Colocaron reductor de velocidad en Bulevar Artigas al comprobar que conductores no respetaban las cebras

La Dirección de Tránsito de la Intendencia de Paysandú reforzó la intervención realizada recientemente en la intersección de Bulevar Artigas e Instrucciones del Año XIII, donde se habían ejecutado obras de señalización y ordenamiento. La medida se adoptó tras comprobar que, pese al pintado de cebras y cruces peatonales, muchos conductores continuaban circulando a alta velocidad y sin respetar la prioridad de los peatones.

El director de Tránsito, Gastón Berretta, explicó a EL TELEGRAFO que en la primera etapa de trabajo se había apostado a la concientización mediante la demarcación vial y la pintura de paradas de ómnibus. Sin embargo, los resultados no fueron los esperados. “Nos encontramos con la sorpresa de que la gente no respetaba la cebra y que, de igual manera, circulaban a alta velocidad. Entonces tomamos la decisión de poner un reductor de velocidad en esa zona. Es un punto muy complejo, en el entorno hay varias cooperativas de viviendas, el barrio Río Uruguay, centros de estudio y un CAIF. La idea es evitar accidentes y reducir la velocidad, que es una de las prioridades que tenemos en Paysandú”, dijo Berretta.
“Por seguridad de los peatones, de los escolares y de quienes transitan, resolvimos colocar los reductores. De esa manera, necesariamente la gente debe frenar, y así se respeta el cruce”, remarcó.

Otras medidas

La Intendencia acompañó esta medida con un refuerzo de los controles en los horarios de mayor tránsito. Inspectores de Tránsito se ubican en la zona durante la entrada y salida de los centros de estudio, al tiempo que se dispone de radares móviles para fiscalizar el cumplimiento de las normas.
“En todos los lugares donde se indica radar, está la cartelería correspondiente. Contamos con dos radares móviles y estamos fiscalizando. Si se excede la velocidad, hay infracción. El objetivo no es sancionar, sino prevenir accidentes”, aseguró el jerarca, al tiempo que destacó que la prioridad de su dirección es disminuir la siniestralidad en la ciudad. “Algunos conductores circulan a una velocidad no permitida y debemos entender que la única manera de evitar siniestros es reduciendo la velocidad. Controlar y fiscalizar son herramientas para alcanzar ese objetivo. Es un cambio cultural que necesitamos en Paysandú”, insistió Berretta.

Más allá de las sanciones y de la infraestructura vial, la Dirección de Tránsito subraya que la clave para revertir la siniestralidad está en la concientización de la población. Según Berretta, el cumplimiento de las normas no debe depender de la presencia de inspectores o de dispositivos de control, sino de la responsabilidad de cada conductor. “Tenemos que empezar a tomar conciencia. Y la forma de tomar conciencia es controlando y fiscalizando, pero también comprendiendo que reducir la velocidad salva vidas. No podemos seguir normalizando que en Paysandú se circule por encima de lo permitido”, sostuvo.