Qué ver: El infiltrado, en Prime Video

Aquí tenemos a Lee Jung-jae –que no es otro que el protagonista de El juego del calamar–, en el mundo de la mafia coreana. Mafia que la Policía quiere combatir con un método bastante inusual, infiltrando un agente que, después de años de hacerse pasar por mafioso, llegue a la cima de la organización. Que sea el que mande, en el filme le dicen directamente el “presidente”, ya que se trata de corporaciones empresariales que, en realidad, son las que manejan el crimen organizado del país asiático.
Pero claro, infiltrarse y ascender en el rango hasta llegar a la cima requiere de sacrificios y aquí el director Park Hoon-jung no se ahorra mostrarnos ninguno de tales sacrificios. Así sean sicológicos, sentimentales o físicos. No es para asombrarse en un director que comenzó su carrera con la notable película He visto al diablo, donde lo que no faltaba, por supuesto, era sangre.
Después no se especializó exactamente en el tema de la mafia, pero parece que en Corea filmar al menos una película sobre ese ambiente es obligatorio, así que aquí está El infiltrado. Los parecidos con muchas películas de la mafia sean coreanas o de cualquier origen son varios y eso puede hacer pensar a alguien que lo que veremos es más de lo mismo, pero no nos apresuremos. Por supuesto que están los policías que presionan a sus agentes infiltrados a que lo den todo lo posible y más en pos de una misión exitosa, los gángsters que se pelean por el poder, las matanzas, la política que se crea en torno a ver quién sucederá al capo muerto y varios elementos que ya hemos visto mil y una vez.
Sin embargo, Hoon-jung tiene la suficiente personalidad para que lo que vemos no parezca ni una repetición ni una copia. Sabe muy bien que no inventa nada, pero todo lo que pone en pantalla es creíble, auténtico. Lee Jung-jae se vuelve a afianzar como el actor coreano del momento y mire que tiene competencia, pero tiene resto suficiente para sobresalir en cualquier película o serie en que aparezca.
Y en El infiltrado no puede estar mejor acompañado. El policía principal, que en ningún momento parece mejor persona que la gente que persigue y en algunos casos se comporta bastante peor, es Choi Min-sik, que hace unos años fue el protagonista de Oldboy, una de las películas coreanas que abriera las puertas del mundo al cine de su país. También fue el terrible asesino de He visto al diablo, nada menos.
También está el irresistiblemente simpático Hwang Jung-min, que puede interpretar al más terrible asesino pero siempre con una cuota de humor y humanismo, algo que no cualquier actor se puede jactar de lograr. Este trío de grandes talentos, al servicio de Hoon-jung solo pueden llegar a buen puerto y vaya si lo hacen.
Por otro lado, los reflejos de algunas de las mejores películas que hemos visto sobre el crimen organizado también se ven y si bien la violencia y la sangre están presentes, también lo están los diálogos precisos y cortantes u otro factor del que el cine coreano ha sacado mucho rédito; los giros en la historia. Hay que estar muy atento porque las interacciones entre los personajes y las vueltas de tuerca pueden sorprender en falso al espectador distraído. El que busque una película de acción tendrá que buscar en otro lado. El que quiera un filme inteligente y tenso sobre la mafia no debería perderse este.
Cuando en la década de los 70 las dos primeras partes de El Padrino cambiaron el cine de Hollywood e impusieron el género de la mafia para siempre, el público también asistió, entre otras cosas, a asesinatos de todos los tipos en la historia de la familia Corleone. El contrapunto entre el bautismo del hijo del personaje de Al Pacino y la “limpieza” que ordena para quedarse con el poder es un hito cinematográfico difícil de superar. El infiltrado no supera eso, sería demasiado decir, pero toma ese famoso montaje y lo lleva a su punto más apoteósico. Es decir, parece casi imposible pensar en que se puede hacer de una manera más brutal.
Habrá que ver si otro director o el propio Hoon-jung consiguen filmar más adelante algo aún más impactante. Por ahora, este ejemplo es de lo mejor que se puede ver sobre el género en la amplia oferta de las plataformas.
Fabio Penas Díaz