La Federación de funcionarios de Salud Pública de Paysandú acordó con la Dirección del Hospital Escuela del Litoral (HEL) el traslado de Unidosis, el sector más afectado de la farmacia a otro espacio que brinda la seguridad a trabajadores y usuarios. El sindicato resolvió un cuarto intermedio hasta el lunes 19, cuando se reunirá en una nueva asamblea y evaluará el cumplimiento del acuerdo.
“La medida adoptada por la dirección, en acuerdo con los trabajadores, es trasladar a Unidosis a un lugar más seguro. En ese lugar se prepara la medicación para los pacientes internados y se ubicó donde ahora funciona el departamento de enfermería”, señaló la presidenta de la federación filial Paysandú, Cecilia Sánchez.
Extraoficialmente se supo que la enfermería se trasladaría adonde se encuentra Trabajo Social que, a su vez, se reubicaría en un consultorio.
“Evaluamos que todas las historias clínicas son digitales, pero aún hay un espacio con historias clínicas en papel, que no se pueden digitalizar porque no hay personal. Si se liberara ese lugar, tendríamos por lo menos 60 metros cuadrados más. Habría que contratar archivos médicos para resolverlo, pero es parte de las decisiones de la gestión”, dijo a EL TELEGRAFO.
Con el paso de los días se fueron sumando reclamos de otras áreas del HEL, con demandas “del equipo de vacunadores y desde el área de Gastroenterología por deterioro en los edificios”. Sánchez recordó que “durante el período anterior se comenzaron las obras en el CTI y se inauguraron en la actual administración. El block quirúrgico se hizo en el anterior y la segunda parte de las obras comprende al centro de materiales que está en mal estado. Aún resta por hacer la segunda etapa del CTI que lleva 4 camas más porque el proyecto inicial era con 12 y no con 8 camas”.
Enumeró que “la sala de cirugía se encuentra en mal estado, así como los baños de neonatología con caños que drenan a la sala de cirugía de hombres y los baños de pediatría. La cocina tiene un caño colector que pasa por debajo de la cocina con peligro de derrumbe”.
Explicó que “en la anterior administración no se lograron colocar ascensores porque argumentaban problemas con la estructura y en esta administración tampoco. Es lamentable porque hay que subir tres escaleras a upa con un niño operado y ni que hablar con las incubadoras”.
En referencia a las obras que se llevan a cabo para solucionar la problemática de inundaciones en el área de la farmacia, “se realizan en el patio y es un paliativo. Para arreglar la farmacia hay que hacer un cateo e investigar las causas de todo eso y puede llevar años. Pero no hay arquitecta de ASSE en el hospital, como había antes, que hacía las evaluaciones en el territorio y aportaba la información a la oficina central. Después habrá que discutir las condiciones de trabajo en la farmacia, donde hay un baño para 34 personas que se tapa a cada rato”.
La dirigente resaltó que “por lo menos hay un reconocimiento por parte de la dirección de que las condiciones eran pésimas y no sólo un capricho del sindicato, tal como lo dijo la médica especializada en salud ocupacional que avaló los reclamos de los trabajadores”.
Faltan ambulancias
“Hasta ahora no han llegado ambulancias nuevas y hemos peleado por este tema hasta con la dirección nacional del sindicato, pero no llegaron nunca. Tienen que contratarse de otro lado porque no hay en puerta y, de esta forma, se vacía de contenido al Sistema Nacional Integrado de Salud porque ASSE termina financiando a los privados”, dijo Sánchez.
Explicó que “ASSE licita servicios y paga a los privados, pero eso no es complementariedad. La flota es vetusta, pasa rota y se gasta mucho dinero en traslados por los privados”. Agregó que “lo mismo ocurre con las camas del CTI. Por eso es la pregunta de por qué no se hacen las 4 camas que faltan para evitar traslados que, en el mejor de los casos, se hacen a Tacuarembó con todos los trastornos que implica a los usuarios”.
En oportunidad de plantear “en ASSE central el tema de los choferes, la directora reconocía que se pagaban 11 millones de pesos en la privada por camas de CTI. Cuando se cerraron las tres camas del Intermedio porque no contaban las condiciones de distancia entre cama y cama, se empezaron a pagar 33 millones de pesos. Se estima que el 40% del presupuesto de ASSE se destina a las prestadoras privadas”.
Explicó que “para hacer un traslado especializado se tiene que tener un médico y una enfermera. Pero las camionetas son viejas, pasan sobre las rutas y no hay personal. Recuerdo que se comprometieron a traer el SAME 105, pero no llegó a Paysandú”.

