La semana que concluye, el jueves 29, concretamente, se llevó a cabo en Montevideo el Foro de Innovación e Inteligencia Artificial de Uruguay. En ese contexto, durante la apertura del evento, la ministra de Economía y Finanzas, Azucena Arbeleche, tuvo una intervención en la que aludió a las oportunidades que se abren para nuestro país en este cambio tecnológico, para avanzar en términos de crecimiento económico y alcanzar un nuevo estadio de desarrollo.
El encuentro se realizó en la sede del Laboratorio Tecnológico del Uruguay (LATU), y además de Arbeleche participaron la ministra de Industria, Energía y Minería, Elisa Facio; el canciller de la República, Omar Paganini, y el presidente del Banco Interamericano de Desarrollo (BID), Ilan Goldfajn, lo que da la pauta de la importancia que desde el gobierno se otorga al tema.
La ministra de Economía y Finanzas aludió al rol que la innovación tiene en la economía y afirmó que como “hacedores de política económica”, es necesario facilitar el camino para un mayor crecimiento, que resulte en “mejores vidas” para los uruguayos. Señaló que en la búsqueda “casi obsesiva por crecer y ofrecer mejor calidad de vida a nuestros ciudadanos” sitúa en la innovación en general “y en la tecnología llamada inteligencia artificial en particular una enorme oportunidad para aumentar el crecimiento de nuestra economía y para mejorar el empleo de calidad de nuestros ciudadanos”. Resumió que la inteligencia artificial actualmente forma parte de nuestras vidas “en disciplinas como la medicina, la agricultura, el transporte, la seguridad, la educación y las finanzas, lo que, además, requiere una respuesta a la sociedad en diversos temas, como el acceso a datos, la elaboración de regulaciones y la creación de infraestructura”. Agregó además que “el país está frente a un cambio tecnológico” que puede brindar la oportunidad de “dar un salto en términos de crecimiento económico” y que “Uruguay quiere aprovechar esta oportunidad” para llegar a un “nuevo estadio de desarrollo basado en la economía del conocimiento”.
Arbeleche agregó que el gobierno tiene “la obligación de formar y también de entusiasmar a nuestros ciudadanos para que se preparen en estas nuevas tecnologías, y acompañar la transición de empleo hacia estos nuevos sectores”. También incluyó dentro de estas obligaciones gubernamentales la de “acompañar y seguir apoyando a nuestros emprendedores para aprovechar el potencial de las nuevas tecnologías” e invitó directamente “a todos a usar las herramientas disponibles”, a “animarse a emprender en innovación” y a “pensar en grande, y así hacer de nuestro país un hub regional y mundial de innovación”, finalizó. Y la verdad es que como aspiración no está nada mal. Claro, además de oportunidades estas nuevas tecnologías traen aparejados nuevos desafíos, desafíos que todavía no tenemos del todo claros, y sobre todo van a traer mucha cosa por discutir. Porque a medida que estas tecnologías avancen van a cambiar las reglas de juego en términos de productividad y de requerimiento de mano de obra. Esto ya se sabe hace rato, no es necesario apelar a una bola de cristal. Ya en setiembre de 2020 un informe del Parlamento Europeo –que se ha ido actualizando– refería a las oportunidades y desafíos de la Inteligencia artificial y atribuía, al igual que lo hace hoy Arbeleche, un rol protagónico en las posibilidades de crecimiento futuro de la Unión Europea.
El informe reunió oportunidades y las amenazas para la seguridad, democracia, negocios y empleos.
En junio de 2023, el Parlamento Europeo estableció un primer conjunto de normas, el primero en el mundo, que gestiona en profundidad los riesgos de la IA. Quien lo desee puede profundizar e interiorizarse en las oportunidades enumeradas en el informe ingresando en https://www.europarl.europa.eu/topics/es/article/20200918STO87404/inteligencia-artificial-oportunidades-y-desafios. Pero veamos algunas de las amenazas y desafíos que enumeran en Europa al respecto, por ejemplo la “creciente dependencia” de estos sistemas, así como la “Infrautilización o uso excesivo de la IA”. Por ejemplo, ya está evaluado que no utilizarla “supondría la pérdida de ventaja competitiva frente a otras regiones, el estancamiento económico y menos posibilidades para los ciudadanos”. En cuanto al uso excesivo advierte que “existe el riesgo de invertir en aplicaciones inútiles o usar la IA en tareas que no la requieren”.
Reconoce el informe además la posibilidad de incurrir en sesgos producto de interpretaciones erróneas de la IA, así como también riesgos “para la privacidad y la protección de datos al utilizarse, por ejemplo, en equipos de reconocimiento facial o para el seguimiento en línea y la creación de perfiles de personas”. La tecnología, sostiene el informe, “presenta riesgos para la democracia, al crear, por ejemplo, cámaras de eco por Internet basadas en el comportamiento previo de alguien en la red, al mostrar solo un contenido específico”. Asimismo estos sistemas “también pueden usarse para crear videos, audios o imágenes falsos pero realistas, conocidos como ‘deepfakes’ o ‘ultrafalsos’”, que pueden implicar “riegos financieros, daños reputacionales y problemas en las tomas decisiones”, todo ello “podría conducir a la separación y polarización en la esfera pública y manipular las elecciones”, indica.
En cuanto al empleo específicamente, que es buena parte del tema planteado por Arbeleche, lo que observa el informe es que “el uso de IA en el empleo eliminaría un gran número de puestos de trabajo, pero crearía otros”. En ese sentido plantean que la educación y la formación “tendrán un papel crucial para prevenir el desempleo a largo plazo y garantizar una mano de obra cualificada”.
Pero el informe señala además la existencia de riesgos de “distorsión de la competencia, ya que los actores con más información tendrían una ventaja y eliminarían a los competidores”. Del mismo modo advierte que el uso mal regulado de la IA en las armas podría provocar la pérdida del control humano sobre las armas peligrosas. Basta ver el tipo de tecnología disponible en los conflictos que se desarrollan en estos momentos en el mundo para sacar cuentas de qué podría ocurrir si cayese en malas manos, manos que no tienen problemas para disponer de los recursos económicos que sean necesarios, llegado el caso, como ocurre con las organizaciones criminales como las que, a estar por lo dicho por el exministro Luis Alberto Heber, se presentaron a la licitación para hacerse con el control del Puerto de Montevideo, como para tomar dimensión de su capacidad de invertir.
Entonces sí, es cierto, es una puerta muy grande que se abre a quien esté dispuesto a hacerse camino, pero también el que estamos inaugurando es un mundo plagado de nuevos desafíos en varios niveles y será necesario estar a la altura.

