Prevención, seguimiento y cuidados: claves para lograr reducir las complicaciones en los bebés prematuros

El neuropediatra Alfredo Cerisola fue uno de los expositores en la Cuarta Jornada de Neonatología, que reunió en Paysandú a profesionales de todo el país.

El profesor agregado de la Facultad de Medicina y neuropediatra Alfredo Cerisola participó en la Cuarta Jornada de Neonatología realizada en Paysandú, donde expuso sobre las complicaciones neurológicas de la prematuridad, un asunto que definió como amplio y que requiere del trabajo conjunto de diferentes especialidades médicas.

“Me pidieron que abordara el tema de las complicaciones neurológicas de prematuros, que es un tema muy amplio, porque si bien hay muchísimos prematuros que pueden nacer y continuar su trayectoria de vida en forma normal, sabemos que es un grupo que cuanto más prematuros son, tienen más posibilidades de tener alguna alteración en su desarrollo o en su salud neurológica o general. En este caso yo, como neuropediatra, me voy a ocupar de las complicaciones neurológicas”, explicó en diálogo con EL TELEGRAFO.

UN RIESGO QUE CRECE CON LA INMADUREZ

Cerisola remarcó que a menor edad gestacional y menor peso al nacer, mayores son las probabilidades de este tipo de complicaciones.

“Cuanto más prematuro es, mayor la probabilidad. Si nos vamos a las 25-26 semanas de gestación, lo que equivale ahí cerca de los seis meses, y con peso por debajo de 1.000 gramos, muchas veces tenemos porcentajes altos, que superan el 60% de niños que pueden tener algún tipo de dificultad, que puede ser motriz, en el desarrollo del lenguaje, en los aprendizajes, también alteraciones que le impliquen la visión o la audición y que eso también afecte las otras funciones, (pueden tener) epilepsia o cualquier otra condición”.

Es por ello que “es muy importante trabajar en conjunto con los neonatólogos para atender a estos niños desde la etapa de recién nacido, pero también después participar del seguimiento, detectando precozmente y pudiendo indicar intervenciones oportunas cuando se justifique”, observó.

LA PREVENCIÓN COMO CLAVE

El neuropediatra recalcó que el primer paso para reducir las complicaciones comienza antes del nacimiento. “La principal medida de prevención es la prevención del parto prematuro. Eso es fundamental y para eso es clave el control del embarazo, el control precoz desde que se diagnostique y ojalá se diagnostique en las primeras semanas de embarazo. Eso es clave, la salud materna es clave”.

En caso de que el nacimiento prematuro se produzca, el margen de acción continúa siendo amplio. “Después, una vez que nace, hay medidas también antes del nacimiento pero también en las unidades de cuidados intensivos neonatales para prevenir complicaciones y, si ocurriera alguna complicación, el abordaje oportuno para que esas complicaciones generen el mejor pronóstico posible, o sea que no afecten tanto a ese recién nacido prematuro. Tenemos muchas oportunidades para intervenir y en muchos casos minimizar esas repercusiones que puedan existir”.

EL PANORAMA EN URUGUAY

De acuerdo con los datos manejados por el especialista, en Uruguay la tasa de prematuros ronda entre 9 y 10 por ciento de los nacimientos, aunque no todos revisten la misma gravedad. “El número de prematuros está alrededor del 9-10%, pero no todos son severos”, aclaró. “Si tiene ocho meses (de gestación) sería leve para decirlo en términos globales”, explicó, agregando que “en sí empieza a complicarse más por debajo de las 32 semanas y más todavía por debajo de las 28 semanas; son un poco los puntos de corte”. Cerisola insistió en que no debe interpretarse que todo niño prematuro extremo quedará con secuelas, aunque sí se incrementa la probabilidad de que esto ocurra. “La idea no es que todos los niños que nacen por debajo de 32 semanas van a tener determinados problemas, sino que existe la posibilidad y esa posibilidad es mayor cuanto más prematuro sea. Pero la misión nuestra es prevenir todo lo posible, diagnosticar oportunamente todo lo posible y cuando ocurren determinadas situaciones hacer los mejores tratamientos para que repercutan lo menos posible en la evolución”, concluyó.