“Estamos muy complicados, estamos vendiendo cada vez menos”, indicó a EL TELEGRAFO Alejandra Ferreira, integrante de la comisión directiva del Colectivo de Cantineros Unidos (que abarca colegios privados, liceos, UTU y Universidades). Esta situación se dio tras aprobarse la Ley N.° 19.140 se titula de “Protección de la salud de la población infantil y adolescente a través de la promoción de hábitos alimenticios saludables”, que tuvo modificaciones a instancias de la ley de Rendición de Cuentas del año 2022, que cambió algunos de los conceptos.
En Paysandú, la situación es diferente según algunos cantineros consultados, dado que mantienen su preocupación por las bajas ventas, pero entienden que la situación es debido al trasiego que existe en el Puente Internacional y la diferencia cambiaria con la vecina ciudad de Colón, Entre Ríos.
Según indicó Ferreira, las ventas han bajado un 70 por ciento en el corriente año, por lo que la situación de la gran mayoría es crítica, al punto que en el último mes cerraron tres cantinas en colegios privados. “No podemos vender productos con octógonos, que son los que los gurises consumen en las cantinas”, explicó.
Asimismo, en Montevideo la situación es algo más grave porque en el último tiempo la Intendencia ha inspeccionado varios locales en donde “nos piden cosas que Secundaria no nos puede respaldar, por ejemplo, habilitación de Bomberos, la mayoría de los liceos no están habilitados; los problemas edilicios que tienen los liceos son grandes y nosotros cuando alquilamos la cantina la alquilamos así”, indicó Ferreira.
“Nos piden desagües que no los tenés, algunas ni siquiera tienen bacha y canilla, más que nada en Montevideo, en el Interior sabemos que es un poco más ordenado el tema, no sé hasta dónde, pero es más ordenado”.
EN PAYSANDÚ
Una cantinera de un centro educativo de Paysandú dijo no querer “darle trascendencia al tema”. “Me parece que el problema no son los hexágonos, sino la falta de dinero circulante que tienen los chiquilines”, dado que “hay muchos alumnos que tienen a sus padres sin trabajo”.
En este sentido, señaló que “los hexagonales se sustituyen con otras cosas como tartas, pizzas, frutas, medialunas, refuerzos, entre otros”. “Acá por suerte se vende mucha comida, no sé cómo funcionan en Montevideo”.
En este sentido, admitió que “bajaron las ventas de algunos productos, obviamente, pero no limita la venta porque se mueve más lo casero o lo más saludable como los mix de semillas, barritas y mucha fruta”, explicó.
Asimismo, recordó que “en Paysandú hubo una baja importante por Colón, en donde los gurises se traían la merienda y muchos se sientan en el comedor con las viandas que se traen desde sus casas”.
MERIENDA SALUDABLE
“No es que nosotros no queremos promocionar ni difundir la merienda saludable, lo que decimos es que si a nosotros nos prohíben vender dentro de la institución esos productos, lo que pedimos es que no se permita a los alumnos que salgan a comprarlos afuera”, aseguró Ferreira. “En todos los centros educativos hay un almacén, un quiosco o una panadería a menos de 100 metros, entonces si no dejás que me compren a mí, pero dejás que compren afuera y entren al liceo con un refresco, indirectamente estás matando al cantinero”.
En este sentido, “lo único que se hace es perjudicar al cantinero dentro de la institución porque no se soluciona el tema”, reflexionó Ferreira.
La integrante del colectivo indicó además que no se les ha dado respuesta alguna por parte de las autoridades. “Desde el Ministerio de Salud Pública nos dijeron que es ley y que no hay vuelta atrás, que tenemos que cumplirla”, pero “nosotros vivimos del caramelo, del alfajor, las papitas, de lo que comen los gurises”.
Ferreira es cantinera en el Liceo 25 en Montevideo desde hace seis años y paga 30.000 pesos de alquiler. “Si vendo un 70% menos y pago 30.000 pesos de alquiler, tengo que cerrar ahora; pero si cierro pierdo el depósito y no quiero regalarle la plata al Estado”, por lo que “esperaremos hasta octubre, nos endeudamos para poder sostener esto, cobramos el depósito y vemos qué podemos llegar a hacer porque la mayoría de los cantineros somos mayores de 50 años, ¿dónde vamos a conseguir trabajo?”, se cuestionó.
“ACCEDE MEDIANTE LICITACIÓN”
Por su parte, el inspector regional de Secundaria, Diego Fernández, explicó que se realizan llamados para poder acceder a las cantinas. “Se accede mediante licitación, en donde se explica el pago del alquiler, se hacen propuestas de los servicios y la que sale mejor evaluada de acuerdo al análisis de la Comisión Nacional de Cantinas, se le otorga la concesión de la cantina que puede ser renovable y revocable si se cumple con el reglamento”, aseguró.
“El reglamento sobre qué se puede vender está en la web”, remarcó Fernández. “Quienes acceden a la cantina lo hacen por licitación, en donde se establece un alquiler y un depósito que sirve de garantía”.

