Solicitada: El doctor Engler y el peón invisible

Henry Engler, exguerrillero tupamaro y actual neurocientífico radicado en Suecia, recordó en una entrevista reciente su participación en el asesinato del peón rural Ramón Pascasio Báez Mena en 1971. Báez descubrió accidentalmente un refugio subterráneo (“tatucera”) del MLN en Maldonado y fue ejecutado con una sobredosis de pentotal tras ser retenido durante dos meses.

Engler expresó: “No puedo sacarme la responsabilidad, no lo puedo hacer. Me parece espantoso”. También mencionó que se consideró la posibilidad de trasladar a Báez a Chile, pero que la persona encargada se negó a hacerlo, lo que llevó a optar por su eliminación. Que le parezca espantoso y se vista de santo no le quita su faceta de asesino.
Mientras tanto, José Mujica, con un pasado guerrillero, participante de tomas de decisiones como la expuesta, y sin arrepentimientos, ha sido ampliamente admirado y liberado del escrutinio público.
Es esencial recordar que la historia no debe ser selectiva.

Las acciones del pasado tienen consecuencias y merecen ser examinadas con honestidad, sin importar la posición actual de quienes las cometieron.
Si matas a un inocente, no sos más que asesino.
Y no hay arrepentimiento, conciencia, ni clamor popular que te pueda quitar ese título.

Arroz