La multiplicidad de actividades durante el reciente fin de semana del patrimonio en Paysandú reveló la importancia que el sector vitivinícola tiene en el departamento. El vino, justamente, fue la temática central de la celebración, con el reconocimiento a las figuras de Pascual Harriague y Francisco Vidiella.
Por hacer un mero repaso de las propuestas relacionadas con la vitivinicultura que se llevaron a cabo, mencionemos que en Parada Esperanza abrió sus puertas a los visitantes la Bodega Vinoterra, con visitas guiadas, lo mismo que la Bodega Leonardo Falcone. En la Escuela Técnica Superior de Paysandú hubo una conferencia titulada “Celebrando la Tradición Vitivinícola y Gastronómica de Uruguay”, una masterclass titulada “150 años del Tannat en el terroir uruguayo”, y otra charla titulada “El vino como ingrediente en la gastronomía uruguaya”, seguida por una degustación. En el Museo Histórico Departamental se realizó una charla-taller titulada “El camino del vino”, a cargo del músico y enólogo Jorge Pehar. En el Mercado Municipal se desarrolló un evento vitivinícola gastronómico y artístico, con degustaciones ofrecidas por las bodegas del departamento. También el Museo Histórico fue escenario para una exhibición y presentación histórica a cargo de la bodega Ariano, también con degustación de productos. El Circolo Napolitano llevó a cabo una velada cultural titulada “El vino: oómo protagonista en el arte y la gastronomía”, con degustación de preparados gastronómicos elaborados en base a vino.
En otras palabras: hay una historia para contar (o más de una, incluso) y hay interés en esa historia, es más que un buen punto de partida para un circuito turístico. Pensemos ahora en esto interactuando con otros recursos turísticos que tiene hoy Paysandú y que se explotan total o parcialmente, como los centros termales. Este domingo, sin ir más lejos, publicamos en Quinto Día una entrevista con una directiva de la Sociedad de Fomento de Termas de Guaviyú, en la que habla sobre cómo ha mejorado en los últimos años ese centro termal, entre otras cosas con las mejoras en los servicios que ha supuesto la presencia de un centro de perfeccionamiento de los estudiantes de UTU. Un buen ejemplo de cómo puede interactuar un centro termal con una propuesta diferente es Vuela Termas, un evento de aeromodelismo para el que el entorno resulta un diferencial que lo ha puesto en los primeros lugares en el país y en la región. Es valor agregado.
No es nada novedoso para los sanduceros la riqueza de nuestra historia, y no solamente relacionada con la Defensa, que ya sería bastante, y que de hecho en algún momento ha tenido una celebración con mayor destaque que otras veces. Ni hablemos del Artiguismo y todo lo relacionado con la presencia del Prócer en esta zona, en nuestra ciudad y en Purificación, y la promesa que es la Meseta, que salvo por el Encuentro con el Patriarca, el resto del año tiene una actividad más bien reducida. Pero hasta aquí estamos repasando cosas que todos conocemos, no hay mucha innovación aplicada, y eso que todavía no mencionamos el turismo de naturaleza vinculado al área protegida Montes del Queguay, las actividades de kayakismo que se realizan en ese río, tanto en el cauce medio como en la zona más próxima a la desembocadura —otro atractivo en sí mismo—, a lo que se sumará en breve una segunda área protegida en las Islas del Queguay y la desembocadura de ese río en el Uruguay.
Cuando hablamos de innovación no solamente nos referimos a la aplicación de tecnología (que también, por supuesto, pero no es imprescindible), innovación aplicada al turismo es, por ejemplo el Camino a Tiatucurá. Es el aprovechamiento de una serie de recursos que ya estaban en el territorio al que se le dio un sentido de unidad, un valor en sí mismo de recorrer ese tramo de camino hasta la zona de Salsipuedes —nombre que injustamente no se le permitió usar a la comunidad local, a quienes habitan el lugar el año entero—, otro ejemplo de innovación es el Luna Llena en el Palmar, otro exitoso evento turístico realizado en los últimos días, que reúne valor agregado a un costo relativamente bajo, porque lo que hace es aprovechar los conocimientos (gastronomía, historia, astroturismo, kayakismo nuevamente, etcétera) de los lugareños para compartirlos con los visitantes.
Otro recurso estratégico que tiene Paysandú es el ferrocarril, con una vía tendida que atraviesa buena parte del departamento, de Este a Oeste y de Norte a Sur, buena parte de ella renovada hace pocos años, y con un uso muy por debajo de las expectativas. ¿No es acaso sumamente tentadora la idea de contar con un tren que haga un recorrido turístico? Tal vez no con frecuencias diarias, o semanales, pero si contar con el recurso para eventos como los nombrados, como un valor agregado, con paradas estratégicas en las zonas de bodega y en los centros termales. Muy posiblemente no se adapte una idea de este tipo a las posibilidades de AFE, que como se comprobó con las experiencias que se hicieron de excursiones desde Paso de los Toros a Termas de Almirón, la operativa es demasiado costosa, habría que encontrar una alternativa más amigable con el ambiente —los coches de AFE funcionan a gasoil— y con la viabilidad económica del proyecto.
En una zona de éxito desde el punto de vista turístico como el norte argentino, incorporaron como atractivo el Tren Solar (ver trensolar.com.ar), que recorre parte de la Quebrada de Humahuaca —que por estos lares popularizó María Elena Walsh con su canción La vaca estudiosa—, sobre 42 kilómetros, con un boleto que de ida y vuelta cuesta 65.000 pesos argentinos para los extranjeros, es decir, unos 2.745 pesos uruguayos, 1.900 pesos uruguayos para los argentinos y 422 para los jujeños. Es un sueño, pero el tendido estratégico de las vías que recorren los dos centros termales, llegan desde las cercanías del Castillo Morató hasta el ingreso a la Meseta, pasan cerca de las bodegas en la Ruta 90, conectan también las áreas protegidas, la tres ciudades del departamento, por supuesto, con un montón de estaciones y paradas que se podrían aprovechar para ubicar mercados artesanales. Y tendría como epicentro la Estación y los Talleres Paysandú que han quedado inactivos, y que paradójicamente por una nueva resolución interna de AFE es prácticamente imposible hacer visitas turísticas guiadas en sus instalaciones (¡parece que acá nos esforzamos en impedir el desarrollo!).
Es un sueño, pero quizás mañana pueda volverse un proyecto —hace no tanto tiempo se estudió y se evaluó algo por el estilo, como publicamos en mayo de este año— y salir a buscar las mejores opciones técnicas y volverlo una realidad.

