La reforma de nuestra principal plaza, la plaza Constitución, llena un vacío que nos debíamos los sanduceros. Sabemos que el coronel Martirené Saravia, entonces intendente de Paysandú, designado por la dictadura cívico militar, en un acto de cinismo, destrozó la antigua fuente e hizo que la misma fuera triste.
Varias veces como edil departamental solicité reformas en la misma, incluso con una réplica de la fuente anterior. Quedó en las actas, en archivos.
Hoy cambió. Hay luces, agua, fuente y un homenaje como se merece el general Leandro Gómez a una altura en la cual estuvo, junto al pueblo.
Creo sinceramente que se borró una imagen dictatorial, de una obra que quiso reflejar un pueblo luchando contra una tiranía. Y vaya error, una dictadura haciendo homenaje a quien combatió hasta su muerte contra Venancio Flores y sus aliados. Cómplices de la guerra genocida de la Triple Alianza contra Paraguay, repartiéndose parte de su territorio, destruyendo los avances de ese glorioso pueblo. Por tanto, personalmente estoy feliz de la reforma efectuada. Liquida un mojón de la dictadura.
Cuando la inauguración del Memorial de la Huelga General junto al pueblo, contra la dictadura, marcamos el comienzo para recuperar la democracia.
Hoy borramos una obra que nos recordaba la falsedad de un homenaje de quienes violaron la democracia y la libertad.
Nos queda un debe que es el Plebiscito de 1980, cuando repudiamos con el voto soberano la Reforma Constitucional de la Dictadura.
Este año se cumplen los 25 años de esa gesta. Debemos realizar el proyecto de homenaje en el lugar donde está la placa fundamental, en Entre Ríos y Washington.
Existe un proyecto realizado en el periodo anterior. Concretarlo sería un honor y más para el pueblo sanducero, quien tuvo la mayor votación porcentual del país por el NO a esa reforma.
Hermes Pastorini, edil del Frente Amplio

