El talento de la sanducera Gabriela Hearts dice presente en El diablo viste a la moda 2

La diseñadora sanducera Gabriela Hearst vuelve a ser noticia internacional, esta vez con un hito que marca su ingreso oficial al mundo del cine. Uno de sus más recientes diseños ha sido elegido para vestir nada menos que a Anne Hathaway en la esperada secuela de El diablo viste a la moda, película que ya se perfila como otro ícono del cine y la moda contemporánea.
El rodaje del filme fue anunciado con gran expectativa, especialmente en redes sociales, donde las primeras imágenes de Hathaway –quien retoma su papel como Andy Sachs– se viralizaron de inmediato. Uno de los atuendos que más llamó la atención entre sus fanáticos y los medios especializados fue un vestido multicolor que no solo capturó las miradas, sino que también puso a Uruguay en el centro de la escena global.
Se trata de un diseño exclusivo de Gabriela Hearst, nacida en Paysandú y radicada desde hace años en Estados Unidos, quien ha vestido a figuras como Angelina Jolie, Sarah Paulson y Gillian Anderson. No obstante, esta aparición representa un momento especial en su carrera: es la primera vez que una de sus piezas llega a la gran pantalla.
El vestido, incluido en su colección primavera-verano 2025, es una creación artesanal confeccionada en lino, con una paleta que va desde el azul klein al amarillo vibrante, pasando por toques de rosa y azul cielo. Su nombre: Let it Rip, una técnica que convierte un dibujo geométrico de la diseñadora, titulado Aurora, en un vestido tipo musculosa fluido y de gran impacto visual. Cada hebra de hilo fue pintada a mano y ensamblada por un equipo de 40 artesanos (30 bordadores y 10 pintores), que trabajaron minuciosamente en los paneles. La pieza que Hathaway luce en la película –versión sin mangas– tiene un valor de 7.900 dólares, es decir, unos 327.000 pesos uruguayos.
La presencia de Gabriela Hearst en El diablo viste a la moda, no solo consolida su prestigio dentro de la élite del diseño internacional, sino que también representa un motivo de orgullo para Uruguay, y más aún para Paysandú, al ver a una creadora local formar parte de una franquicia cinematográfica que ha marcado a toda una generación.