El 114º Aniversario nos encuentra trabajando a pleno en la nueva planta de Dr. Roldán

Parte del equipo de impresión en la madrugada del 5 de febrero, tras imprimir la primera edición de EL TELEGRAFO en la nueva planta de Dr. Roldán y Purificación: Milton Ledesma, Alberto González, Adán Márquez, Ari Leyes, Pablo Rodríguez. Atrás: Martín y Alberto Baccaro, Alejandro Fernández. Faltan en la foto: Oscar Silva y Hugo Cabrera y Javier Coya.

No hubo inauguración oficial, ni festejo, ni nada. Fue un día más, pero largo, extenuante. Y al otro día, con la edición del 5 de febrero EL TELEGRAFO estrenaba su rotativa Goss Community, adquirida en Estados Unidos en 2018, en su nueva planta de Dr. Roldán y Purificación.

La jornada anterior se puso a punto para el gran día. Dos técnicos de Montevideo llegaron para los ajustes finos y para explicar los “secretos” básicos de la máquina, que es bastante diferente a la Harris V-15A con que los impresores de EL TELEGRAFO trabajaron por más de 40 años. Había –y hay– mucho para aprender, para adaptarse.

LARGO CAMINO DE SINSABORES

La aventura comenzó hace 7 años, con la compra del terreno en Dr. Roldán para ubicar la nueva planta de impresión. Poco después encaramos la construcción del edificio, de 800 metros cuadrados techados con un entrepiso previsto para oficinas de 350 metros cuadrados. En 2018 compramos la rotativa Goss, que para 2020 ya estaba montada en el edificio. Pero llegó la pandemia y los técnicos de Seattle no podían viajar; precisamente esa ciudad de Estados Unidos fue la primera en donde impactó la COVID-19. Enseguida llegó a Uruguay y Argentina, de donde tenían que venir los mecánicos.

La finalización se dilató así hasta 2022, cuando ya superada la crisis sanitaria retomamos el trabajo.

Llegó el 11 de julio de 2022. Los mecánicos habían estado trabajando arduamente para poner en funcionamiento la máquina ese mismo día. Pero al llegar al taller se encontraron con una catástrofe: la tormenta que había arrasado con miles de viviendas, techos y galpones en Paysandú, se había llevado el techo y tres paredes del flamante edificio de EL TELEGRAFO.

Hubo que trabajar a contrareloj para evitar que las casi 100 toneladas de papel que estaba allí dispuestas para comenzar a trabajar no se perdieran en su totalidad, y reconstruir el techo en tiempo récord de 3 días, trabajo que fue posible gracias a las empresas Tecnodyl, Fempay, Isabelino Rodríguez, Roque Dántaz, Omar Grecco, Marcelo Etchecopar y muchos otros que se pusieron al hombro el trabajo de recuperación de lo que el viento se llevó.

Y una vez más, vuelta a empezar. Llegó el técnico de Seattle, los mecánicos, y finalmente el 4 de febrero se hizo la luz.

Desde el día siguiente, el lunes 5 EL TELEGRAFO se imprime allí, al igual que las más de 15 publicaciones de Paysandú y el Interior a los que se les brinda servicio de impresión.

No hubo festejos, pero hoy, cuando nos encontramos festejando un nuevo aniversario de EL TELEGRAFO, queremos agradecer por este medio a todos aquellos que nos tendieron una mano en los momentos difíciles, así como a los lectores y anunciantes que siempre nos apoyan y apuestan por esta empresa periodística, las más longeva del Uruguay que hoy cumple 114 años.

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