En el curso de esta semana OSE dispondrá un llamado a empresas con vistas a la construcción de la represa de Casupá, con vistas al abastecimiento de agua potable para Montevideo, anunció a EL TELEGRAFO el vicepresidente del organismo, Dr. Guillermo Caraballo, quien indicó que esta decisión se enmarca en las decisiones políticas con base técnica que se analizan para asegurar el abastecimiento del vital elemento a la capital.
Caraballo explicó que los proyectos incluyen un conjunto de infraestructuras, pero en este caso y ya en lo inmediato se apunta a Casupá, para lo que “ya está el proyecto y, de hecho, podemos anunciar que este lunes o en el curso de esta semana, OSE va a efectuar un llamado de precalificación de empresas, a efectos de comenzar a construir Casupá, a partir de principios de 2026”. Precisó el integrante del Directorio que “el objetivo del gobierno es que terminada la feria de la construcción, en 2026 se construya Casupá, porque la idea es terminar el período con las obras que permitan asegurar el suministro de agua potable a Montevideo, dando un impulso importante en este sentido”.
Historia del proyecto
El gobierno anterior había decidido poner en pausa el proyecto que venía de la segunda presidencia de Tabaré Vázquez –apuntando a priorizar Arazatí– y para la cual ya se habían realizado diversos estudios técnicos e incluso se había alcanzado que, en diciembre de 2019, la CAF autorizara un préstamo para su financiamiento. La represa en Casupá (Florida), comprende un embalse aguas arriba del Santa Lucía para tener más agua dulce disponible para la estación de Aguas Corrientes. Es decir, más agua pero de la misma fuente que la actual y con la misma infraestructura para procesarla.
Las sucesivas administraciones frenteamplistas lo anunciaron en 2013 y 2016 pero nunca lo habían concretado hasta ahora. Desde el último anuncio se avanzó en diversos estudios técnicos y se logró que la Comisión Andina de Fomento (CAF) autorizara un préstamo de U$S 80 millones para llevar adelante la obra. En la transición, el Poder Ejecutivo saliente le entregó una carpeta al entrante que contenía los avances en este tema. Según esos estudios, Casupá es un embalse que permitiría reservar más agua en épocas de excedente y llevarla a Aguas Corrientes, la planta potabilizadora, cuando sea necesario. Igualmente, se trata de la misma cuenca y –según advierten algunos técnicos– una sequía puede afectar a toda la cuenca y puede ser que después de dos o tres años de seca, que no es algo raro, los dos embalses estén sufriendo el mismo déficit.
Y además de ser la misma cuenca, también es la misma planta. Es decir, la cantidad de agua que se puede potabilizar eş la misma que ahora y en caso de algún problema en Aguas Corrientes, no habría fuente alternativa, según advierten cuestionadores de esta solución. Por otro lado, consideran que un aporte muy positivo resultaría que OSE lograra reducir la cantidad de pérdidas que tiene su infraestructura. Diversas estimaciones plantean que hasta el 50% del agua que se potabiliza se pierde por problemas en los caños de la empresa pública o al menos no se factura.

