Ellos también sufren por las bajas temperaturas

Como ya sabemos, los animales no pueden avisarnos con palabras cuándo están sufriendo por alguna razón. Las personas más atentas e interesadas identificarán algunas molestias mediante el lenguaje corporal de sus compañeros animales, pero lo cierto es que, lamentablemente, cuando un animal doméstico emite algún quejido, llanto o deja de comer, es porque la afección avanzó demasiado y se requerirá urgentemente la atención veterinaria.
Por eso, lo más importante es observar y empatizar con nuestros amigos perrunos, para prevenir cualquier enfermedad respiratoria producto de estas olas de frío que nos están acobardando estos días.
Además de ser este uno de los inviernos más fríos en muchos años, las noticias que llegan sobre cómo lo están viviendo los animales, no es muy alentadora. Fotos y videos de diferentes especies que han muerto víctimas de las bajas temperaturas han estado circulando desde que comenzó la ola de frío en nuestro país, y por ello, debemos tomar medidas responsables.
Para profundizar sobre el tema, EL TELEGRAFO habló con Sebastián Martínez, representante en Paysandú de la organización Trato Ético Animal y rescatista con muchos años de experiencia que ha visto innumerables casos de perros que han pasado por mucho dolor producto de una tenencia irresponsable.

¿COMO CUIDAMOS A LOS “4 PATAS” DEL FRÍO?

Martínez indicó que es muy importante que tengan “una cucha adecuada; de madera es lo mejor. Si es de chapa, debemos ponerle algún tipo de aislante como puede ser el cartón. Debemos revestir las que son de chapa y también en el piso, sin olvidar que la puerta debe estar orientada hacia el norte”, explicó Martínez.
Además, recordó algo que todos los inviernos debemos tener en cuenta con respecto a la alimentación y es que se deben aumentar un poco las calorías. “Tenemos que darle buena alimentación. Las raciones baratas no cumplen con las proteínas que necesita el animal. Si no se puede comprar ración de buena calidad, es mejor cocinarles arroz con menudos de pollo que alimentan y es más económico”. Dentro de las recomendaciones básicas está la desparasitarlos “para que la alimentación pueda cumplir con sus necesidades biológicas”, agregó. Siempre debemos tener en cuenta que la alimentación correcta debe ser rica en nutrientes e incluso brindarles algún tipo de suplemento –siempre con la supervisión de un médico veterinario— que fortalecerá su sistema inmunológico.
El rescatista también recomendó ponerles capas de abrigo sobre todo cuando son animales con el pelo corto y en caso de tener pelaje largo, que no los esquilen.
Por último, Martínez apeló a todos los que puedan ayudar a los animales que no tienen hogar. “Si está en las posibilidades, démosle refugio a los que viven en las calles que son los que peor pasan. También quiero pedir que no tengan animales atados, primero por la condición y segundo porque si están sueltos, pueden tener la posibilidad de buscar un refugio más cálido”, que el que –lamentablemente– le ofrecen los dueños irresponsables.
Por otra parte, cuando nuestros amigos caninos tienen el agua afuera de la casa, conviene comprobar que ésta no esté tan helada.

EVITAR CAMBIOS BRUSCOS DE TEMPERATURA

Cuando éramos pequeños y estábamos adentro de una casa con la estufa prendida, muchos nos cansamos de escuchar a los mayores advertirnos sobre los cambios de temperatura y lo mal que nos podía hacer salir del calorcito al frío congelante de la calle. Pues bien, sucede que, para nuestros amigos de cuatro patas, también los cambios bruscos de temperatura pueden afectar su salud.

OTROS TIEMPOS

Como todavía se lee o escucha por ahí cuando hay quejas sobre el trato que se brinda –o al menos se intenta brindar– ahora a los compañeros animales y que “antes se los trataba como animales”, debemos recordar que respetar las necesidades de nuestros compañeros animales, no significa “humanizarlos”. Hoy en día, las familias llamadas “multiespecie”, no son otras que humanos que comprenden que estos amigos fieles se alegran y sufren más o menos con las mismas cosas que nosotros. Y si tenemos la suerte de poder integrarlos a nuestra familia humana, esa cercanía, cariño y cuidados hacen, sin dudas, más feliz a nuestra mascota.