La Intendencia mantuvo el comodato por el cual la Asociación Lucana de Paysandú administra el Círculo Napolitano, aumentando el periodo a diez años, lo que “permitirá llevar a cabo ambiciosos proyectos de restauración”, dijo Juan Maulella, presidente de la entidad de descendientes italianos.
En 2020, la Intendencia firmó con los lucanos el primer comodato, por un año, renovable por periodos similares. “Desde entonces, se realizaron algunas mejoras como pintura, instalación eléctrica y mobiliario”, destacó Maulella.
Para la comisión directiva, “se hizo evidente la necesidad de intervenciones mayores en la infraestructura como en los techos, el sistema de desagüe por canalones, revoques exteriores y muy especialmente la fachada”, destacó. Para financiar parte de esas refacciones “nos presentamos al programa de fondos concursables para infraestructura del Ministerio de Educación y Cultura (MEC), lo que pudimos concretar en las últimas horas, después de la firma de este comodato extendido, porque se requería un acuerdo de posesión del bien por un mínimo de nueve años”.
Previamente, la asociación dialogó con la Junta Departamental, presentando un proyecto de “puesta en valor” del edificio así como los antecedentes culturales del centro.
“Hemos formado una comisión independiente dedicada a la obra, que tuvo como primera asignación la presentación del proyecto a los Fondos Concursables del MEC. Si se obtiene, estos fondos se destinarán inicialmente a la reparación de los techos y a un blindaje del exterior para combatir la humedad.
El objetivo a largo plazo es la restauración completa de la fachada, poniendo en valor este edificio de estilo neoclásico, considerado único en Paysandú”, subrayó Maulella. La firma del comodato por diez años se realizó el pasado lunes 20 de octubre, “exactamente 135 años después de la primera reunión –el 20 de octubre de 1890– de la comisión directiva de la Sociedad Directiva de la Sociedad de Mutuo Socorro y Protección Circulo Napolitano, en la que fue elegido presidente Alfonso D’Urso”.
“Una gran casualidad, que pudo ser certificada gracias a la documentación en poder del Centro Regional de Estudios Migratorios e Investigación Genealógica (Cremig)”, tras una rápida investigación realizada por la especialista Mariela González.
“Esta extraña coincidencia genera gran orgullo y compromiso”, aseguró Juan Maulella, para quien “el comodato a largo plazo brinda la estabilidad necesaria para emprender proyectos de gran envergadura y acceder a financiación de ministerios u otros organismos”.


