En la planta de Combustibles Ancap Paysandú, se avanza en la construcción de un puerto de maniobra “la transición tierra-agua”, desde donde se administrará el envío de materiales y maquinaria para el armado de una nueva terminal de transferencia de combustible. Como se informara, Ancap invierte unos 9 millones de dólares para establecer un nuevo punto de descarga de combustibles, aunque en un futuro también podría ser usado para la carga. Se trata de un muelle sin conexión a tierra, que se ubicará a unos 900 metros al norte del puente internacional y una distancia promedio de la costa de 150 metros.
En el puerto de maniobra, una infraestructura transitoria que será destruida al final de la construcción de la terminal de transferencia, se ensambla la balsa principal integrada por 10 pontones prefabricados metálicos donde se cargarán las partes que se armarán en el sitio de la obra.
Sobre esa estructura inicial se montará una grúa. La misma aportará la fuerza motriz para un equipo de perforación que utilizará el sistema vibro hincador para la colocación de los pilotes.
Mediante vibrado hidráulico se hunden en el lecho los pilotes de acero de 16 metros de largo por 1,5 de diámetro lo que se denomina “el rechazo”, es decir hasta ubicar el suelo duro y compacto. Ahí se comienza la perforación de la roca sólida por dentro del tubo, mediante una broca tipo fresa. Finalmente el pilote se rellena con hormigón y hierros, quedando así fijas las bases donde se asentará el muelle.
Resta aun terminar de ensamblar los módulos que conformarán el pontón, hacer el balizamiento en el río, para lo cual se necesita la autorización de Prefectura de Puerto, y luego trasladar la maquinaria sobre el pontón, lo mismo que los materiales, entre ellos los pilotes de hierro.

PERMITIRÁ UNA OPERACIÓN MÁS EFICIENTE
“Este proyecto pasó por muchas revisiones por parte del Ministerio de Ambiente y por parte de la Comisión Administradora de Río Uruguay. Lo presentamos ante las autoridades de Paysandú y las fuerzas vivas y tuvimos el aval de todos ellos de manera muy positiva”, destacó Rodrigo Boer, jefe de proyecto.
“Es una obra de gran importancia para Ancap, una inversión aproximada de unos 9 millones de dólares, con un período de construcción de unos 20 meses –que fue extendido tras varios retrasos–, donde directamente van a trabajar 45 personas, con además 100 puestos indirectos de trabajo. Esta nueva obra va a traer a nuestra planta una mayor ventaja en cuanto a la versatilidad de trabajo con los niveles del río, pues podremos operar hasta los 7 metros sobre el cero del puerto local, lo que hoy no lo tenemos permitido”, agregó Silvina Cerini, jefa de Planta Distribución Paysandú.
“Tendrá mayor versatilidad al poder ampliarse el horario de operación, va a requerir menor mantenimiento y va a asegurar el despacho de mayor volumen para el litoral del país. Con esta obra se concreta un hito, un anhelo muy importante de la planta Paysandú”, dijo Cerini.
Boer informó que “la licitación pública internacional que se lanzó para darle solución al suministro de combustibles a la Planta Paysandú por vía fluvial manejaba tres alternativas posibles. La ganadora resultó ser la construcción de un nuevo muelle ubicado aguas arriba del puente internacional General Artigas”.
“Nos permitirá una operación mucho más eficiente desde el punto de vista operativo, en cuanto al horario de disponibilidad, así como mucho más seguro desde el punto de vista medioambiental”, dijo más adelante.
Adelantó Rodrigo Boer que “a futuro también se deja la posibilidad de cargar desde planta hacia el río combustibles o biocombustibles de los actualmente producidos por ALUR o de los proyectos que hoy en día están en carpeta para el departamento”.
CON EL OBJETIVO DE PROYECTAR A LA PLANTA
En el 2021 Ancap contrató una consultora para rever el sistema primario a nivel país, con el objetivo de tener un sistema más robusto, con operaciones más eficientes y seguras y a la vez viabilizar una distribución secundaria con menor inversión. Se estableció un plan de acción que ya está en marcha.
Los objetivos de eficiencia en la distribución primaria promueven proyectar a la planta en el futuro, con un rol clave en la cadena de abastecimiento. Obtener mayor área de influencia con aporte a la economía global de distribución, operar de manera más segura y eficiente, mejorar tiempos de descarga, versatilidad de operación respecto de los niveles del río.
También la reorganización del trabajo en cuanto a dotación de personal, con extensión horaria. Se realizaron inversiones adicionales en carga y descarga de camiones, reasignación de tanques, sala de control de muestras primarias, las que luego son enviadas al laboratorio central, ubicado en la Teja.
En el caso de la carga o descarga de camiones cisterna, se pasó a la carga inferior de combustibles, que consiste en cargar el producto desde la parte inferior del camión cisterna, a diferencia del sistema tradicional de carga superior, que se realiza desde una escotilla en la parte superior del tanque. Brinda mayor seguridad, es más rápido y eficiente.
En detalle, en el caso de Paysandú, se promueve maximizar el abastecimiento fluvial, vía por la que llega el gasoil. A su vez, optimizar el abastecimiento carretero, por el que llegan gasolina en camiones sisterna y se distribuye bioetanol, combustible del que la planta sanducera es polo logístico a nivel nacional.
El etanol es recibido por camiones cisterna desde ALUR Bella Unión y por ducto desde ALUR Paysandú. El año pasado la planta Paysandú produjo 60.044 metros cúbicos de bioetanol y la planta Bella Unión 27.557 metros cúbicos. Posteriormente, con flota de camiones propia, es enviado al resto de las plantas de Ancap en el país, y mezclado en los puntos de distribución en un 9,8%.
“Es más rentable dejarlo en las plantas de distribución y que allí se haga la mezcla. Después los camiones cisterna que abastecen a todas las estaciones toman el producto mezclado. Paysandú tiene una capacidad de acopio de 14.000 metros cúbicos de etanol”, y es la planta desde donde se distribuye para todo el país,explicó Silvina Cerini.
“La optimización del flete de la flota oficial viene por el lado de que los camiones llegan con gasolina para abastecernos a nosotros y se van con etanol en viaje cerrado. Eso ha sido una mejora sustancial en la programación de la flota oficial. Después se extendió el horario de esta planta, se tomó personal –se duplicó la dotación de personal– y tenemos un mayor horario de despacho”, agregó.
Indicó además que “el trabajo de la consultora y el análisis a nivel país de la logística primaria resultó que es mucho más eficiente traer solo gasoil por barcazas y las gasolinas –que se vende menos–, en viaje terrestre cerrado con etanol. Porque el etanol es compatible con la gasolina. En cambio, presenta inconvenientes de logística, costos y medioambientales, por incompatibilidad, utilizar barcazas para traer gasoil y llevar otro combustible como bioetanol. Eso implica limpiar las bodegas, contemplar el impacto que eso tendría sobre el curso de agua y el propio costo”.

LOGÍSTICA PRIMARIA Y SECUNDARIA
La logística primaria en la distribución de combustibles empieza por la refinería de la Teja, que abastece a las plantas de distribución en tres subsistemas. El primero, la planta de la Tablada adonde llega desde la Teja por ducto. Al centro del país, al departamento de Durazno, y al Este, a Treinta y Tres, habitualmente por ferrocarril, sistema hoy transitoriamente suplantado por camiones cisterna por obras de UPM. Las plantas del litoral, Juan Lacaze y Paysandú, son abastecidas por vía fluvial, en este momento por el remolcador Ky Chororo y las barcazas Río de los Pájaros y Garzas Viajeras.
Desde las plantas de distribución de Ancap, las distribuidoras –el nivel secundario-, abastecen a las estaciones de servicio.
La refinería la Teja se abastece de petróleo desde la boya en José Ignacio, a través de un oleoducto que atraviesa toda la zona costera entre José Ignacio hasta la Teja. Ocasionalmente, también el petróleo llega al muelle propio de la Teja.


