Una red solidaria que crece con el corazón de la gente Colabora Paysandú se prepara para el Día del Niño

Como cada año, Colabora Paysandú se prepara para celebrar el Día del Niño con una propuesta que va más allá de los obsequios: busca sembrar vínculos, afectos y acompañamiento a niños y familias de distintos barrios de la ciudad. Detrás de esta iniciativa hay una historia de compromiso y empatía que comenzó hace más de una década y que, sin depender de estructuras políticas o empresariales, ha logrado tender una red de ayuda genuina y constante.

Victoria Thome, su fundadora, contó a EL TELEGRAFO cómo surgió el impulso solidario que hoy se traduce en cientos de gestos concretos. “En el tema de la solidaridad hace unos once años que ando en la vuelta. Siempre me acompaña mi hija Melanie, que hoy tiene 14 años, pero forma parte de todo esto desde sus cuatro añitos. Lo que hacíamos era colaborar con lugares donde se juntaran juguetes o ropa, en alguna escuelita bíblica o merendero donde nos enterábamos que hacían alguna merienda y llevábamos algo para colaborar”.

Con el tiempo, Victoria y su hija se sumaron a otras iniciativas solidarias como Sin torta no hay cumple, una propuesta que buscaba celebrar cumpleaños en contextos vulnerables. “Íbamos a iglesias, jardines, escuelas. Después ese grupo se desarmó en Paysandú porque era dirigido desde Montevideo y no tuvo mucho resultado acá. Con las chicas que estábamos en ese grupo decidimos formar otro con el mismo objetivo, el cual también tuvo un corto período. Y ahí decidimos con mi hija seguir haciendo lo que nos gustaba, colaborar, pero sin ningún grupo, sino por nuestra cuenta”, dijo.

Así nació Colabora Paysandú, con una primera campaña centrada en la recolección de útiles escolares. “Hace unos cinco o seis años decidimos empezar a juntar útiles escolares antes de que comiencen las clases y poder entregarle a los gurises que más necesitaban. La realidad es que no juntábamos mucho y probamos suerte creando una página en Facebook a la cual nombramos como Colabora Paysandú y la idea era juntar útiles, publicarlos cuando los entregáramos. Juntamos un montón, fue una muy buena movida, y pudimos ayudar a un montón de gente. Además de útiles escolares empezamos a recibir ropa, túnicas, mochilas, calzado, y empezamos a entregar”.

La pandemia cambió el rumbo y multiplicó la necesidad, pero también la respuesta solidaria. “El tema fue que cuando termináramos de entregar íbamos a cerrar la página, pero justo se decretó la pandemia y vimos la necesidad de la gente a quienes les habíamos dado los útiles, que nos empezaron a contar que ellos no tenían donde comer, porque lo hacían en la escuela, o que en la escuela les daban la vianda pero solo para el mediodía, pero quedaban sin recibir desayuno, merienda y cena. Entonces se nos ocurrió usar la página para juntar leche y empezar a darles el desayuno y la merienda. Incluso una vez EL TELEGRAFO nos hizo una nota en plena pandemia y eso ayudó a darle visibilidad y la gente nos ayudó mucho, y así surgió un merendero”, contó Victoria.

Desde allí, la acción tomó mayor fuerza. “Ese fue el lugar para empezar a conocer gente, situaciones complicadas, no solo niños con necesidades sino también abuelos con necesidades, algunos que hoy ya no están entre nosotros, y realidades que desconocíamos. Empezamos a ayudar con donaciones de gente común, sin empresas, sin políticos, sin nada más que la gente como nosotros, solidaria”, explicó.
En este recorrido han conseguido donaciones tan diversas como muebles, electrodomésticos, ventanas, lentes y materiales de construcción. “A una mamá le faltaba una cocina y una tele y se la conseguimos; había una abuela que siempre le entraban a robar y le sacaban la plata, conseguimos con donaciones que se le colocaran rejas en su casita; otra mamá que no tenía vidrios en las ventanas y era duro para el invierno, se los conseguimos y colocamos; hemos conseguido materiales para ayudar a hacer algún ranchito o colaborarle en lo que necesitaran, fuera una puerta, un mueble, algo. Eso como algunos ejemplos porque por suerte son varias las historias que podríamos contar”.

“Incluso el año pasado a un cuidador de motos de Paysandú le robaron el bolso donde tenía los lentes que necesitaba usar y pudimos juntar dinero y comprárselos. Y así hemos podido ayudar a varias personas”.

EL DÍA DEL NIÑO

La celebración del Día del Niño es el momento más esperado. Para llegar a más gurises, idearon una modalidad singular: el apadrinamiento. “La fiesta del Día del Niño es la más importante y que más nos gusta celebrar todos los años, pero como también es difícil llegar a todos lados decidimos hacer el apadrinamiento, que se hace todos los años. Es una idea que salió de mí pero el objetivo es que cada persona que acepta ser padrino conozca al niño y sienta lo que nosotros cuando se le entrega el regalo, porque no es lo mismo darme algo y que yo se lo entregue, a poder hacerlo uno mismo, porque es muy difícil transmitir lo que sintió ese niño y lo mejor es vivirlo uno mismo”.

El resultado ha sido emocionante, ya que se han creado vínculos que nacen con un regalo y perduran con el tiempo. “La gente se re copó con esto, es increíble lo que se siente al poder hacerlo. Incluso algo particular es que yo lo hice hace años para una fiesta puntual y hay personas que han seguido teniendo contacto con ese niño que apadrinaron y se ha generado un vínculo de muchos años y que siguen colaborando. Es decir, los conocieron a través de Colabora Paysandú, pensaron que le iban a dar un regalo y ya estaba, y resulta que se encariñaron y siguieron cerca”, comentó.

Ante el crecimiento de la demanda y la complejidad de las tareas, Victoria formó un equipo de colaboradoras. “Porque el año pasado ya no podía más sola, porque tengo otra nena y se me había complicado por el tema del trabajo, y decidí formar un grupo con varias colaboradoras, por ejemplo una nos hace las tortas para los cumpleaños, otra la decoración, otra levanta las donaciones, otra nos acompaña y así vamos trabajando. Es un grupo re lindo y podemos festejarle los cumpleaños a los gurises que sabemos que no los pueden celebrar”.

Hoy, Colabora Paysandú sigue creciendo con el aporte voluntario de personas que, sin otro interés que el de ayudar, se comprometen con causas reales. Y como cada agosto, la página vuelve a activarse con el mismo espíritu que la vio nacer: la alegría de dar.

Quienes deseen sumarse para ser padrinos o colaborar con donaciones, pueden comunicarse con Victoria al celular 092 183 046 o a través de Facebook en el perfil de Colabora Paysandú.