La dedicación y el esfuerzo constante dieron sus frutos para los alumnos de equinoterapia de Aprodime, quienes recientemente participaron con gran éxito en el 2° Concurso Nacional de Equitación Adaptada, celebrado en Trinidad, Flores.
El certamen reunió a más de 160 participantes de todo el país, entre ellos los representantes de Aprodime, Pía Poleri, Milagros Cabrera, Gustavo Delgado y Federico Oxley, quienes destacaron al llevarse premios en la categoría conocida como “recorrido de trabajo”. Nirvana de los Santos, técnica instructora en Aprodime, ha sido parte fundamental de este logro, acompañada de sus colegas Adrián Vilche, guía y caballerizo, y Betiana Lima, lateral y guía.
De los Santos, quien ha sido una guía clave en el proceso de preparación de los alumnos, destacó el arduo trabajo que realizaron antes del campeonato. “Entrenamos fuera de hora, varios días, y eso implicó mucho esfuerzo y logística para que ellos pudieran ir a la competencia. Y bueno, el resultado se vio. Salieron en primer y segundo puesto en sus pruebas”, mencionó.
La preparación no resultó sencilla. Según la instructora, este logro se alcanzó producto de meses de práctica intensa y sesiones adicionales. “En cada huequito que teníamos libre, seguíamos entrenando. Le pusieron mucho empeño. Los pilares básicos fueron la disciplina y el corazón que le pusieron para que esto saliera como salió”, explicó con orgullo.
Un desafío emocional y físico
Uno de los retos más importantes que enfrentaron los alumnos estuvo en la adaptación a un entorno completamente nuevo, tanto para ellos como para los caballos que les asignaron. A diferencia de los entrenamientos habituales, en esta competencia no pudieron contar con los equinos que utilizan en Aprodime, sino que debieron adaptarse a animales desconocidos. “Lograron adaptarse a un caballo que no conocían, en un entorno totalmente distinto. Se pudieron adaptar a la perfección”, resaltó la instructora.
Más allá del aspecto técnico, la participación en un evento de esta magnitud significó un gran desafío emocional para los competidores. “El vínculo con el animal es fundamental. Independientemente de que fuimos allá con caballos que ellos no conocían, lo llevaron bien. Fue un desafío en todas las áreas. A nivel emocional, también. Poder estar en un campeonato nacional de equitación por primera vez fue una experiencia muy enriquecedora para ellos”, explicó De los Santos, destacando lo que representa esta actividad terapéutica para los alumnos.
Un futuro de crecimiento
El buen desempeño de Aprodime en este campeonato no significa el final, sino el comienzo de lo que promete ser una serie de logros y oportunidades para sus alumnos. “Seguramente habrá otros participantes en el futuro. Esto es solo un antecedente. Apuntamos a crecer y que el año que viene podamos ir más. La idea es seguir para arriba”, subrayó De los Santos, reflejando el entusiasmo de todo el equipo.
Actualmente, en Aprodime participan entre 8 y 10 personas en el nivel de equinoterapia que implica la capacidad de adaptarse a nuevas condiciones. Sin embargo, la aspiración es poder integrar a más alumnos en estas competencias, brindándoles la oportunidad de continuar desarrollándose física y emocionalmente a través de esta disciplina.
La equinoterapia, más allá de ser una terapia física, tiene un impacto emocional profundo en quienes la practican. Según De los Santos, los beneficios que experimentan los alumnos no sólo se reflejan en su desempeño en competencias, sino también en su bienestar general. “A nivel emocional, la autoestima de ellos crece. Lo vivido no tiene precio, nos deja el corazón lleno. Además, está el impacto físico y emocional que la terapia en sí aporta. Es una experiencia enriquecedora que va más allá de lo técnico”, concluyó.

