Los médicos traumatólogos Martín Della Corte, Roberto González y Diego Beceiro realizaron en octubre una pasantía durante 18 días en el hospital Santa Cristina, en Madrid, impulsados por el Fondo Nacional de Recursos (FNR).
En Comepa “contamos con el primer Instituto de Medicina Altamente Especializada (IMAE) para prótesis de cadera del interior del país desde hace muchos años y desde febrero de 2024, tenemos la autorización y estamos en curso de poder comenzar con las prótesis de rodilla”, señaló Della Corte a EL TELEGRAFO.
Explicó que el FNR “financia las cirugías altamente complejas, como las prótesis de cadera y rodilla, estimula a los técnicos a formarse y contar con mayores recursos. Con el impulso del fondo, hicimos una pasantía en el hospital Santa Cristina, en Madrid, durante 18 días del mes de octubre”.
Describió que el hospital “es un centro universitario de alto nivel que nos permitió ver técnicas de última generación, así como el trabajo de un robot en prótesis de rodilla. Ese conocimiento es de gran valor para nosotros y queremos aportarlo a los usuarios de Paysandú y la región”.
El médico referente para España e incluso Europa en prótesis de cadera y rodilla es el doctor Rafael Llopis, “quien nos recibió de una forma excelente y nos hizo participar en las cirugías y sus ateneos”.
Consultado por los recursos tecnológicos existentes y sus similitudes con las estrategias de atención a los usuarios desarrolladas en Uruguay, indicó que “las mayores diferencias radican en la disponibilidad de los recursos económicos, instrumental e implantes. Los recursos son prácticamente ilimitados, tanto para las áreas públicas como privadas”.
Los profesionales españoles al igual que los uruguayos, se desempeñan en la atención en hospitales públicos y posteriormente continúan en el área privada.
En españa y en uruguay
Beceiro señaló que “lamentablemente la salud pública en España tiene los mismos problemas de demora en las consultas, con atrasos en las cirugías. El centro que visitamos está dedicado a la coordinación de traumatología. Es decir, no hacen urgencias ni emergencias, sino pacientes coordinados. Aún así tienen demoras. Entonces, el manejo del instrumental es la gran diferencia”.
En cuanto a la tecnología aplicada a las prótesis, el FNR “amplió el uso de las prótesis de cadera. Antes estaban estipuladas a un solo modelo y hoy contamos con modelos que se usan en todo el mundo y se adaptan mejor a los pacientes”.
En España “el sistema público es muy bueno, en recursos y salarios. Pero, a su vez, existen los seguros privados que es una opción de los usuarios”, señaló Beceiro. Por otro lado, “ellos consideran que el FNR y los IMAE en Uruguay son, también, algo muy bueno porque posibilita que todos los uruguayos tengan la misma prótesis y atención. Es, además, un lugar de referencia para conocer la cantidad de prótesis que se hacen al año en el país, así como los pacientes que han tenido algún tipo de complicación. Para ellos es más difícil porque van desde otras zonas y se pierden datos. Solo Madrid tiene 100 hospitales”.
Centro receptor
El hospital Santa Cristina “se encarga, de alguna forma, de lo que otros hospitales no logran cubrir por el tiempo. Son receptores y ofrecen a los pacientes la posibilidad de concurrir a este centro de atención para solucionar su patología. Incluso, brinda la posibilidad de intervenciones de mayor complejidad”, dijo Della Corte.
Las experiencias de los médicos uruguayos y españoles llevaron a compartir relatos vinculados a la época de la pandemia que, a nivel global, tensionó los servicios de atención a la salud. “La pandemia bloqueó la asistencia y continuó solo para los casos de extrema urgencia, y los crónicos se dejaron para atrás. Tal como pasó acá, que se atendía solo la urgencia porque los hospitales estaban tratando de evitar las aglomeraciones”, agregó.
Globalizados
Las técnicas de intervenciones y atención se han globalizado. “Son comunes en el mundo, pero otros recursos como un robot para operar una rodilla, suma. Aunque no es tan imprescindible para los resultados”.
González aclaró que “este brazo robotizado ayuda al cirujano y en las intervenciones de rodilla es necesario hacer mediciones y cortes precisos. El robot hace eso. Es un brazo mecánico que se prepara para que ingrese en la operación y marque los puntos de corte, por ejemplo”.
El FNR promueve estas pasantías. “Nuestros referentes uruguayos tienen los contactos necesarios que facilitan estas experiencias. Otros colegas nos cubrieron en Paysandú y eso llevó una organización de la logística de un año”, precisó Della Corte.

