Catedral de Salto inaugura su monumental órgano de tubos

Un acontecimiento histórico se vivirá este fin de semana en la Catedral Basílica San Juan Bautista de Salto, con la inauguración del gran órgano Kuhn, un instrumento monumental que es el único de su tipo en Uruguay. Las actividades, organizadas por la Comunidad Parroquial y la Comisión Honoraria Órgano Catedral Salto, se desarrollarán del viernes al domingo, con una programación que combina música, liturgia y celebración comunitaria.

El viernes, a las 20, será el concierto de apertura con obras del Renacimiento y del Barroco. El sábado, a las 10, se celebrará la liturgia de bendición bajo el título “Despertar del órgano”, y a las 20 se ofrecerá un gran concierto a cargo de un ensemble vocal e instrumental. El domingo, a las 10.30, durante la misa, se interpretará la Misa de Louis Vierne (1870-1937) junto a otras obras. Posteriormente, a las 12, habrá una audición compartida, a cargo de varios intérpretes. Finalmente, a las 20, será el concierto de clausura, con interpretaciones en el órgano a cuatro manos y pies.

La invitación emitida por la Comunidad Parroquial y la Comisión Honoraria del Órgano de la Catedal de San Bautista expresa que “será un acontecimiento histórico para nuestra comunidad y para nuestra ciudad, así como para el patrimonio cultural y espiritual de la región. Será, sin duda, un momento de gran emoción y gratitud, fruto del esfuerzo conjunto de quienes hicieron posible la instalación de este magnífico instrumento”.

El aporte de un sanducero

El proceso que culmina este fin de semana comenzó hace bastante tiempo. En marzo de este año se informaba que la Catedral salteña, casi cien años después de su inauguración, contaría finalmente con el órgano que había sido previsto desde su construcción. Como saben quienes han seguido el tema, quien trabajó para hacer posible la llegada de un órgano de tubos para la catedral fue el organero sanducero Mario d’Amico Holzmann.
A lo largo de los años se habían estudiado varias alternativas para dotar de un órgano al templo salteño, hasta que d’Amico gestionó la donación de un instrumento construido por el prestigioso taller suizo Orgelbau Kuhn, fundado en 1867 a orillas del lago de Zúrich y reconocido internacionalmente por su excelencia. El órgano proviene de la parroquia del Sagrado Corazón de la ciudad de Lenzburg, cuyo consejo parroquial accedió a donarlo a condición de que fuera instalado en otra iglesia, asegurando así su continuidad en el culto.

Construido en 1950, el órgano cuenta con 37 registros y cerca de 2.500 tubos, cuyos tamaños van desde los cinco metros de largo hasta menos de un centímetro. Con tres teclados manuales y uno de pedal, presenta una disposición neoclásica que permite interpretar con fidelidad tanto el repertorio barroco como el romántico y contemporáneo.

Radicado en Suiza, Mario d’Amico es reconocido a nivel mundial por su labor en la restauración y armonización de órganos históricos. Formado en Europa desde los 19 años, ha trabajado en proyectos en Francia, Suiza, Japón, México, España, Estados Unidos y Suecia. Su trayectoria incluye la dirección de la restauración del Gran Órgano Cavaillé-Coll de la Catedral de Notre-Dame de París, tras el incendio de 2019.

El organero sanducero mantiene un vínculo constante con el patrimonio musical uruguayo. Además de su trayectoria como restaurador de órganos, d’Amico lleva adelante un proyecto que busca dotar a distintas iglesias uruguayas de órganos y clavecines recuperados en Europa, mediante el cual ha logrado que lleguen instrumentos también a otras ciudades como Colonia o Rocha. Su participación ha sido fundamental para que la Catedral de Salto cuente hoy con este órgano único en el país. Según se había anunciado, además de su función litúrgica, el instrumento será puesto al servicio de la comunidad, la docencia y la música de concierto.