En “aproximadamente dos o tres semanas” comenzarán las cirugías láser para eliminar tumores de cabeza y cuello en el IMAE oncológico instalado en el Hospital de Agudos del Centro Médico de Salto, la única sala habilitada en el Interior del país para efectuar intervenciones de alta complejidad.
El Dr. Andrés Munyo, profesor de la Cátedra de Otorrinolaringología, consultante en operaciones oncológicas y jefe en la especialidad en el Casmu, es uno de los referentes al frente de las cirugías transorales con láser de tumores malignos de la laringe, orofaringe y en hipofaringe, además de lesiones pre-malignas.
Esta técnica posibilita una rápida recuperación del paciente, es mínimamente invasiva y requiere una menor cantidad de días de internación.

Trámites desde la pandemia
Durante la pandemia comenzaron a realizarse cirugías láser en Uruguay. En marzo de 2020 un grupo de seis otorrinolaringólogos incorporaron esta tecnología en una institución privada de Montevideo y, al mismo tiempo, comenzaron gestiones ante el Ministerio de Salud Pública.
El procedimiento tiene un costo cercano a U$S 10.000 y el 70% de los pacientes con tumores de cabeza y cuello son usuarios de ASSE. Por lo tanto, las gestiones se encaminaron a obtener la accesibilidad del tratamiento.
El entonces ministro Daniel Salinas apoyó la iniciativa y el equipo de profesionales empezó el trámite ante el MSP y el Fondo Nacional de Recursos (FNR), para que financiara la tecnología de alto costo.
Los profesionales presentaron un proyecto basado en la cirugía transoral láser, que es una parte de todo el proceso de atención e implica la incorporación de tecnología de avanzada que permite ver lesiones antes de que se formen. Este detalle fue incluido en el proyecto para avanzar sobre un Programa Nacional de Cirugía Laser (Pronacila).

El MSP compartió la propuesta con asesores nacionales e internacionales que avalaron la iniciativa y resolvió, finalmente, que sea incluida como una prestación del FNR. Posteriormente se efectuó un llamado público a entidades públicas y privadas para el desarrollo de dicha tecnología, donde se presentó el Hospital de Clínicas como organismo público y formador de recursos humanos, el Casmu que ya desarrollaba las cirugías y se valoraba la presentación de un centro al Norte del río Negro.
“Hace años que trabajo como médico consultante del Centro Médico de Salto, lo plantée y fue aceptada su incorporación. A partir de allí, creamos el Pronacila, que tiene una página web e Instagram, con un teléfono de contacto para que los pacientes se puedan agendar y los colegas puedan hacer derivaciones en cualquiera de los tres centros”, dijo Munyo a EL TELEGRAFO.
Aprobación en enero
En enero fue aprobada la normativa y se laudó el llamado con la habilitación de los tres centros. “El Hospital de Clínicas está próximo a comenzar con las cirugías con una lista de espera, el Casmu lleva más de 150 pacientes intervenidos y el IMAE de Salto comenzará en unas dos o tres semanas”.
Munyo alertó que la normativa que rige el funcionamiento del IMAE está detallada en la página del FNR. “No son todos los tumores que se operan, sino aquellos que se encuentren en estadíos iniciales y lesiones pre-malignas”.
Es, además, la primera cirugía oncológica que cubre el FNR y es un hito dentro de las prestaciones. “Ya fueron solucionados los detalles mínimos requeridos para microscopios y en Anatomía Patológica. Falta la coordinación de los diferentes equipos para hacerlo operativo, pero son cuestiones de logística. Hasta el momento hay dos o tres pacientes en lista de espera, pero semana a semana se incorporan nuevos porque es muy dinámico”.

Incidencia en Uruguay
Uruguay tiene la mayor prevalencia de este tipo de patología oncológica en comparación con otros países de la región; en el continente solo es superado por Cuba y Honduras. Se estiman entre 300 y 400 pacientes al año. “Pero tenemos un problema, porque son pacientes que se diagnostican en estadíos avanzados. El 70% se encuentra en estadíos 3 y 4 y para esta prestación entran los pacientes en estadíos 1 y 2”.
Explicó que “no llegan a la consulta por un desconocimiento brutal de la patología. Hicimos una campaña en el Día Mundial de la Voz, donde alertamos sobre los pacientes que tienen una disfonía, un bulto en el cuello, una llaga o úlcera en la lengua durante más de tres semanas. Son elementos de altísima sospecha de que estamos ante el desarrollo de una lesión que se constata en la clínica. Es decir, ni siquiera depende de la paraclínica para su comprobación”.

