El diputado del Partido Colorado e integrante de la Comisión de Ganadería de la cámara de representantes, Juan Carlos Moreno, reiteró en la necesidad de decretar la esencialidad de la faena del ganado que se encuentra en las plantas frigoríficas ante los paros aleatorios resueltos por al Federación de Obreros de la Induistria Cárcnica y Afines (Foica). El 2 de enero, el Instituto Nacional de Bienestar Animal (INBA) alertó por la muerte de tres animales en dos frigoríficos, enmarcado en una inspección que lleva adelante en las plantas de todo el país.
“Y hemos tenido suerte que no hayan muerto más animales en esas condiciones inadecuadas. Porque después que el animal llega para la faena a la planta frigorífica, su condición no es de permanencia o estadías largas. Los frigoríficos están preparados para recibir al ganado en corto plazo y en la próxima faena deben ingresar a la industrialización”, dijo a EL TELEGRAFO.
“Evidentemente que son rehenes no solamente los animales, por la pérdida de kilos y de calidad en general, sino que detrás de esto hay un costo que termina pagándolo el país. Porque algunos animales quedan en la planta frigorífica, hay otros que retornan a origen y el productor no tiene nada que ver en la conversación de un reclamo entre trabajadores y la industria”, señaló.
El diputado aclaró que “la afectación es directa e indirecta entre eslabones de una cadena de la industria cárnica que realmente no justifica. Son animales de producción y el país está sumergido en un compromiso desde hace muchos años por el bienestar animal para que el proceso se lleve con la más alta calidad para obtener un producto final. No solo para el consumo interno, sino también en la exportación”.
Las medidas aleatorias y sorpresivas que la federación lleva adelante desde diciembre, “no tienen el alcance de la delicadeza de la industria cárnica y, en este sentido, una problemática de los trabajadores con la industria, termina pagándolo su producción agroexportadora, que es lo más importante que tiene Uruguay”.
Reconoció que “los trabajadores tienen derechos, pero cuando cruzan líneas y afectan los derechos de los demás, como el consumidor, los países a los que vendemos en el mundo, el productor agropecuario y los transportistas, entre otros componentes de la cadena cárnica”, hay que adoptar medidas. “El gobierno que sea tiene que dar una respuesta en este sentido con el decreto de esencialidad porque la intromisión o paro afecta a la funcionalidad de este proceso”.
Descartan esencialidad
El ministro de Ganadería, Agricultura y Pesca, Fernando Mattos, descartó a finales del año 2024, la posibilidad de la declaración de esencialidad de la faena de ganado ante el pedido de las gremiales agropecuarias.
Mattos señaló que consultó al Ministerio de Trabajo y Seguridad Social sobre dicha posibilidad. “Esta norma no aplica porque no está en riesgo ni la seguridad pública, ni la salud pública y ni hay riesgo de vida. Hay un parcial riesgo de abastecimiento, no está en riesgo la estabilidad de ningún sentido”. Explicó que “si esto se sigue agravando habrá que evaluarlo pero hemos hecho las consultas y jurídicamente no aplicaría en este caso, más allá de reconocer que todo este conflicto genera importantes pérdidas, especialmente para el sector productor”. Moreno opinó que el problema es la afectación y lo que se pone en juego en este caso. “No son solo tres animales muertos. Son más de 2.000 animales que quedaron en las planta frigoríficas –de acuerdo al comunicado del Instituto Ncional de Bienestar Animal (INBA)– y eso es mucha plata”. Estimó que “hay 2.000 animales y calculemos a 1.000 dólares de promedio, son dos millones de dólares en animales que no son faenados. Nuestras carnes son el diferencial en Uruguay y en épocas de turismo no pueden faltar en el circuito gastronómico y en las góndolas. Y aunque no haya faltante, la afectación es directa en el bienestar animal e indirecta a los productores que reciben una complejidad financiera con algo que no tienen nada que ver, porque la discusión es entre los trabajadores y la industria”.

