Solicitada: ¡MEMORIA!

Ante tantas soluciones prometidas por la hoy oposición mayoritaria, recordemos lo que fue la gestión Caraballo-Díaz.
En esta oportunidad me voy a referir a las obras. Arranquemos por la obra insignia, avenida Salto –Wilson Ferreira Aldunate–. A la altura de Enrique Chaplin las inundaciones fueron de varias cuadras con la mayor crisis en la rotonda. Las consecuencias ameritaron reparaciones hasta el presente, donde se acaban de realizar sobre la carpeta asfáltica.
A la altura de Dr. Verocay rompieron todas las cañerías de OSE en varias cuadras sobre avenida Salto dejando sin salida ni entrada de garaje para los vehículos de los vecinos por meses, y sin agua corriente en el horario del mediodía a varias manzanas de su alrededor.

A la altura de José Pedro Varela rompieron cañerías de saneamiento y asfaltaron dejando pérdida de aguas servidas que corrían por la avenida recién terminada, tomando calle Cerrito al norte durante meses, hasta que se dignaron a solucionarle el problema a los vecinos después de varias denuncias y gestiones ante OSE, que no quería romper la flamante obra. Sobre el final de avenida Salto, a la altura de calle Libertad, levantaron el hormigón aún en buenas condiciones para cambiarlo por carpeta asfáltica con la protesta consecuente de los vecinos de la zona.
Pasando a la calle Rodríguez Nolla, más vecinos inundados por la obra realizada de la cual ya no queda nada, y no fueron capaces de dar la cara y aunque sea acercarles un poco de creolina y agua fuerte para que limpiaran sus casas de barro y agua sucia.

Peatonal de calle 19 de Abril, inundaron, para variar, los edificios de alrededor cada vez que llovía con su obra maestra sumando las lujosas pilonas que nunca funcionaron y que costaron $390.382 (¡casi cuatrocientos mil pesos!). También quedó rápidamente deteriorada en su totalidad haciéndose cargo nuevamente el gobierno de Olivera por su total reparación.
Para completar este primer capítulo, rompieron para reconstruir varias esquinas céntricas enredando el tráfico ciudadano por una falta total de coordinación y empatía durante varios meses. Estas fueron algunas de las obras gestionadas de comienzo a fin, que por suerte no fueron muchas más, ya que fue más lo que no hicieron o les faltó hacer, a la administración Caraballo-Díaz.
Hagamos memoria y comparemos a la hora de emitir nuestro voto recordando estas “efemérides” de la administración que quiere retornar por sus fueros; para no tropezar de nuevo con la misma piedra.
Hoy, después de cuatro años y medio Paysandú está más linda. En obra vial y saneamiento hubo amplia superación, con inversiones privadas en marcha, pronta a ser convertida en una gran ciudad universitaria, estadios deportivos reformados a nuevo, con una importante cantidad de realojos, con un vertedero reestructurado, las termas muy mejoradas, en lo cultural el Florencio remozado con aire acondicionado, carnaval, la Meseta de Artigas a tope, semanas de la Cerveza redonditas desde el día uno al nueve, al menos hasta la semana N.°57 que estuvo a cargo de Nicolás Olivera, y el futuro sigue. Ahora solo depende de usted.

Javier Pizzorno Edil del Partido Nacional