Recomendaciones del Ministerio de Salud Pública ante ola de frío

(MSP)
Los sectores de la población más vulnerables son los que deben tener mayor cuidado, como niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas.
Los niños son más susceptibles a infecciones respiratorias como resfríos, gripe y bronquiolitis, por lo que se recomienda mantenerlos abrigados con varias capas de ropa, sobre todo cuando salen de casa. Además, se debe promover el lavado de manos y en lo posible evitar el contacto con personas enfermas.
Como no tienen completamente desarrollada la capacidad de regular la temperatura corporal, los niños tienen mayor riesgo de hipotermia. Por lo tanto, deben usar ropa térmica, gorro, guantes y bufanda, y limitar el tiempo que permanecen al aire libre.
En las personas mayores, la exposición al frío puede aumentar la presión arterial y el riesgo de eventos cardiovasculares, hipotermia o agudizar dolores articulares. En esos casos, se recomienda mantener una temperatura confortable en el hogar y evitar cambios bruscos. No se debe usar artefactos de calefacción cuando la persona no esté en el domicilio o esté durmiendo. Si se usa calefacción a leña o combustión, mantener el ambiente con una adecuada ventilación para evitar posibles intoxicaciones. También deben usar ropa adecuada e ingerir bebidas calientes y evitar salir cuando las temperaturas sean muy bajas.
Si se padece enfermedades crónicas, como asma y otras patologías respiratorias, el aire muy frío puede desencadenar crisis asmáticas y cuadros respiratorios agudos. En esos casos se aconseja cubrir pecho, cuello, boca y nariz con bufanda al salir al aire libre.
El MSP recomienda evitar el ejercicio intenso en exteriores en días muy fríos y mantener el hogar libre de gases irritantes como el humo del tabaco.
En caso de presentar síntomas respiratorios, como tos, resfriado, dolor de garganta, dolor de cabeza o fiebre, la recomendación es permanecer en domicilio y consultar al prestador de salud.
La vacuna contra la gripe para evitar cuadros graves de la enfermedad es más que recomendable, como en los niños entre 6 meses y 5 años, las personas mayores de 65 años, las embarazadas, y las personas con enfermedades crónicas o con síndrome de Down.