A través de una moción presentada en la Junta Departamental de Paysandú por el edil Marcelo Tortorella, la Comisión de Cultura realizó un homenaje al primer director de la Banda Departamental José Debali, maestro Adolfo Piaggio Castellano, quien fue impuesto en el cargo a través del Decreto 855 del 1º de noviembre de 1926 y donde permaneció por casi 35 años. La entrega de una plaqueta alusiva se llevó a cabo en el marco del 98° Aniversario de la Banda, celebrado el pasado 30 de diciembre en la remozada Plaza Constitución.
En tal sentido, se dio lectura a la moción presentada por Tortorella en que indicaba reconocer al maestro porque “fue quien con su impronta vocacional y profesional, marcó la trayectoria de la Banda Municipal de Paysandú, enriqueciendo el acervo cultural y musical de nuestra ciudad hasta nuestros días y es orgullo de todos los sanduceros”.
Posteriormente, la edil Carmencita Martínez expresó que para la Comisión de Cultura “es un honor estar reconociendo la labor del maestro Adolfo Piaggio Castellano, designado como primer director de la banda de música municipal, quien tuvo a cargo veinte músicos e inició el repertorio con dicha banda el 1° de enero de 1927 a las 0 horas en la Plaza Constitución para recibir el nuevo año. A partir de allí las actuaciones fueron variadas e intensas”.
El maestro Piaggio, agregó, “no solo estuvo al frente de la banda por casi 35 años sino que también colaboró muchas veces en forma personal y honoraria con el instrumental necesario, así como impartió enseñanza a quienes posteriormente integraron la banda mencionada. Considero que el de hoy es un justo homenaje a uno de lo grandes iniciadores de esta magnífica banda de músicos con la que la heroica se siente orgullosa”.
Por su parte, entre el público estaba presente uno de los nietos del homenajeado, José Pezzati, quien complementó lo antes vertido al decir que “en 1926 ante la inminencia de la creación de la banda municipal, el maestro Piaggio se adelantó a ese evento y en su casa paterna de la antigua asamblea, hoy Setembrino Pereda y 25 de Mayo, reunió a un puñado de músicos, no más de quince o dieciocho, para empezar a ensayar. Porque él sabía que se iba a emitir un decreto en el cual se conformaría no solo la banda de música municipal sino también la escuela de músicos, que fue en agosto de 1928. Con esa impaciencia que lo caracterizó tanto en su actividad personal como musical, se adelantó a los pasos y empezó a ensayar en su casa”, dijo.
Destacó que si bien su abuelo fue nombrado en el decreto, además estaba como segundo director “Diolindo Marinelli” y “el también maestro Bruno Goyeneche, que fue nombrado como asistente artístico tanto de la banda como de la escuela de músicos que posteriormente sigue la misión de ir formando músicos que luego integran la banda, es decir crear un semillero de músicos”. Piaggio Castellano “estuvo en la dirección de la banda hasta los años 60 cuando tuvo un percance de salud que le impidió seguir al frente, y después sucedieron otros como Hipólito Melgar que era el más indicado para estar en su lugar, y fue recomendado por Piaggio; después vinieron Mañai, Gamba, Cabillón, Peralta, entre otros, hasta hoy día. Esta banda que arrancó con 20 músicos, que en la década del 40-50 llegó a tener 29, y con el paso del tiempo se fue conformando en lo que es hoy, con el excelentísimo director Carlos Villalba”, dijo Pezzati.

