Continúa la vacunación a embarazadas contra el VRS, principal causa de internación y consultas pediátricas

Continúa la campaña de vacunación contra el Virus Respiratorio Sincitial (VRS) a embarazadas entre 32 y 36 semanas y seis días de gestación, que se extenderá hasta el 31 de agosto. Está disponible en todos los vacunatorios del país, no requiere orden médica y es necesaria la presentación del carné obstétrico que acredite las semanas de embarazo. La campaña del año pasado, que se extendió por siete semanas, administró un total de 1.620 dosis que implicó al 62,4% de las embarazadas.
El VRS circula durante el invierno y es una de las principales causas de internación por bronquiolitis en menores de 6 meses. No obstante, los estudios de efectividad de la vacunación muestran un descenso en la internación en cuidados críticos y manifestaciones graves de la enfermedad hasta en un 70%.
El Dr. Fernando Bazzino es médico pediatra, egresado de diplomatura de Infectología Pediátrica de la Universidad de la República y, por segundo período consecutivo, es el delegado en representación de Uruguay ante la Sociedad Latinoamericana de Infectología Pediátrica.
En diálogo con EL TELEGRAFO destacó que las infecciones respiratorias en el país, específicamente en menores de 15 años y edad pediátrica, son las principales causas de internación y consultas de la especialidad, año tras año.

Alta carga de la enfermedad

“Cuando se analizan específicamente los diferentes virus, es muy importante considerar que todos ellos tienen un patrón estacional. Es decir que a lo largo del año y al analizar los aspectos epidemiológicos se puede observar que en distintos momentos del año existen diferentes dominios en el aislamiento de los virus”.
En especial, el VRS tiene un “comportamiento estacional sumamente extenso en el transcurso del año. Se puede encontrar una predominancia en los virus respiratorios con un inicio de la circulación a partir de la semana trece, esto es a principios del mes de marzo y se puede continuar en la identificación del VRS hasta la semana 34, es decir casi a finales de setiembre”.
Es un “enorme período de tiempo durante el año donde el virus se aísla y, específicamente en los meses más fríos, se identifica al VRS como dominante. Cuando se analiza específicamente la carga de la enfermedad –que es un término genérico para analizar el impacto– se puede observar el número de internaciones, los cuadros severos y los ingresos a cuidados intensivos, así como la mortalidad”.
El especialista aclaró que “en la enorme mayoría de las veces, genera infecciones respiratorias que pueden ser leves y no requieren internación sino una consulta en policlínica o emergencias móviles, saturando los servicios de asistencia. Pero hay un porcentaje menor que genera internaciones y es el principal responsable de los ingresos hospitalarios en el centro de referencia, que es el Pereira Rossell”.
En los últimos cinco años y en la población menor a un año, “por lejos es la principal causa de ingreso hospitalario”.

En este marco, Bazzino analizó “la sobrecarga de los sistemas de asistencia, tanto primaria, en centros de referencia, en las salas de internaciones, cuidados intensivos, los requerimientos de oxígeno y tratamientos vinculados al virus. Es un agente que habitualmente causa bronquiolitis, que son cuadros de broncoespasmos o sea infecciones predominantes en los niños más pequeños”.
La carga de la enfermedad impacta en diversos aspectos que se toman en cuenta a la hora de pensar una estrategia de prevención como es la vacunación contra el VRS. “En este caso, es una estrategia de prevención muy particular porque se busca la generación de anticuerpos en la embarazada que vayan a través de la placenta y protejan al bebé en los primeros seis meses. Es una etapa de la vida donde está muchísimo más vulnerable a formas más graves y severas de manifestaciones provocadas por el VRS”.
La mujer en etapa de gestación forma parte de una población que mantiene ciertos cuidados antes de resolver por la vacunación. “Hay que tener en cuenta que las embarazadas tienen cuatro vacunas incluidas en su esquema de vacunación como la vacuna antigripal, contra la tos convulsa, la vacuna contra el COVID-19 de los últimos años y ahora aparece la vacunación contra el VRS”.

La percepción sobre las vacunas

Bazzino reconoció que “desde antes de la pandemia de COVID-19 existía cierta tendencia a nivel mundial de un descenso en las coberturas vacunales”.
Uruguay es un país “por excelencia vacunador, con tasas de cobertura sumamente elevadas que generan el control de una enfermedad”. Sin embargo, “las vacunas son víctimas de su propio éxito. Cuando desaparece la enfermedad, también se modifica su concepto en la sociedad”.
Explicó que “las enfermedades que antes generaban mortalidad como sarampión, viruela y otras tantas, al no circular, la población pierde referencia y no recuerda que haya este tipo de enfermedades en circulación. Tiene esa falsa sensación de seguridad y baja la percepción. Allí se comienza a cuestionar, hay pérdida de confianza en la vacuna, descenso en la cobertura y el riesgo es la aparición de enfermedades que antes estaban controladas”.
Comparó que “la infección por COVID-19 impactó en todas las estrategias de salud y no solamente en la vacuna, porque los recursos se dirigieron a la pandemia. Impactó en las coberturas de vacunación y con el acceso a la información, todos discutimos en diferentes ámbitos la aparición de las vacunas, así como la urgencia de su implementación”.
Este escenario, “colaboró para generar lo que se llama vacilación en las vacunas. Porque existe el concepto de estar a favor o en contra y, en realidad, apareció una población –que es un buen número– cada vez mayor de vacilantes. No son antivacunas, sino que tienen dudas porque necesitan obtener información”.
El experto consideró que hubo “una infodemia, con una cantidad enorme de información en pro y en contra que colaboró en horadar la confianza con respecto a la vacunación en general”.
En Uruguay las tasas de cobertura vacunal se encuentran por encima del 95% en su mayoría, “no teniendo casos de sarampión ni de severidad en enfermedades que son prevenibles por vacunación”.
Esta estrategia de salud, “tiene la particularidad de prevención contra un virus que, en general, nos da muchos dolores de cabeza a los pediatras año tras año. Y decimos que el día que se invente una vacuna contra el VRS nos quedamos sin trabajo”.
Bazzino enfatizó que “en los últimos años me ha generado mucho impacto enfrentarme a niños y bebés sanos que fallecen. Entendamos que son casos excepcionales pero estamos hablando de una enfermedad viral, presente casi todo el año y ahora se agrega el concepto de inmunoprevenible”.

Esquema nacional de vacunaciones de uruguay

El programa de inmunizaciones, “históricamente y desde sus inicios a mediados de la década de 1980, ha sido un ejemplo a nivel internacional y específicamente regional. Es uno de los más completos del cono sur”, señaló.
La comisión nacional asesora de vacunas es el organismo multidisciplinario que resuelve los aspectos técnicos para incluir una vacuna dentro del esquema nacional de inmunizaciones que está actualizado y “brinda las alternativas más actuales y completas para las enfermedades inmunoprevenibles”.
Uruguay tiene vacunas no obligatorias, pero en general “existe una aceptación histórica en la población que, por suerte, se mantiene y permite elevadas tasas de coberturas. Para que una vacuna logre su objetivo, es necesario tener coberturas altas y sostenidas a lo largo del tiempo que brindará la posibilidad de controlar una enfermedad o erradicarla”.

En la población migrante

En los últimos años el país registra un incremento en la afluencia migratoria proveniente de centroamérica, el caribe y desde el continente africano. Los médicos se enfrentan a la necesidad de actualizar el esquema de vacunación de acuerdo al programa nacional.
“Hemos tenido acceso a migrantes desde países africanos o centroamericanos. En Uruguay existe un gran trabajo realizado por la Unidad de Inmunizaciones (del Ministerio de Salud Pública) con la actualización de las vacunas, que están disponible en la web de manera gratuita. Pero es un tema determinante el país de procedencia”.
Relató que “personalmente, los mayores dolores de cabeza me pasaron con personas que proceden de India y hay que enfrentarse a barreras culturales e idiomáticas. Vienen desde países donde la estrategia de vacunación no es obligatoria”.

El país cuenta con un Programa Nacional Operativo de Inmunizaciones, dependiente de la Comisión Honoraria, que tiene un sistema de recepción y homologación de las vacunas. “El migrante puede dejar su documento y las vacunas recibidas que la oficina analiza en 48 horas. Posteriormente le devuelve la homologación tanto en papel físico como en el sistema informático. Es decir, existe una estructura armada a nivel nacional que permite al migrante entrar rápidamente al sistema de inmunizaciones”, concluyó.