frecuencia cardíaca y respiratoria más lenta”.
Ante dichas características, “hay que solicitar atención médica urgente y mientras se aguarda la asistencia, llevarla a un área más cálida, si es posible. Envolver la persona con mantas, cubrir especialmente el cuello y la cabeza dejando la cara descubierta. Si la persona está consciente, proporcionarle líquidos dulces y calientes, pero nunca alcohólicos”, dijo a Pasividades.

Con deterioro congnitivo

Luaces señaló algunos consejos para que las personas mayores o con deterioro cognitivo disfruten del invierno de manera saludable. La casa es el espacio donde la persona pasará más tiempo. “Ahí debe mantener una temperatura ambiente agradable. Es ideal en torno a los 22 grados. Hay que ventilar la casa pero no dejar abierto durante mucho tiempo para evitar el enfriamiento”.
En cuanto a la iluminación de las habitaciones, explicó que en invierno hay menos horas de luz. “Conviene una mejor iluminación interior que compense la falta de luz en el exterior y ayude a mantener el ánimo. Las personas pueden aprovechar cualquier espacio por donde ingrese el sol y seguir una buena alimentación”.
En tal sentido, Luaces señló que “el envejecimiento va acompañado de la pérdida de masa muscular. Por eso, es recomendable consumir carnes –preferiblemente blancas que tienen menos grasa– y pescados que aportarán proteínas”.
El descenso de la temperatura “provoca pérdida de calorías y por eso, en esta época es muy importante seguir una dieta rica en hidratos de carbono que aportan energía calórica, pero de manera equilibrada. Fundamentalmente si la persona lleva una vida muy sedentaria. También evitar el sobrepeso y en concordancia con las recomendaciones del médico tratante”.

Hidratados y abrigados

A pesar de las bajas temperaturas y la sensación de necesitar una menor cantidad de líquidos, en el caso de las personas es todo lo contrario. Luaces recomendó “tener cuidado y beber suficientes líquidos para ayudar a mantenerae hidratado”.
La ropa de invierno “es esencial que abrigue, tanto dentro como fuera de casa. Es mejor llevar varias capas que una sola muy gruesa. En el caso de salir a la calle, es importante proteger las zonas del cuerpo que pierden más calor con un gorro, una bufanda, unos guantes y unos zapatos antideslizantes de abrigo que protejan del frío y de posibles caídas”.
En los días de sol, sugirió “salir a pasear” porque la exposición al sol “en esta época del año ayuda a que el calcio se fije en los huesos”.
Con el frío la piel se reseca más, y “por eso es necesario hidratar la piel de manera diaria para así evitar la aparición de escamas y grietas”.

Caídas y resbalones

Con el fin de evitar estos contratiempos, Luaces señaló que “es mejor no salir si llueve y siempre, hacerlo con un cuidador o familiar”. Finalmente sugirió “estimular la mente y el cuerpo, aunque en invierno las personas pasan más tiempo en la casa. Pero es posible mantener la mente activa haciendo distintas actividades como puzzles, palabras cruzadas e incluso ejercicio físico dentro de casa”.