(ámbito)
A medida que se acercan las elecciones 2024, el tono de la campaña electoral comienza a subir y ayer se produjo un cruce entre precandidatos del Frente Amplio y el Partido Nacional con dos ejes: la denuncia falsa contra Yamandú Orsi y el escándalo que desató la entrega del pasaporte al narcotraficante Sebastián Marset.
La primera en recoger el guante fue la precandidata del FA, Carolina Cosse, quien aseguró que desde el gobierno “en vez de gobernar hacen campaña” y, sobre la acusación de una mujer trans contra Orsi, disparó: “Arremetieron contra nuestro compañero Yamandú en algo más parecido a un escrache sin pruebas que a una denuncia seria”.
“Van a seguir provocándonos”, sostuvo Cosse sobre el PN durante un acto de la oposición y aclaró que “ningún frenteamplista se va a dejar distraer porque cuando el humo se disipa aparece la realidad”.
En esa línea, cuestionó la injerencia del Ejecutivo en la investigación en su contra por el Antel Arena. “Me quisieron destituir de la Intendencia, casi me inician un juicio político en el Senado. En la campaña anterior hicieron una pseudoauditoría en Antel y una denuncia penal en el Antel Arena. Pasaron tres años, el fiscal la archivó, el presidente se mete en el tema y le dice ‘reconsiderá’ al directorio de Antel”, cuestionó la intendenta de Montevideo en uso de licencia.
Desde las filas blancas, la respuesta del precandidato Álvaro Delgado no tardó en llegar. “Lo quiero decir con seriedad porque me preocupa y me indigna: hay una candidata del Frente Amplio que pasó un límite”, apuntó el exsecretario de Presidencia.
Delgado cuestionó así la actitud de Cosse de “acusar directamente a este Partido Nacional de 187 años de historia, que hizo la Patria y nos llena de orgullo, de que estaba atrás de algún tipo de campaña que no son de las más limpias en una campaña electoral”.
El precandidato favorito en la interna oficialista se mostró proclive a que se resuelva la investigación y, tras los dichos de su rival opositora, lanzó: “Si alguien tiene alguna sospecha y obviamente tiene alguna prueba de que hay algún blanco que se desvió y que fue parte de esta manija y este escrache, que vaya al juzgado que yo lo acompaño”.
Por otra parte, Orsi criticó algunos manejos del gobierno que encabeza el presidente Luis Lacalle Pou, principalmente el vinculado al escándalo que desató la entrega de un pasaporte al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset. “No puede pasarnos que después de cinco años queden tantas dudas sobre tantos temas”, cuestionó el exintendente de Canelones.
El precandidato del FA cargó directamente contra el exasesor presidencial Roberto Lafluf, eyectado tras su presunta implicación en el caso Marset. “A partir de un hecho lamentable, como la destrucción de documentos, se premia a esa persona siendo publicista de la Conmebol y siendo jefe o guía de comunicación de una nueva campaña electoral”, criticó Orsi.
Sobre la supuesta reunión en Torre Ejecutiva, concluyó: “Si se destruyeron documentos que se iban a precisar en la Justicia, por lo menos necesitamos una explicación”.
FNC INTENTARÁ REUBICAR A TRABAJADORES DE MINAS
(SUBRAYADO)
La Fábrica Nacional de Cervezas emitió un comunicado explicando por qué tomó la decisión de cerrar la planta de Minas. Argumenta que en los últimos años enfrentaron problemas de competitividad frente a los productos importados que ha llevado a una migración de demanda hacia las latas que vienen de otros países.
En el comunicado expresan que se llegó a esta decisión a raíz de cuatro factores principales. En primer lugar la creciente importación de latas de bajo costo que llegan a valores imposibles de igualar con las condiciones vigentes en Uruguay para la industria nacional; segundo, los altos costos de producción del país en comparación con otros países de la región; tercero, la menor escala de producción local y baja productividad; y por último la presión fiscal que es especialmente distorsiva en cervezas retornables.
La empresa sostiene que actualmente cuenta con dos plantas productivas y cada una está operando al 50%, por lo que necesita concentrar la producción en un sólo lugar. Argumenta que con mucho pesar se decidió avanzar con el cierre de la planta de Minas y concentrar la producción en la planta de Montevideo.
Aseguran también que están haciendo el mayor esfuerzo para buscar todas las posibilidades de reubicación y reinserción para todas las personas que trabajan hoy en día en la planta de Lavalleja.
Por su parte, la Federación de Funcionarios de la bebida se mostró preocupada por la pérdida de 150 puestos de trabajo y descartaron la posibilidad de que estos trabajadores sean absorbidos por la planta de la capital.

