La Federación de Funcionarios de Salud Pública de Paysandú participa en las movilizaciones nacionales y se trasladarán mañana jueves a Artigas, donde se encuentra la Regional Norte de ASSE, con una concentración en la plaza José Batlle y Ordóñez para marchar hacia el hospital artiguense. Entre las reivindicaciones se destacan aumento salarial, derechos para suplentes, destercerizaciones, presupuestaciones y atención por el Banco de Seguros del Estado.
Las comisiones internas del Hospital y de la Red de Atención Primaria (policlínicas) también se encuentran en conflicto a nivel departamental, luego de la desvinculación de ocho auxiliares de servicio que ocupaban suplencias y fueron ingresadas por llamado. En su lugar, incorporaron a trabajadores de cooperativas tercerizadas. En la última asamblea, resolvieron “otorgar plazo hasta el martes 30 de setiembre para el reintegro de las trabajadoras” y denunciaron “condiciones de precariedad laboral”.
Policlínicas
María Auxiliadora Ferrari, presidenta de la comisión interna RAP Paysandú, señaló a EL TELEGRAFO que “en Chapicuy, el salón comunal donde trabajan las funcionarias no está acorde con nada y por afuera de todas las leyes de salud laboral. La plata está, pero se espera por los trámites burocráticos porque cuando asumió la nueva gestión, no estaba ingresada toda la documentación”.
La policlínica del barrio Purificación 3 funcionará provisoriamente en una vivienda alquilada. “Nos gustaría saber si cumple con las leyes de salud laboral y con las condiciones mínimas para los funcionarios y usuarios”, agregó.
Ferrari recordó que “hay siete policlínicas intervenidas por el Ministerio de Trabajo que ya hizo su segunda inspección que pasó a la división jurídica. Esperamos el presupuesto de ASSE para las refacciones pero también que se hagan en las otras diez que se encuentran en las mismas condiciones y que continuarán deteriorándose si no hay presupuesto”
El directorio que preside Álvaro Danza solicitó un presupuesto de 2.800 millones de pesos y otorgaron 400 millones. Hay 65 millones destinados para salarios del personal no médico que la federación considera insuficiente.
“Por lo tanto, no sabemos lo que pasará porque la mayor cantidad de usuarios se atiende en el prestador público. Tampoco sabemos lo que ocurrirá con las plantas físicas. Nos preocupa Paysandú, pero el país está todo igual”, dijo la dirigente.
Con respecto a los recursos humanos, “no tenemos novedades y seguimos trabajando altas por bajas. Es decir, se jubila un trabajador y sigue el que continúa en la lista del llamado pero no hay nuevos recursos humanos. Seguimos siendo los mismos 167 funcionarios en la RAP”.
En el hospital
En la última asamblea consideraron la situación de ocho auxiliares de servicio que cumplían suplencias y fueron cesadas de un momento a otro”, puntualizó la presidenta de la comisión interna del Hospital, Cecilia Sánchez.
“Sabemos la labor del suplente que es convocado cuando la situación lo requiere y son cesados cuando ya no se requieren. Pero en este caso, en Paysandú tenemos como consigna principal la destercerización de cocina, lavadero y espacios verdes. Allí hay 25 trabajadores que hace más de una década se encuentran con un trabajo precario, cumpliendo funciones en servicios esenciales y queremos que pasen a ser funcionarios de ASSE”, resaltó.
En las reuniones con el equipo de dirección del hospital “estuvimos de acuerdo en esto. De hecho, mandó un proyecto que está en proceso. Lo que nos sorprendió fue el retiro de estas trabajadoras, y no es porque no se necesiten sus servicios sino para tercerizar esos puestos de trabajo”.
La asamblea definió “dar un plazo a la dirección hasta el 30 de setiembre para que reintegre a las trabajadoras. En caso contrario, ese mismo día habrá otra asamblea que resolverá medidas para revertir esta situación”, dijo Sánchez.
Explicó que las cooperativas de trabajo están desfinanciadas. “Permanentemente se les pide que bajen sus precios para continuar con los contratos. Somos conscientes que ASSE quedó en una situación muy precaria desde el gobierno anterior, endeudada, desfinanciada y desestructurada. Pero nos pareció desacertado retirar a esas trabajadoras para la tercerización del servicio”.
Ejemplificó que “en el período pasado se generaron tres servicios nuevos en el hospital, como domicilio o paliativos, que son cubiertos por suplentes. El monto de los cargos suplentes es abultado. Deberían ser cargos genuinos de ASSE”.
Jefas de hogar
Analía Rojas, una de las ocho auxiliares de servicio, explicó que “nos dieron la baja y no fue por falta de trabajo sino por la reincorporación de las cooperativas. Nostras entramos por llamado de ASSE, de lo contrario qué sentido tiene pagar los cursos de capacitación, ingresar por concurso y con transparencia”.
Subrayó que “se necesitan funcionarios, hay lugares que están sin personal y tampoco es correcto que otras auxiliares trabajen el doble por no tomar nuevos trabajadores. Nos quedamos sin nada y todas somos jefas de hogar. Y quedarse sin trabajo implica afectaciones a la salud mental porque tenemos responsabilidades con hijos a cargo. Esperamos volver a nuestros lugares porque, en mi caso, es mi único ingreso”, concluyó.

