Azucarlito vuelve a traer crudo por vía fluvial, a pesar de la bajante

La próxima semana se volverá a operar con barcazas con azúcar crudo en el puerto de Paysandú.

La drástica bajante del río Paraguay, que perjudica el transporte por la hidrovía del Cono Sur, no afecta la logística de Azucarlito en cuanto al abastecimiento de materia prima para la refinadora sanducera, y es así que para la próxima semana se espera el arribo de cinco barcazas con azúcar crudo en el puerto sanducero, indicó ante consulta de EL TELEGRAFO el Ing. Miguel Fraschini, director gerente de la empresa. La histórica bajante del río Paraguay está perjudicando el transporte por la Hidrovía Paraguay-Paraná en el caso de las cargas provenientes del corazón del subcontinente sudamericano, desde el norte, pero no influye actualmente en la logística de transporte de azúcar crudo para Azucarlito, desde que esta carga se hace en el puerto de Rosario, sobre el río Paraná, precisó Fraschini. Señaló al respecto que este escenario se da “en la Alta Hidrovía, en el río Paraguay, y se usaba cuando traíamos el crudo desde Matto Groso, con la carga en puerto Ladario. Pero en este momento no estamos trayendo desde esa zona, sino que levantamos en el puerto de Rosario, en Argentina. Desde Rosario a Paysandú no hay ningún problema de calado”.

“Incluso la semana que viene estaremos recibiendo en el puerto de Paysandú el primer convoy de barcazas del presente año, posiblemente el martes por la tarde, para iniciar la descarga el miércoles 25”, explicó el empresario, al considerar que la bajante del Paraguay afecta seguramente las cargas desde Puerto Ladario, Puerto Murtinho, “donde trabajábamos siempre, y ahí está muy bajo el río”.

Si bien el azúcar crudo que se está transportando hacia Azucarlito se carga en Rosario, la producción de esta materia prima se hace en Tucumán.
“Estamos trayendo ahora crudos argentinos, teniendo en cuenta además que este año Argentina tiene excedentes de exportación; por lo tanto nos queda más cerca y más conveniente en el flete que el transporte desde más arriba”, puntualizó Fraschini.

A su vez “este año hemos traído las partidas de azúcar crudo en camiones, directamente desde el ingenio de Tucumán hasta Azucarlito, y la semana que viene llega un convoy de barcazas con 7.600 toneladas de crudo al puerto de Paysandú, en lo que es la primera partida por vía fluvial de este año”.
“Desde que empezó la zafra 2024 en el mes de junio, Azucarlito ha traído 15.100 toneladas en camiones, a lo que se agregan ahora 7.600 toneladas en barcazas”, explicó, a la vez de señalar que el ingenio sanducero refina unas 50.000 toneladas de azúcar crudo al año, previéndose este año traer el mayor porcentaje posible desde Argentina, por la ventajas logísticas que implica, aunque el abastecimiento total desde esta fuente dependerá de que haya excedentes en el productor tucumano.

“Pero sin dudas, hay ventajas de precios que nos hacen ser más competitivos mediante esta operativa que trayendo el crudo desde otra procedencia, como sería Brasil”, evaluó el empresario sanducero.

La Niña amenaza con profundizar histórica bajante del río Paraguay

La situación del río Paraguay está ocasionando complicaciones en la operativa del comercio exterior a través de la hidrovía. Los pronósticos, que hablan de la llegada de La Niña en los próximos meses, son poco alentadores.

De acuerdo a un estudio citado por Paraguay.com y realizado por el investigador Alejandro Max Pastén Castillo, del Centro Multidisciplinario de Investigaciones Tecnológicas de la Universidad Nacional de Asunción (Cemit-UNA), los niveles del río Paraguay se sitúan en mínimos históricos. Este panorama agrava problemas en múltiples áreas: abastecimiento de agua potable, pesca, turismo, salud pública y sostenibilidad ambiental. Pero el mayor de los impactos se observa en la economía, por la afectación en la navegación de la hidrovía Paraguay-Paraná, donde uno de los extremos es el puerto de Nueva Palmira en nuestro país, salida al mundo de los productos guaraníes, además de impactar severamente en la economía.

RÉCORD

Las fuentes difieren en cuanto a las medidas de la altura del río y en los récords anteriores que se han batido o están próximos a batirse, pero lo más preocupante del caso es que los pronósticos no están mostrando que la situación se vaya a revertir en lo inmediato.
La Dirección de Meteorología e Hidrología (DMH) local indica que el 30 de agosto se registraba un guarismo de -0,49 metros, y que el 7 de setiembre estuvo por debajo del récord anterior de -0,75 metros, que data del 6 de octubre de 2021.

Este problema del descenso de las aguas del Paraguay se inició en 2021, es decir, lleva ya un período similar al del problema que afectó a la zona sur de nuestro país hasta el verano pasado, y la tendencia parece ser a que siga empeorando en el corto plazo. “El análisis de Pastén Castillo destaca la complejidad de los factores climáticos, hidrológicos y de navegabilidad que afectan al río y sus afluentes. La variabilidad climática y el cambio climático tienen un papel central en las fluctuaciones de los niveles de agua, lo que ha causado importantes desafíos para la navegación y el transporte fluvial”, publicó el referido portal. El nivel del río se ha reducido “al punto de que las embarcaciones de gran calado no pueden operar con normalidad, encareciendo los costos logísticos y limitando el comercio fluvial”.

MENOR

La principal consecuencia económica es que los operadores del transporte de mercancías se han visto obligados a reducir los volúmenes de sus cargas, generando un incremento de los costos y demoras en la operativa. Además, las piedras se convierten en una amenaza en los ríos con poco caudal, complicando aún más la navegación. La cantidad de carga ya venía en disminución debido al bajo nivel de agua que se venía presentando, pero ahora la situación general ha empeorado con bajantes consecutivas en 2019, 2020 y 2021.

LA NIÑA

Pese a que en los últimos días el río ganó unos centímetros, tres frente a Asunción, entre 2 y 6 en otros diferentes puntos –según publicó ABC–, la llegada del fenómeno de La Niña, anunciado para los próximos meses, traerá consigo una disminución en las lluvias debido a la baja de las temperaturas en el océano Pacífico, lo que hace prever un panorama poco alentador. Esto, según los expertos, “va a afectar aún más la disponibilidad de agua, prolongando la bajante del río Paraguay. La sequía y la alteración en los patrones de precipitación generados por La Niña no solo incrementarán la crisis de navegabilidad, sino que también influirán en la economía y en las actividades comerciales de toda la región.