“En disputa” lleva por título el segundo tomo de la trilogía que ha desarrollado el investigador Andrés Oberti, hoy al frente del Centro Daniel Vidart en nuestra ciudad y colaborador de EL TELEGRAFO durante muchos años. Oberti volvió a comentar sobre este trabajo en una presentación que tuvo lugar en reciente Feria del Libro.
En la instancia dio cuenta de los episodios históricos que se relatan en el libro, que refiere a once instancias en las que la población que hoy conocemos como ciudad de Paysandú fue defendida.
“Desde 1784 hasta 1820 tuvimos 11 episodios de ataque y defensa, y desde 1820 a 1864, tuvimos 10”, y se centró en figuras clave en los orígenes, como Francisco Martínez de Haedo y Juan María de Almagro, quienes en su momento ostentaron la propiedad de las tierras en las que se sitúa, y se situaba entonces la incipiente Paysandú, a la que hubo que defender de sus propósitos de quitar del lugar a quienes la habitaban.
DESALOJO Y QUEMA
La primera de estas defensas la protagonizó un grupo de hombres que enfrentó a los enviados de Martínez de Haedo, el propietario de las tierras y al juez que dispuso su desalojo.
“Martínez de Haedo había venido de España y había hecho un negocio con Buenos Aires, les entregó un barco con cañones y municiones y a cambio recibió de Buenos Aires un campo que se extendía al norte del río Negro, pero con límites difusos al norte”, explicó Oberti. “Se plantea el famoso juicio que le hace Martínez de Haedo a Yapeyú en 1733, la discusión era si era hasta el Queguay o hasta el arroyo Negro. Él decía que era hasta el Queguay”, detalla. El juicio duró 28 años. En 1784 un juez de Santo Domingo de Soriano, le da la razón a Martínez de Haedo “y da la orden de desalojo y quema de ranchos” y entre esos ranchos estaba la futura Paysandú. “Entonces ahí es cuando los vecinos se tienen que defender, y se da la primera defensa”. Fue una defensa contra la orden de desalojo y quema de los ranchos. La protagonizan un grupo de vecinos “que según encontraron documentos de Buenos Aires son: Luis de Soto, José Domínguez, Diego Vaca, El Panadero, Manuel Sanz y unos indios. Esos son los actores de la primera defensa”.
EN LA LIGA
El otro personaje que menciona Oberti en estas primeras defensas es Juan María de Almagro, una figura de mucha influencia en el poder en la época del Virreinato del Río de la Plata. “Manejaba toda la parte legal del Virreinato. Todos sabían que era medio tránfuga y que tenía poder, porque tenía toda la información, y jugaban de los dos lados del mostrador”. Según Oberti, en un remate “medio raro, en la Plaza de Buenos Aires, donde hubo una sola oferente, que fue su señora”, Almagro se hizo de la propiedad de las tierras, con los ranchos de la futura Paysandú adentro, una vez más. “En ese contexto se da la segunda defensa, donde interviene una persona fundamental que fue Ignacio Maestre, que era el teniente cura de Paysandú”. El investigador destacó que esa segunda defensa se ganó “en la Liga”, porque Maestre fue a Buenos Aires a discutir la legitimidad del negocio “y convence a Santiago de Liniers y a Benito Luis Riega, el obispo, de que no, de que Paysandú no pertenece a Almagro, que por lo menos debe preservarse”.
El libro relata más episodios históricos en los que Paysandú fue defendida como la de 1864 y 1865, la que le valió el sobrenombre de La Heroica con el que se la conoce. La investigación de Oberti sobre la historia de Paysandú se completará este año con el Tomo 3, de próxima aparición, según adelantó.

