En un país donde la industria representa cerca de una quinta parte del producto bruto interno, los principales actores del sector se dieron cita una vez más con una pregunta central sobre la mesa: ¿cómo hacer que la inversión industrial vuelva a ser el motor del crecimiento económico?
Convocados por la Cámara de Industrias del Uruguay (CIU), un grupo selecto de CEOs, gerentes generales, expresidentes de la gremial y autoridades del sector público participaron en una nueva edición del Círculo Industrial, un espacio de diálogo reservado para las grandes empresas industriales del país. El encuentro tuvo lugar en el Club de los Industriales, y contó con el auspicio del Banco República (BROU), principal institución financiera del país.

El tema del día no fue casual: inversión y financiamiento, dos pilares sin los cuales –coincidieron los asistentes– resulta difícil imaginar un crecimiento sostenido de la industria nacional. Las exposiciones buscaron dar luz sobre la situación actual del sector y las herramientas disponibles para proyectar su desarrollo en un escenario desafiante.
“Para acompañar un crecimiento de la tasa de inversión de la economía hacia el 20% del PBI, se necesitarían aproximadamente 300 millones de dólares adicionales por año en nuevos proyectos industriales”, advirtió Sebastián Pérez, asesor económico de la CIU, durante su presentación. Aunque reconoció que tanto la inversión como el nivel de endeudamiento de las grandes industrias se encuentran hoy en niveles estables, sostuvo que la expansión requiere un nuevo impulso.
Desde el sector financiero, el mensaje fue claro: hay margen –y voluntad– para apoyar ese esfuerzo. Álvaro García, presidente del BROU, aseguró que la industria es un “actor clave” dentro de la estrategia del banco. Actualmente, el 15% del crédito bancario que otorga el BROU al sector privado tiene como destino a empresas industriales, un porcentaje que la entidad espera aumentar en el corto plazo.
Pero además del volumen, el BROU apunta a una transformación en el perfil de los proyectos que financia. García anunció una nueva convocatoria para respaldar inversiones que prioricen criterios ambientales y sociales, en línea con los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de Naciones Unidas. En ese marco, el banco estatal ofrecerá créditos de hasta el 90% del monto total de los proyectos elegibles.
“La industria tiene un papel estratégico que va más allá de la producción o el empleo: puede ser una palanca clave en la transición hacia un desarrollo más sostenible”, señaló García. “Uruguay no puede crecer de forma sostenible si la industria no lo hace”, sostuvo, de su lado, Leonardo García, presidente del CIU. En su discurso de cierre, celebró la convocatoria y el clima de cooperación que caracterizó al encuentro. “El trabajo conjunto de los distintos actores del ecosistema industrial es esencial para pasar del diagnóstico a la acción”, subrayó.
En un país donde la inversión privada ha mostrado signos de estancamiento y donde las demandas ambientales y sociales ganan peso en la agenda empresarial, el tono del encuentro reflejó tanto la urgencia como la oportunidad. Entre balances y proyecciones, los líderes industriales uruguayos parecen haber coincidido en algo más profundo: el futuro de la industria no se construye únicamente con números, sino con alianzas.

