El sindicato de la construcción (Sunca) realiza hoy un paro parcial de 9 a 13 por la muerte de Javier Urioste, obrero de la construcción que se desempeñaba en una obra dentro del comedor de Bienestar Universitario, de la Universidad de la República (UdelaR) en el barrio Cordón de Montevideo. El trabajador es padre de tres hijas y se desempeñaba en una obra a cargo de una empresa subcontratada.
Este es el tercer caso de fallecimiento en 2025 y se registraron seis el año pasado. El sindicato recordó que la falta de controles en los últimos años repercutió en un incremento de los accidentes.
El artículo 2 de la Ley 19.196, sobre responsabilidad penal empresarial, obliga al Inspector General de Trabajoa denunciar ante el juzgado competente penal los hechos que configuren un delito contra la vida o la integridad física de los trabajadores.
Según el sindicato, no hubo ninguna denuncia en los últimos años y el objetivo del Sunca es aplicar la totalidad de la normativa.
Según relató un compañero de la víctima a las autoridades, el hombre estaba “pintando una pared a la altura del techo, colocando un andamio y sobre este una escalera”, a una altura de cinco metros cuando en un momento “cayó al vacío”.
“En estos momentos difíciles, nos solidarizamos con familiares y amigos. Seguimos convocando a un diálogo nacional sobre la seguridad y salud laboral e impulsar la aprobación de una ley nacional sobre estos temas”, agregó la misiva, en la que también abogó por “la creación de una fiscalía especializada en siniestros laborales”, una antigua reivindicación del sindicato de la construcción.
El hecho se dio en un recinto de la UdelaR y el rector interino, Álvaro Mombrú, resolvió “suspender las actividades universitarias centrales” a partir de las 15 de ayer jueves y hasta las 24 horas de hoy viernes.
A su vez, en la resolución, también exhorta “a todos los servicios universitarios a implementar la suspensión de actividades en la medida en que las razones de servicio lo permitan y no afecten la atención esencial”.
En la tarde ayer, luego de la muerte del trabajador. Se efectuó una reunión convocada por el Ministerio de Trabajo y Seguridad Social para analizar la situación y “realizar un llamamiento conjunto a activar al máximo los mecanismos de prevención de accidentes”.
Al salir de la reunión, el inspector general de Trabajo, Luis Puig, dijo en rueda de prensa que este accidente y los últimos que han ocurrido son “una exhortación al cumplimiento de la normativa laboral”.
De acuerdo al jerarca, “las características de cómo ocurrió el siniestro implican que es una situación que podía haberse evitado con el cumplimiento de las normas básicas que establecen que a más de dos metros de altura hay que tener los mecanismos de seguridad que permitan desarrollar la tarea sin asumir riesgos absolutamente innecesarios. Lo que ocurrió se hizo sin las más elementales normas de seguridad, por tanto es un llamado de atención serio al cumplimiento de las normas para todos los actores”, señaló.

