Los cambios propuestos para la ley de género “son insustanciales”

Federico Álvarez Petraglia, abogado penalista, exdirector de Tránsito y encargado de la Asesoría Letrada de la Intendencia sanducera durante la gestión de Guillermo Caraballo, criticó la propuesta del presidente Luis Lacalle Pou de reformar la ley de violencia de género, en un proyecto que el Poder Ejecutivo remitió el viernes pasado al Parlamento para cambiar cuatro artículos de esa legislación.

Esos artículos de la Ley de Violencia Hacia las Mujeres Basada en Género (19.580) están relacionados con las pruebas que puede presentar el denunciado, el peso de las pericias, el castigo que reciben quienes hacen una denuncia falsa y la forma en que se reclaman los reparos económicos.

El texto del gobierno sostiene que esta ley “intentó corregir inequidades”, pero “no logró abatir el número de casos de femicidio”. Al mismo tiempo, la norma vigente no contuvo “las consecuencias del problema de la violencia de género, sino que ha sido pasible de críticas y cuestionamientos ante la Suprema Corte de Justicia, invocando sendas inconstitucionalidades que invariablemente la corporación desestimó”.

“Me parece que son todos cambios absolutamente insustanciales que responden a un hecho puntual: lamentablemente, al caso de la denuncia contra (Yamandú) Orsi”, destacó Álvarez Petraglia a EL TELEGRAFO.

“Me parece incluso que tiene un gran defecto la propuesta que hace el Poder Ejecutivo. El artículo 80 establece una reparación tarifada de 12 sueldos. Ahora, por la modificación que se propone en la ley, la víctima tiene que hacer un proceso civil donde tiene que probar el daño para que le paguen la correspondiente indemnización. Creo que eso va en contra de todos los tratados y la ley. Porque se establece la revictimización de las personas que son objeto de abuso, de violencia de género”, ahondó.

“Porque primero tienes que pasar un proceso penal o un proceso civil de género, donde tienes que denunciar a tu abusador o tu golpeador. Y luego hay que revictimizar a esta persona que tiene que enfrentarse nuevamente a su abusador, golpeador, etcétera. Tienes que probar el daño, el monto del daño. Lo cual me parece, honestamente, un disparate nunca visto”, insistió Álvarez Petraglia.
La movida del gobierno obtuvo el respaldo de la Asociación de Abogados Penalistas que, en boca de su presidente Enrique Moller, la actual ley de género presenta “problemas de funcionamiento”. Entre los comentarios a esa legislación, Moller hizo referencia a las posibles denuncias falsas y que con las variantes existirá la “posibilidad de poder producir pruebas en contrario”.

Para el Dr. Petraglia este resulta ser otro “disparate”. “Tenemos en el Código Penal el artículo 179, que habla de la simulación de delitos y de la calumnia. Eso significa que van, justamente, en función de denuncias falsas. O sea, tienes donde ampararte si te hacen una denuncia falsa. Me parece que hay una exageración”, aseveró.

El abogado penalista remarcó que las modificaciones presentadas “son mínimas” y “no afectan ni cambian absolutamente nada”. De Moller dijo que “ni siquiera se entiende lo que dice. Porque no se entiende ni siquiera cuál es el beneficio de esta ley”, aseguró.

“El legislador uruguayo abusa de estas legislaciones. En función de hechos concretos. Este episodio de Orsi fue lamentable. Pero no es lo común. Es totalmente una excepción. Yo no me he encontrado con nadie que esté fabulando. Esa es la realidad”, añadió Álvarez Petraglia. “Pienso que efectivamente la mujer sigue siendo una parte indudablemente débil de la relación”.

En referencia a las declaraciones de Mónica Bottero, la directora del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres), sobre que las mujeres pueden inhibirse de denunciar si se aprueban las modificaciones a la ley de género, el abogado comentó que no cree que pueda darse tal circunstancia y que tampoco nadie hace denuncias “buscando plata”. “En todos los casos que he participado hasta hoy, he visto denuncias verdaderas y jamás vi ninguna víctima ejecutar la condena en dinero, en el patrimonio del condenado”.