“Demanda por lanas finas con un mercado más pujante”, dijo Carlos Andrés Moriondo

En momentos en que el Indicador de lanas presenta nueva suba, la demanda sobre lanas finas, “especialmente certificadas, se presenta con un mercado más pujante y el productor en cierta parte especulando pasar alguna barrera de precio que hace tiempo no se tenía”, indicó a EL TELEGRAFO, Carlos Andrés Moriondo.

El integrante de la firma Moriondo y Cía., precisó que “hay mucha lana a fijar precio con un optimismo generalizado”, al tiempo que citó algunos negocios, como la venta de lote Ideal de 12.000 kilos en el departamento de Salto, de 21 micras, y 81,4% de rinde al lavado, vendido en U$S 5.25 el vellón y U$S 1 los sub productos, con certificación RWS.
En la raza Merino Australiano, se refirió a un negocio destacado de 70.000 kilos, de 19.5 – 20 micras, con algún resultado restante aún de finura, colocado en U$S 6,10 el vellón y U$S 1 los subproductos.

Exportaciones

Las exportaciones del rubro ovino alcanzaron los U$S 145,3 millones entre enero y agosto de 2025, lo que significó un incremento del 3,1% en comparación con el mismo período del año anterior, según datos del Secretariado Uruguayo de la Lana (SUL) basados en la Dirección Nacional de Aduanas.
El principal motor de las ventas externas fue la lana y sus subproductos, que generaron ingresos por más de U$S 102,8 millones, un aumento del 5,3%. Este rubro representó el 70,8% del total exportado, superando con amplitud a la carne ovina, que aportó el 29,1% y registró una caída de 1,9% frente a 2024.

En volumen, Uruguay exportó 26,1 millones de kilos de lana equivalente base sucia, lo que implicó una reducción del 7%. Sin embargo, la mejora en los precios permitió que el valor global se mantuviera en terreno positivo. China se consolidó como principal destino, con el 43% del valor exportado (U$S 44,6 millones), seguida por Italia (14%) y Alemania (9%). La lana sucia fue la de mejor performance: generó U$S 40,1 millones (+9,6%), con China como destino del 82% de esas ventas.
La lana lavada sumó U$S 16,3 millones (+10,4%), con fuerte crecimiento hacia India. En cambio, los tops descendieron un 3,6%, afectadas por una menor colocación en Alemania. En cuanto a carne ovina, se exportaron 7,2 millones de kilos, lo que marcó un desplome del 31,4 % en volumen.
No obstante, el aumento en el precio promedio evitó una caída mayor en los ingresos, que totalizaron U$S 42,3 millones. Brasil lideró como comprador con el 29% del valor, aunque sus compras bajaron un 23%. Israel, en contraste, se convirtió en segundo destino con un salto significativo: pasó de apenas U$S 0,56 millones en 2024 a casi U$S 9,5 millones este año.

Perspectivas

El informe refleja un año de contrastes: mientras la lana y sus subproductos se consolidan como sostén del sector, la carne ovina enfrenta dificultades en volumen aunque con nuevos mercados en expansión. El fortalecimiento de destinos no tradicionales, como Israel y países árabes, abre oportunidades para diversificar la colocación de un rubro clave para la producción uruguaya.
La diversificación de productos también marca diferencias dentro del sector. Subproductos como grasa de lana y lanolina mostraron aumentos del 20%, mientras que hilados, prendas y alfombras sufrieron fuertes bajas, con caídas de hasta 77% en el caso de las alfombras. Esto muestra la necesidad de continuar agregando valor y buscando nichos de mayor demanda.

En perspectiva de mediano plazo, el desafío será sostener la competitividad frente a la volatilidad de precios internacionales y a la reducción de volúmenes físicos, especialmente en carne. El foco en la calidad de las lanas finas y la apertura de mercados alternativos aparecen como claves para mantener la relevancia del rubro ovino en las exportaciones uruguayas.