Cruzacaminos, la revelación del Festival de Durazno

Surgido en 2020 en Santa Clara de Olimar, departamento de Treinta y Tres, el trío Cruzacaminos se viene consolidando con fuerza en el gusto del público con su propuesta de canto popular de raíz folclórica. El pasado 8 de febrero el grupo obtuvo el premio Revelación en el Festival Nacional e Internacional de Folclore de Durazno, un reconocimiento que vino a sumarse a otros que ya habían logrado en importantes escenarios de todo el país. El grupo está integrado por Lázaro Saravia (voz), Nicolás Silvera (guitarra y voz) y Sebastián Silvera (guitarra). “En realidad, somos un dúo devenido en trío. Uno de los cantores no toca la guitarra y faltaba un poco ese complemento”, explica Nicolás Silvera desde Montevideo. Desde sus comienzos, participaron en concursos, logrando primeros premios en festivales como el del Mate, en San José; el de Santa Catalina, en Soriano; el Festival del Olimar, en Treinta y Tres, y el propio Festival de Durazno. Haber sido anteriormente ganadores de este último les permitió este año presentarse en un horario central, “lo cual nos dio una visibilidad tremenda. Cantamos después de Juanes, cuando el marco de público era de alrededor de 100.000 personas, según dicen. Para nosotros es un hito poder cantarle a tanta gente y mostrar nuestra propuesta”. Sobre el premio Revelación, dice Silvera que fue “una alegría inmensa y, obviamente, también una sorpresa. El reconocimiento marca un poco que el rumbo que llevamos es el correcto”.

Repertorio con identidad propia

El repertorio de Cruzacaminos se nutre de la rica tradición musical olimareña, sin dejar de lado la búsqueda propia. “Lo que buscamos, por sobre todas las cosas, es trabajar en un repertorio que no sea el clásico, que uno encuentra en una gran cantidad de artistas. Tratamos de irnos un poquito de ahí”, explica Silvera. Si bien reconocen la influencia de referentes como Rubén Lena y Víctor Lima, también incluyen obras de autores menos conocidos. “Obviamente, hay un par de clásicos que son infaltables, más viniendo del lugar de donde uno viene. Sin duda, nacimos y crecimos escuchando esas cosas, y hay una influencia directa que marca el camino. Hay algunos temas que inevitablemente hay que hacer, pero después buscamos un repertorio que tenga cosas no tan difundidas. Por ejemplo, temas de autores locales que por ahí no trascendieron, porque eran otras épocas, o porque tenían otra intención, u otras circunstancias. Quizás no son tan conocidos a nivel nacional, pero sin duda tienen un peso muy significativo en la zona, y particularmente con algunos de ellos tuvimos un vínculo que nos marcó muchísimo”. Además, el grupo ha comenzado a desarrollar su propio cancionero. “De las primeras cosas que subimos a plataformas fue una canción con texto del poeta Daniel Gasañol, ‘Hijos del río’. Y ahora lanzamos ‘A mi modo’, con letra de Sebastián y música mía. Nos ha dado muchísima satisfacción, porque fue muy bien recibida por la gente”, cuenta Silvera. En su repertorio aparecen ritmos como la milonga olimareña, la serrana, la serranera y la zamba, interpretada al estilo uruguayo. Su propuesta artística pone el énfasis en la seriedad y el contenido de sus canciones, alternando momentos reflexivos con otros más festivos, buscando no caer en el facilismo ni la demagogia, “Nuestras canciones son más para escuchar, para compartir y dejar un mensaje”, afirma Silvera.

Camino en expansión

Como se estila en estos tiempos, el grupo ha venido lanzando sencillos a través de las plataformas digitales. “Ha cambiado un poco el método. Antes se hacía un álbum, y ahora, con las plataformas digitales, lo que se estila es ir lanzando sencillos, canción a canción, y cuando se llega a un cierto número, se recopila todo en un álbum”. Tienen varias canciones publicadas, y entre sus proyectos está el de reversionar algunas de ellas, “de repente con algún invitado. Sobre todo las que grabamos en los comienzos, cuando no teníamos la experiencia que tenemos hoy”.
Gracias a los reconocimientos obtenidos, Cruzacaminos ha llegado a escenarios de gran relevancia, como los de la Fiesta de la Patria Gaucha, en Tacuarembó, o la Semana Criolla del Prado, en Montevideo, además de los que mencionamos antes. En el momento de esta entrevista se preparaban para cantar en el Festival de India Muerta, en Rocha; en el Festival Manguera de los Artigas, en Casupá, Florida, y en Santiago Vázquez, en la Fiesta del Río y la Convivencia, entre otros lugares. “Hemos tenido la suerte de ser siempre muy bien recibidos y de que cada vez más organizaciones confíen en nuestra propuesta. Eso nos abre puertas”, culminó Silvera.