Escuela Técnica de Paysandú, una referencia “como siempre” en capacitación de mecánica automotriz

En la Escuela Técnica de Paysandú Leonardo Bulanti Ríos, un equipo de siete docentes imparte clases de mecánica automotriz en seis grupos. El centro educativo permanece, tal como ocurría en las décadas pasadas, como un lugar de referencia para las empresas del medio que necesitan personal en sus talleres.

El profesor Carlos Quintana es un docente “de la casa”. Egresado como estudiante, capacitado en la docencia en Montevideo y con un fuerte “sentido de pertenencia” a la institución, confirma que el “sentimiento UTU” que ondea en sus banderas es una práctica diaria en las aulas.

Cursos

Los grupos de mecánica tienen “varios niveles”. Explica que “el nivel 1 es la Formación Profesional Básica (FPB). Antes salían de la escuela primaria e ingresaban con 12 años. Llegamos a tener hasta cinco grupos de mecáncia automotriz y ahora hay una edad límite en el ingreso a los 14 años cumplidos al 30 de abril”.

Otro es el Bachillerato Técnico Profesional (BTP) “con los programas nuevos y provienen de noveno año con el Educación Básica Integrada (EBI) o el viejo tercer año del Ciclo Básico. O puede venir de un liceo, si quiere hacer una especialización por algunas de las carreras del BTP”.

Antes se contaba con el MP o Media Profesional que “era solamente de dos años, con 18 horas de taller y lo preparaba para el campo laboral, pero no completaban el bachillerato que son tres años. También está el MT o Media Teecnológica que se cursa el primer año general en el IAE –Instituto de Alta Especialización– con Electromecánica. En el segundo año se abren en cuatro carreras, Electromecánica automotriz, General, Electrónica –que se cursa en el Instituto superior tecnológico (ITS)– y Redes”.

En el año lectivo 2025 desaparecerá el MT porque se apunta al BTP. “En el marco de la reforma educativa, el BTP posibilita que los estudiantes finalicen el bachillerato. Hubo cambios en los programas por la innovación tecnológica en los vehículos y ahora el primer año es más general, en segundo año se estudian coches eléctricos y híbridos con las tecnologías aplicadas y la preparación para una salida laboral”. Incluso salen del bachillerato y pueden continuar en una carrera terciaria o un tecnólogo mecánico.

Tecnología

En la actualidad todos los talleres cuentan con escáneres y manipulación en la parte electrónica. “La preparación tiene que ser en todos los planos porque antes, cuando yo estudiaba, el mecánico tenía conocimientos más básicos y el oficio era más rústico. Hoy, con la circulación de autos híbridos y eléctricos en Paysandú, los talleres realizan sus capacitaciones”.

Los docentes del curso tienen que viajar a Montevideo, en tanto la especialización está centralizada en la capital del país. “Por estar trabajando acá en la escuela, tenemos que pedir para faltar y nos habilitan. Pero los gastos corren por nuestra cuenta”.

Quintana señala que “el inspector de Mecánica recorrió Artigas, Salto y Paysandú. Pero tenemos que ingresar por Zoom a algunas charlas informativas. No es lo mismo que vengan y podamos asistir desde la región”.

En 2022, “cuando se hicieron los programas nuevos del BTP fui invitado al edificio central de UTU (San Salvador y Minas) junto a docentes de otros departamentos para formar parte del programa y dar ideas. En ese momento se innovó con todo lo que hoy se maneja en la profesión para buscar que el alumno se inserte más en lo tecnológico”.

Recursos

En el interior demora un poco más la llegada de la innovación, pero los estudiantes deben estar preparados. Porque hay tecnologías aplicadas que “son muy especiales. Por ejemplo, lo que hay que tener para el mantenimiento de un auto eléctrico. Se requieren muchos equipos y hay que trabajar con alta tensión”.

Sin embargo, “falta infraestructura para capacitar. Porque si no contamos con un motor híbrido para que lo vean los estudiantes, lo podemos ver por tutoriales. Pero otra cosa es trabajar sobre el equipo”.

Recuerda que “cuando asistimos a la innovación de los programas, vimos en Montevideo que había un solo taller, porque se encontraba al lado de una empresa que lo pidió. Es como en Paysandú, con el Polo Tecnológico en Ancap. Al taller de coches eléctricos lo había solicitado esa empresa para los estudiantes”.

Quintana también se desempeña en un taller particular y consideró que “hay muy poca gente que se encarga de la parte eléctrica. Obviamente que van innovando, pero es paulatino”.

Mientras tanto, “egresan estudiantes con conocimientos básicos para un campo laboral que hoy es totalmente distinto al que había en mi época. Es por eso que las unidades del programa se basan en las innovaciones tecnológicas. Igualmente, el equipamiento siempre es un debe para las prácticas. Porque, para manipular un coche eléctrico, se deben contar con diferentes dispositivos, como guantes especiales y alfombras que son escasos”.

La actualización de los programas “comprende a la parte hidráulica y neumática, además de los tutoriales que brindan toda la información necesaria, cuando antes teníamos que venir a la biblioteca y sacar resumen de los libros”, rememora.

Baja la matrícula

En Paysandú el curso de mecánica cuenta con siete docentes y seis grupos. “Todos los años viene bajando la cantidad de grupos porque a su vez, baja la matrícula. Después se elabora la oferta de cursos en relación a la tendencia de la demanda. La semana pasada hicimos la solicitud de grupos que presentará la dirección de la escuela en la regional. Allí se encargan de resolver sobre su viabilidad”.

El docente señala que “hemos tenido que salir a buscar alumnos para formar los grupos y estamos con la incertidumbre sobre las horas para el año que viene. En Mecánica siempre tenemos alumnos porque llegamos a completar cinco grupos de Ciclo Básico en automotriz. Pero como decía, fueron cambiando las reglas de juego con el ingreso que antes era mínimo de 12 años”.

En función de la continuidad de los estudiantes, también serán los cargos docentes. “Para volver a pedir un curso, tiene que pasar un año lectivo y ver si se resuelve en los siguientes. Es así que se interrumpe la continuidad. Nosotros hemos tenido que llenar carpetas con datos personales de los estudiantes, por cursos de interés de los alumnos”.

Tres requisitos

Quintana recuerda que en su época de estudiante se pedían conocimientos del oficio. “Hoy en día, cuando me llaman por un estudiante que quiera trabajar, piden tres cosas fundamentales que me causan asombro. Que venga todos los días, que sea puntual y que sea responsable porque en los talleres aprenderá el oficio a medida que pase el tiempo”.

El docente comprende estas exigencias porque “manipulando cierto tipo de vehículos no puede haber errores que cuestan mucho. En los cursos reciben esta capacitación necesaria y más con las computadoras a las que les dan uso en los talleres”.

En cuanto al perfil del estudiante que cursó en forma completa acorde a su edad, “puede egresar con 18 o 19 años”. Sin embargo, el docente ha tenido alumnos extraedad que se han recibido de bachilleres. “He llegado a tener egresados con más de 50 años que por diferentes motivos no habían finalizado y se motivaron a retomar. La educación nunca pone un límite de edad y en este centro se han recibido estudiantes con más de 60 años”.

Anualmente egresan unos 50 estudiantes pero esa cantidad depende de los grupos y los cursos que se abren en cada año lectivo. “Por esa razón, se trata de buscar los horarios nocturnos para las clases de los estudiantes de más edad y evitar dificultades de asistencia. Los cursos que asisten en horarios matutinos, corresponden al Ciclo Básico”.

En cuanto a la inclusión en los cursos, las mujeres egresan del Ciclo Básico pero no así del curso final. “Los docentes les decimos que las mujeres no tienen inconvenientes de ningún tipo para continuar en la carrera. Sin embargo, sigue siendo difícil su inserción laboral que ya se da por ejemplo, en las forestales con el manejo de grapos”.

Como siempre

La UTU se mantiene como centro de referencia al momento de solicitar personal capacitado de cualquiera de sus cursos, tal como ocurría con el movimiento fabril de otras décadas. “Hablo de los cursos de mecánica, pero lo mismo ocurre en la agraria u otros. He recomendado estudiantes que aún siguen trabajando en rectificadoras y otros talleres”.

La Inteligencia Artificial avanza pero Quintana destaca que hay oficios y tareas dentro de un taller que seguirán en manos de los expertos. Para lidiar con la IA y otros efectos tecnológicos, la clave está en la capacitación continua y la dotación de los recursos necesarios para que siempre haya mecánicos.