Escribe: Lic. Ps. Yasmín Buono- Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC); cuando la mente se convierte en una prisión

El Trastorno Obsesivo Compulsivo (TOC) es una condición psicológica que afecta la vida de millones de personas en todo el mundo, generando un profundo malestar emocional en la vida cotidiana, social y laboral de quienes lo padecen. Se caracteriza por la presencia de obsesiones que son pensamientos intrusivos, repetitivos y no deseados, además de compulsiones que son conductas o rituales que la persona se siente impulsada a realizar para reducir la ansiedad generada por los pensamientos.
Las personas que padecen TOC suelen ir desarrollando una especie de rituales que a los ojos de los demás pueden parecer absurdos, sin sentido o irracionales, pero para la persona que los realiza son imprescindibles y vividos como una gran necesidad que le genera además mucha angustia.

Tipos de rituales

Pueden ser muy variados, por ejemplo hay individuos que cuando caminan suelen contar las baldosas que pisan, o caminar sin pisarlas en el borde por ejemplo. Entrar a un lugar con un pie determinado, o levantarse con un pie determinado. Cerrar todas las puertas de la casa –internas y externas– y chequear que estén cerradas 20 veces si no el sujeto no se queda tranquilo. Es común el lavado de manos para asegurarse que realmente estén limpias, pueden llegar a realizarlo 30 veces o más al día, incluso en casos extremos llegar a lastimarse de tanto hacerlo.

Una lucha constante

Estas conductas compulsivas no son un capricho, para la persona con TOC es una necesidad urgente neutralizar o controlar una obsesión que genera un gran estado de ansiedad, como la posibilidad de enfermarse, contaminarse, cometer un error o que ocurra algo desgraciado a ella o su familia si no realiza el ritual correspondiente. Aunque suelen reconocer que lo que realizan es absurdo les resulta muy difícil poder evitarlo existiendo una gran lucha interna entre no poder dejar de hacerlo y el deseo de controlar la situación.

Alivio momentáneo

Estas compulsiones no brindan ningún tipo de placer, sino un alivio momentáneo frente al malestar que provocan las obsesiones, esos pensamientos que parecen no salir nunca de la cabeza si no se realiza el ritual. Con el tiempo, la persona puede vivir una vida muy limitada si no logra encontrar un abordaje clínico especializado, tratamiento psicológico y si es necesario psiquiátrico. Este trastorno genera una incapacidad para relacionarse adecuadamente, trabajar o vivir con un cierto grado normal de tranquilidad.

Comprender el Trastorno

Actualmente se escuchan términos que son serios relacionados a la salud mental que se banalizan sin tener conocimiento. Se dice que una persona es “bipolar” porque cambia de estado anímico. Y en cuanto al TOC la desinformación y el estigma llevan a decir que una persona es “obsesiva” para comentar una característica de perfeccionismo en el trabajo, por ejemplo. Por eso es fundamental poder promover una mayor comprensión pública de los temas relacionados a la salud mental, a este trastorno en particular, visibilizando su verdadera implicancia y acercando a quienes lo padecen a través de la información a los recursos profesionales que puedan ayudarlos a recuperar su calidad de vida. El conocimiento, la empatía y el acompañamiento profesional hacen la diferencia. (097352937)