Paysandú es una de las sedes de UTEC con “mayor actividad de vinculación y servicios tecnológicos”

En la última visita que realizó a la sede de Paysandú de UTEC, el director de la Regional Suroeste de la UTEC, Andrés Möller, habló del impacto que tiene la vinculación estratégica de la universidad tecnológica con el sector productivo y que, a la vez, permite “colaborar con el desarrollo de nuestro país” en aquellos aspectos “en los que nosotros tenemos las capacidades”. En diálogo con EL TELEGRAFO, también consideró que este es “un año desafiante”, al referirse a la expectativa de que en este nuevo gobierno se puedan obtener los recursos necesarios para implementar los planes que se proyectan para los próximos años. Consultado acerca de los desafíos de cara al 2025 en lo que refiere a su vinculación con el medio y en particular con el sector productivo, puntualizó que “hay desafíos concretos. Lo primero es la continuidad de los partners (socios) que ya tenemos de las empresas del sector productivo con las cuales trabajamos. En particular, Paysandú es una de las sedes de la universidad tecnológica en su conjunto que tiene mayor actividad de vinculación y de servicios tecnológicos. En el caso, por ejemplo, de la Licenciatura de Análisis Alimentario hay muchísimo servicio analítico que se realiza todos los años; hay personas contratadas por externos que trabajan dentro de la universidad para generar valor y control en todos los procesos productivos, como por ejemplo el de la leche”.

“Eso representa para nosotros un ingreso extra, para nuestros profesores y estudiantes tener un vínculo muy estrecho con el sector productivo, lo que hace que uno siempre tenga una sensación de estar como al día en lo que es el estado del arte de las diferentes disciplinas”, valoró. A la vez, tiene un beneficio directo en lo que es “la salida laboral de los estudiantes”, apuntó. “La mayoría de los que egresan tienen trabajo y eso también es producto de esto, de tener el sector productivo tan cerca”, de modo que “conocen las habilidades y capacidades que tienen nuestros egresados y nuestros estudiantes avanzados”, resaltó.

Al mismo tiempo, “aparecen siempre relaciones nuevas que vamos construyendo en toda la región”, observó. “Esa es una tónica permanente que tiene la universidad, una línea de trabajo muy importante y estratégica que es nunca apartarnos del sector productivo para poder colaborar con el desarrollo de nuestro país en esos aspectos, sobre todo en los que nosotros tenemos las capacidades”, subrayó.

SOSTENIBILIDAD E INNOVACIÓN

Específicamente “de cara a este año y a los que vienen, hay ciertos lineamientos, como por ejemplo la sostenibilidad y la innovación son dos pilares de la universidad para este año, adelantó Möller. “Se van a crear diferentes áreas y centros en el transcurso de estos años por delante, que estamos en un pleno plan estratégico 2026-2030”, agregó, aludiendo precisamente a lo que se proyecta respecto a esos “dos pilares”. “Obviamente que vamos a estar supeditados a lo presupuestal”, observó, aclarando que aunque haya buenas ideas y planes, “si no aparecen los recursos es difícil poder plasmar eso en la realidad. Así que ese es un poco el desafío y la expectativa de lo que suceda ahora con la nueva administración para que efectivamente puedan seguir apoyando el desarrollo de la UTEC, que me parece le hace muy bien al país”, consideró.
La UTEC “creo que es muy necesaria porque los propios actores locales y del territorio sobre todo, lo reconocen. Es decir, es uno de los pocos organismos públicos que podemos garantizar que cada peso que se invierte en la UTEC va para el interior del país”, aseguró. “Creo que es un año desafiante”, consideró el director de la Regional Suroeste de la UTEC, al aludir a los planes que proyecta la universidad tecnológica y a la expectativa de que se obtengan en este nuevo gobierno los recursos necesarios para su implementación.

COCINA COMUNITARIA, PROYECTO “MUY VIRTUOSO”

Al referirse al proyecto de la Cocina Comunitaria que se lleva adelante en la sede de Paysandú, lo calificó como “increíble”. Recordó que fue una iniciativa “del equipo de profesores de la Licenciatura de Análisis Alimentario”, y que celebró porque permitió dar solución al conocido problema de la informalidad en la elaboración de alimentos, dando acceso a “una cocina abierta, que esté habilitada, que a su vez pueda generar un agregado de valor en cuanto al producto, saber de dónde proviene, qué vida útil tiene, cuáles son las características organolépticas (cantidad de lípidos, glúcidos, proteínas), además de hacerlo en un ambiente universitario, haciendo que las personas se acerquen a la universidad, que no lo hubieran hecho de otra manera”.

También valoró las participaciones del chef Tabaré Fernández y de la profesora Valentina Bartaburu en ferias y exposiciones en las que “siempre tienen éxito por lo que proponen, la innovación que proponen en la cocina, en el producto, en el cuidado, en rescatar los productos tradicionales de la región”, resaltó.
Este proyecto “va a seguir fuerte; la vamos a seguir apoyando”, reafirmó, e informó que “hay muchas intendencias en Uruguay que están queriendo replicar este proyecto”, por lo que “la UTEC está trabajando con ellos y creo que fue algo muy virtuoso”, cerró.