La excelencia musical de una organista sanducera

Era una noche fría en Paysandú, pero eso no desalentó al público que se reunió en la Basílica Nuestra Señora del Rosario y San Benito de Palermo para disfrutar de un nuevo concierto, en el marco del ciclo que organiza la Comisión del Órgano Histórico. En esta oportunidad, la protagonista de la velada fue la joven organista sanducera Lucía Castellanos, quien deleitó al público con un programa cuidadosamente seleccionado, con obras de gran dificultad técnica, interpretadas con solvencia, buen gusto y un notable manejo del instrumento y sus registros.

El concierto comenzó puntualmente a las 20, cuando la profesora Laura Sarlo, en representación de la Comisión, destacó los aspectos más relevantes de la trayectoria de Castellanos, subrayando su reciente aceptación en el Conservatorio de Barcelona para realizar un máster en órgano, así como sus presentaciones en países como Argentina y México. De manera anecdótica, mencionó cómo dos integrantes de la Comisión se encontraron con un concierto suyo en la ciudad de Morelia, México, mientras visitaban ese país. Sarlo también adelantó que el ciclo continuará en setiembre con la presentación del Ensamble del Río de la Plata, que ya ha visitado Paysandú en años anteriores, y que en octubre y noviembre habrá otros conciertos de órgano. También ofreció detalles sobre el trabajo de la Comisión y sobre el permanente esfuerzo que lleva adelante para financiar estas actividades.

Del Barroco al Siglo XX

Entre una y otra pieza, en sus intervenciones habladas, Lucía Castellanos fue narrando detalles sobre las obras y sus autores, lo cual siempre es bienvenido para el público, que al conocerlos disfruta mejor la música. El inicio fue con la “Toccata en re menor” de Dietrich Buxtehude, compositor alemán del siglo XVII, conocido por haber influido en Johann Sebastian Bach. El programa continuó con la “Chacona en re menor”, una de las obras más célebres de Johann Pachelbel, otro compositor alemán del período barroco, también anterior a Bach, y cuya obra se destaca por poner énfasis en la claridad melódica y armónica, explicó la concertista. Luego, el público pudo disfrutar de la “Triple fuga en Mi bemol Mayor” de Bach, pieza que forma parte de una obra más extensa –“Preludio, Fuga y Allegro”–, considerada de las más importantes compuestas por Bach para instrumento solo. Compleja y significativa dentro del repertorio organístico, esta obra está relacionada con el simbolismo cristiano de la Santísima Trinidad.

El concierto continuó con “Pilgerchor”, de la ópera Tannhäuser de Richard Wagner, en un arreglo para órgano de Franz Liszt. A continuación Castellanos ofreció la “Sonata en La Mayor, op. 65 n.º 3” de Félix Mendelssohn, dividida en dos movimientos contrastantes: el primero, marcado por una marcha nupcial dedicada por el compositor a su hermana Fanny, que regresa luego de algunas secciones de fuga; y el segundo, un andante que cambia por completo el carácter de la pieza. El recital concluyó con el “Choral varié sur le thème du Veni Creator” de Maurice Duruflé, compositor del siglo XX continuador de la rica tradición organística francesa. La organista explicó que esta pieza forma parte de un tríptico que incluye un preludio y un adagio, todos de gran complejidad técnica.
El público manifestó su aprobación con un sostenido aplauso, que llevó a Castellanos a ofrecer como bis otra obra de Buxtehude. Dando cierre a una noche colmada de buena música, la Comisión del Órgano entregó un presente a la artista.