En el día de hoy se celebran en todo el país las elecciones internas de los partidos políticos que se han cumplido oportunamente con los requisitos para participar de esta importante instancia electoral. De acuerdo con lo señalado por el Dr. Pablo Sosa, Secretario de la Oficina Electoral del departamento de Salto, “El período electoral en nuestro país tiene cuatro votaciones. La primera son las elecciones internas celebradas en el mes de junio. Le siguen las nacionales en octubre y, en caso de que un candidato no obtenga la mitad más uno de los votos, se realiza una segunda vuelta o balotaje entre los dos candidatos más votados para elegir al presidente de la República. Finalmente, en mayo del siguiente año se eligen las autoridades municipales y de tercer nivel de gobierno. Las elecciones internas se realizan el 30 de junio de 2024. Luego, la primera vuelta nacional será el domingo 27 (de octubre) y, en caso de que ninguno de los candidatos llegue a una adhesión del 50% más 1 del total de los votos, se realizará una segunda vuelta el domingo 24 de noviembre”.
En cuanto a las internas propiamente dichas, Sosa destaco que “se realizan en un único acto, con sufragio secreto y no obligatorio, en el que en una hoja de votación, identificada por el lema partidario, se expresará el voto por el candidato único del partido político a la Presidencia de la República y por la lista de candidatos, titulares y suplentes, a integrar el órgano deliberativo nacional de dicho partido. En hoja aparte, identificada por el mismo lema, se expresará el voto por la lista de titulares y suplentes al órgano deliberativo departamental del partido”.
De acuerdo con la legislación vigente, el órgano deliberativo nacional con funciones electorales, surgido en la elección interna realizará la nominación del candidato a la Vicepresidencia en votación nominal y pública por mayoría absoluta de sus integrantes. Esos órganos deliberativos nacionales con funciones electorales estarán compuestos por quinientos miembros, con triple número de suplentes que serán elegidos en circunscripciones departamentales. Así pues, se vota el candidato único de cada partido político que tenga más de un precandidato, que será el que obtenga el 50% más uno de los votos, o al menos un 40% con diez puntos de ventaja sobre el segundo. Es importante mencionar que estos comicios cuentan con 31 postulantes para la candidatura a la Presidencia. Por su parte los órganos deliberativos departamentales con funciones electorales estarán compuestos por un número de miembros igual al cuádruple de los que les correspondan a cada departamento en el órgano deliberativo nacional del respectivo partido con un mínimo de cincuenta y un máximo de doscientos cincuenta. De acuerdo con lo expresado oportunamente por el diario El País, “se elegirán las Convenciones Nacionales y Departamentales de los partidos. Las nacionales, según la Constitución de la República, elegirían a los candidatos en elecciones más ajustadas. Las Convenciones Departamentales, en tanto, eligen posteriormente a sus candidatos a intendencias y municipios. Además, se definirá cuáles serán los partidos que participarán en las elecciones de octubre, de los 18 lemas que estarán disponibles para votar. Estos serán los que sumen al menos 500 votos”.
De todo lo mencionado surge con claridad meridiana la importancia que las elecciones internas tienen para nuestro país, ya que estamos hablando nada más y nada menos que de la primera fase de la elección del presidente de la República y de todos los intendentes. Esto deja en claro que no se trata solo de una elección que “ordena” o es una “muestra de fuerza” sino que tiene consecuencias directas, reales e importantes sobre todo el proceso electoral que rige en nuestro país. A pesar de ello, los propios actores políticos coinciden en que existe un clima electoral “frío” o poco movilizado y se atribuye eso a diferentes razones: las vacaciones de julio, la EUROCOPA, el desinterés o desencanto de la ciudadanía con la actividad política o la Copa América, entre otras. Hasta las eventuales inclemencias meteorológicas han sido señaladas como factores que resientan la asistencia a
os locales de votación. Es probable que los partidos políticos o la propia Corte Electoral haya tenido que informar más y mejor sobre la importancia de estas elecciones internas.
Tal como ha señalado el politólogo Adolfo Garcé en su última columna del semanario Búsqueda, “La democracia no es, simplemente, un sistema para elegir elencos de gobierno. Además, y esto es tan o más importante que lo anterior, la democracia consiste en que la ciudadanía pueda elegir entre alternativas de políticas públicas. No es cierto que existe una y solamente una solución válida para cada problema público. Hay alternativas, siempre las hay. Lo ideal es que cada partido, respetando su tradición, ofrezca soluciones técnicamente bien fundadas a los desafíos del gobierno. (…) Aunque en Uruguay no gobiernan las personas sino los partidos, no puede negarse que el perfil específico de quien termine ocupando la presidencia no es un dato irrelevante”. Las elecciones internas se transforman, de esa manera, en una elección entre propuestas y entre candidatos que determinará cuál postulante ganará y cuáles quedarán por el camino, un hecho de vital importancia para la vida del país pero también de todos y cada uno de sus habitantes. Mal que les pese a quienes despotrican contra la política y se autodefinen orgullosamente como “antipolíticos” o “antisistema” o “anticasta”, los partidos políticos son los representantes a través de los cuales se expresa la ciudadanía. Temas tan diversos como el precio del morrón, los programas con los cuales son educados niños y adolescentes, la prestación de servicios médicos, el costo de la nafta, el estado de las rutas nacionales, de la caminería rural o del estado de la plaza de nuestro barrio o localidad comienza a decidirse hoy. Se trata de temas importantes y por ello mismo debemos votar hoy. No votar es una omisión ciudadana que priva del derecho de quejarse el día de mañana porque se tuvo el derecho y la posibilidad de ejercer un derecho fundamental y se prefirió no hacerlo.
El pasado 7 de junio se celebraron elecciones para el Parlamento Europeo. Tal como lo detalla la página web del diario español El Mundo, “la Unión Europea, para promocionar los comicios, ha creado un sitio web con 10 razones para ejercer el derecho al voto. Entre estos motivos se ha deslizado un argumento peculiar: ‘Si no vota, no se queje’. Curiosa forma de movilizar a los electores. En España, la abstención alcanzó el 54% del censo –la media europea fue un considerable 45%– en 2004, último año en que se abrieron las eurournas. Ahora, el Parlamento Europeo pasa casi a amenazar para mejorar ese porcentaje: ‘Si no se molesta en elegirlos (a los eurodiputados), alguien lo hará por usted y decidirá quién le representa en la única asamblea paneuropea elegida por sufragio universal directo’”. Más claro imposible.
A quien no vaya a votar en el día de hoy, le cabe perfectamente la frase que el publicista español Jose Bassat le reservó en un reciente artículo publicado en el diario La Vanguardia y que da título a este editorial: “Si no votas, no te quejes”.
