Nuevo órgano para la Catedral San Juan Bautista de Salto

La noticia llega desde Salto: casi 100 años después de haber sido inaugurada, la Catedral San Juan Bautista de Salto contará con un órgano del prestigioso taller suizo Orgelbau Kuhn. Se apunta a que el instrumento no solamente sea una novedad para el culto religioso, sino también que, como ocurre en Paysandú, esté al servicio de la pedagogía y de la actividad concertística, abriendo un nuevo espacio para el Festival Internacional de Órgano del Uruguay, que desde hace 37 años organiza Cristina García Banegas, trayendo a nuestro país a los más grandes ejecutantes del instrumento.
El salteño Pelayo Díaz Muguerza, quien reside en su ciudad natal tras una larga carrera diplomática que lo llevó a vivir en otros países, narra en una publicación en Facebook las circunstancias que llevaron a que Salto reciba el nuevo órgano. La Diócesis de Salto fue creada en 1897 por una bula del papa León XIII, “pero hasta 1919 no fue designado el primer obispo, monseñor Dr. Tomás Camacho”, explica. “Sigue siendo la diócesis más extensa, pues comprende los departamentos de Artigas, Paysandú, Río Negro y Salto, donde se encuentra la Sede Obispal y la Catedral Basílica San Juan Bautista”. La piedra fundamental del templo fue bendecida y colocada por el Beato Jacinto Vera, entonces obispo de Montevideo, como un oratorio dedicado a San Juan Bautista que en 1897 fue elevado a la categoría de catedral. Su obra quedó interrumpida hasta la llegada del primer obispo, quien en 1921 obtuvo el permiso para su construcción. Abierta al culto, en 1930 se inició la construcción de la capilla lateral en el ala derecha del crucero, dedicada al Santísimo Sacramento. En los primeros años de la década de 1960, el templo fue consagrado por el entonces obispo monseñor Alfredo Viola.
Desde su construcción, el edificio cuenta con una amplia tribuna instalada sobre el nártex del edificio y con una gran arcada que da a la nave central. Esta tribuna estaba proyectada para albergar un gran órgano de tubos, que nunca fue adquirido. En cambio se instaló un órgano electrónico, que dejó de funcionar hace muchos años.

El aporte del sanducero Mario Damico

Quien desde 1997 se ocupó de buscar un instrumento para la catedral, atendiendo al pedido de varias personalidades salteñas, fue el organero sanducero Mario Damico Holzmann, actualmente radicado en Suiza.
A lo largo de estos años, se habían manejado varias posibilidades: tres proyectos de órganos nuevos, la instalación del antiguo gran órgano romántico de la catedral San Michel de Bruselas, y un órgano Kuhn similar al de la Basílica de Paysandú, que luego no pudo concretarse porque será reinstalado en la iglesia católica francesa de Berna.
Díaz Muguerza recuerda que Damico “es un organero especializado en armonización, que a los 19 años de edad se instaló en Europa para formarse con los maestros organeros más importantes del viejo continente, trabajando en proyectos de gran valor en el mundo entero. Como prueba de su maestría, basta mencionar que ha sido el encargado de dirigir la restauración del Gran Órgano Cavaillé-Coll de 8 mil tubos de Notre-Dame de París luego del incendio que sufrió el templo en 2019. Mario Damico recorre el mundo trabajando en los más prestigiosos órganos de Francia, Suiza, Japón, Estados Unidos, México, España y Suecia.”
“Ha estado siempre preocupado por el estado de los órganos existentes en el país, ayudando a la restauración del de la Basílica San Benito de Palermo de Paysandú, y gestionó también la donación de otro importante instrumento francés para Colonia. Al día de hoy ha logrado que la Parroquia del Sagrado Corazón de la ciudad de Lenzburg (Suiza) done a la Diócesis de Salto, para su instalación en la catedral, un órgano realizado por el prestigioso taller suizo Orgelbau Kuhn, que viene construyéndolos desde 1867 a orillas del lago de Zúrich”.

Al servicio de la comunidad

Construido en 1950, el órgano donado a Salto consta de 37 registros y casi 2.500 tubos o flautas. Los más largos miden 5 metros de alto y los más pequeños menos de un centímetro. La feligresía de la parroquia donante consintió en la sustitución de este instrumento por uno nuevo, “siempre y cuando fuera instalado en otra iglesia”, continúa Díaz Muguerza. “Mario Damico, ese sanducero con un corazón que comparte con los salteños, ha sido el paciente negociador que ha asegurado la reciente firma del contrato de donación. A tal extremo ha llegado la generosidad de los fieles de Lenzburg que, el Día de la Festividad del Sagrado Corazón, despedirán el instrumento en una función litúrgica y concierto con todos los organistas de dicha ciudad, previa a la costosa labor de desmontaje del instrumento, que será financiada por esa comunidad”.
Ante todo esto, el obispo de Salto, monseñor Arturo Fajardo, convocó a un grupo de fieles y a representantes de la Intendencia y del Centro Regional Norte de la Universidad, que junto al vicario de la Diócesis, presbítero José García Gerolami, han venido trabajando “para lograr el arribo de esta inapreciable contribución al acervo musical de la ciudad. Los donatarios correremos con el costo del traslado de un contenedor de 40 pies, previo al trámite ante los Ministerios de Economía y Finanzas, Relaciones Exteriores y Educación y Cultura, para obtener la exoneración de impuestos y demás gravámenes con motivo de su importación, al tratarse de un bien de interés cultural al servicio de toda la ciudadanía”. Una vez instalado, el órgano será el más grande de nuestro país, destaca Díaz Muguerza. “Con sus tres teclados manuales más un teclado de pedal de dos octavas y media, posee una composición musical neoclásica que favorece el repertorio de los grandes maestros barrocos como Bach y Buxtehude, pero a la vez cuenta con los registros y medios técnicos necesarios para abordar ampliamente el repertorio romántico y contemporáneo”.
El instrumento cumplirá una función religiosa durante la liturgia, “pero será puesto al servicio de nuestra comunidad para la actividad concertística, y muy especialmente al servicio de la Escuela Universitaria de Música, dependiente de la Facultad de Artes de la Universidad de la República, que justamente tiene en Salto su única filial en el interior del país”. El texto culmina con “una especial referencia y homenaje a Cristina García Banegas, creadora del Festival Internacional de Órgano e inspiradora de la promoción de ese instrumento en Uruguay, que nos ha venido ayudando a través de sus gestiones ante la Embajada de Suiza, en coordinación con Mario Damico. Con el órgano ya instalado, Salto se convertirá así –junto a Paysandú y Colonia– en una instancia más del citado festival en años venideros”.