Dr. Ricardo Diez: Aspectos claves en la práctica del ejercicio físico (EF)

La actividad física es esencial para la salud, beneficiando al corazón, al cuerpo y a la mente. El EF es una actividad física planificada, intencionada y realizada regularmente para mejorar o mantener la salud y la condición física. Se recomienda al menos 150-300 minutos de actividad física por semana. La dieta debe ser rica en verduras, algunas frutas, proteínas magras y grasas saludables, evitando los cereales refinados; priorizando la hidratación y el sueño. Lo importante es hacer el EF de forma segura, progresiva y con objetivos claros.

Tipos principales de EF

*Aeróbico: implica un esfuerzo como caminar, correr o nadar, que aumenta el flujo sanguíneo al corazón. Aeróbico significa “con oxígeno” y se refiere a trabajar a un nivel en el que los músculos grandes reciben suficiente oxígeno de la sangre para mantener una actividad prolongada.

*Entrenamiento de resistencia: aumenta la fuerza muscular e incluye el levantamiento de pesas. Este tipo de ejercicio a veces se denomina anaeróbico, que significa “sin oxígeno”.

*EF de estiramiento: mejora la flexibilidad articular y previene lesiones; permite que las articulaciones tengan un rango de movimiento más amplio.

*EF funcional: Se basa en movimientos naturales como empujar, tirar, girar, agacharse, levantarse, correr o saltar.

*EF de equilibrio y coordinación (Tai chi).

Beneficios del EF

Prolonga los años de vida saludable. Es componente esencial de programas de control de peso. Mejora el control de la glucemia en personas con diabetes y puede ayudar a prevenir la aparición de la diabetes tipo 2. Ayuda a disminuir la presión arterial; este efecto puede ser aún mayor en personas con hipertensión. Mejora el perfil lipídico, al disminuir los niveles de triglicéridos y aumentar los de lipoproteínas de alta densidad. Reduce el estrés. Ayuda a prevenir la osteoporosis y reduce la incidencia de fracturas. Puede brindar protección contra el cáncer de mama y de próstata, retrasar o prevenir la demencia y disminuir el riesgo de cálculos biliares.

Puede ayudar a dejar de fumar. Promueve mejor sueño. Promueve formación de nuevos vasos cerebrales, lo que provoca que el cerebro y los procesos emocionales, cognitivos o creativos mejoren.

Síntomas que ameritan consulta urgente

Dolor o presión en el pecho, brazos, garganta, mandíbula o espalda. Náuseas o vómitos durante o después del ejercicio. Palpitaciones o un aumento repentino de la frecuencia cardíaca muy rápida. Incapacidad para recuperar el aliento. Mareos, aturdimiento o sensación de desmayo durante el ejercicio (sentirse mareado después del ejercicio puede significar que se necesita un período de enfriamiento más prolongado).

Sentirse muy débil o muy cansado. La supervisión de un profesional del fitness con experiencia mejora la adherencia al ejercicio y reduce el riesgo de lesiones y eventos adversos durante la práctica del ejercicio físico.