La Asociación de Trabajadores de la Seguridad Social (ATSS) realizó ayer un paro nacional con movilización hacia Torre Ejecutiva, que obtuvo un acatamiento en torno al 90% en la oficina del Banco de Previsión Social (BPS) en Paysandú.
La plataforma reivindicativa de los trabajadores rechazó “el desmantelamiento del BPS”, reclamó “negociación colectiva real y genuina, en defensa de la carrera funcional y por la modificación de reglamentos sancionatorios”, así como la regularización de los funcionarios tercerizados.
La presidenta de ATSS, Karina Sosa, indicó que “hay 331 vacantes en total, de las cuales hay que eliminar dos terceras partes y nosotros decimos que si eliminan esas vacantes, no podemos atender a la gente. La decisión se tomó por decreto presidencial. Por eso, llevamos una carta al presidente de la República y que decida cómo hará porque las vacantes ya están en el presupuesto y no necesita una erogación”.
En cuanto a la reposición de vacantes en el BPS, “pasamos del 3 x 1 al 3 x 2, pero las oficinas están trabajando mal y los trabajadores tienen que cambiar el procedimiento todo el tiempo. Eso hace que no se cumpla en tiempo y forma con los requerimientos de la población. Por eso la movilización es en reclamo de una mejor atención para la gente porque no hicimos paros por mejoras salariales”, dijo a EL TELEGRAFO.
“La generación del 81, producto de estos cambios abruptos, ya cumplió 60 años de edad y se jubilan. Entonces, de un momento a otro, nos encontramos con 800 funcionarios menos” y a esta situación se suma “la eliminación de las vacantes”.
El BPS cuenta con unos 300 funcionarios y 500 becarios y pasantes. “No podemos atender en las oficinas del BPS de todo el país. Porque, por ejemplo, hay intendencias que tienen más funcionarios”, señaló Sosa.
En las dependencias del organismo informan sobre los alcances de la nueva reforma de la seguridad social y dicha tarea estuvo a cargo de pasantes. “Pero ya terminaron el año de contrato que se había autorizado y le dieron de baja el 31 de julio. Al ser pasantes, ocupan puestos estrucutrales y su ausencia nos complica porque nos aliviaban en la tarea”.
La medida de ayer “tuvo prácticamente un acatamiento total a nivel nacional, con varias oficinas cerradas en el Interior. Es decir, la respuesta fue muy superior a otras paralizaciones pero lo utilizamos como última medida”.
Sosa anunció que continuarán movilizados “con medidas intermedias. Ahora queremos que responda el Presidente de la República que tiene la potestad de resolver el problema. Es importante destacar que venimos muy golpeados por la reforma que nos cambió las prácticas cotidianas pero no se acompañó con la capacitación suficiente que redunde en una calidad del servicio que merece la gente”.

